La nueva dieta presidencial
Aunque en el último año se ha sometido a un cambio en su estilo de alimentación, el Presidente electo tiene entre sus platos favoritos la cazuela y los porotos con riendas. "No es un sibarita", dicen sus cercanos, pero tampoco alguien que no disfrute de un buen asado, una copa de vino blanco o incluso un completo. Pero claro, siempre en su justa medida y con ese toque austero que lo tiene -literalmente- con un pie en La Moneda.
"Se levantaba a las seis de la mañana a cargar camiones (de la fábrica de cecinas). Yo lo esperaba con comida en la noche, claro que tenían que ser tallarines blancos porque él no comía otra cosa. Si le echaba champiñones, le embarraba la comida. Él era infinitamente simple: solo necesitaba tallarines blancos y un huevo frito", así describía la futura Primera Dama, María Pía Adriasola, las preferencias alimenticias de su marido en una entrevista concedida a Sábado en octubre de 2017. Aunque claro, también agregaba que "ya no (sigue igual), gracias a Dios se ha superado muchísimo".
Es cierto que con una sola frase es imposible hacerse una idea global de las preferencias gastronómicas del futuro Presidente, de alguna manera se da a entender que la simpleza es uno de los puntos principales de la alimentación de José Antonio Kast. "Come muy simple y bien chileno", confidencia uno de sus asesores, agregando que "se da vuelta entre no muchos platos, los que puede consumir frecuentemente sin mayores problemas". Entre las preparaciones que más disfruta consumir están la cazuela, los porotos con riendas, los guisos caseros y el salmón. Y si de empanadas se trata, siempre come de pino o de queso, pero ojalá fritas.
A simple vista, sus preferencias culinarias van por el lado criollo y no por el alemán, como muchos podrían creer. "Salvo cierta predilección por los kúchenes (los que suele consumir en abundancia durante sus vacaciones en Puerto Varas), nunca lo vi como un fanático de la comida alemana", comenta alguien que coincidió con él en sus años en la Fundación Jaime Guzmán. Un periodista que cubrió por mucho tiempo la bancada de diputados de la UDI agrega que "no es cervecero, no tiene esa cosa alemana que muchos podrían imaginar". Algo que confirma un cercano asegurando que "detesta la cerveza". ¿Qué bebe entonces? Vino blanco, pero con hielo. Y si no hay más remedio que tomar tinto, ojalá sea de la cepa Cabernet Sauvignon. Obviamente estamos hablando de vinos de precios moderados. Nada de categorías gran reserva ni vinos íconos. Se sabe que la austeridad es un sello en la vida de José Antonio Kast y la comida no es una excepción a esa manera de vivir.
Familia numerosa
El futuro Presidente creció en una parcela en Paine junto a sus padres alemanes y sus hermanos que en algún momento llegaron a ser diez. Claro está que eran una familia numerosa, por lo que a la hora de comer, las preparaciones que se ponían sobre a mesa de los Kast Rist debían ser contundentes, relativamente fáciles de cocinar y económicas. Una de las cosas que abundaban en la parcela familiar eran los pollos, ya que el patriarca Michael Kast en sus inicios en Chile incursionó en la crianza de gallinas para la venta de huevos, así que la proteína que durante mucho tiempo abundó en la mesa familiar fue esa. Por lo mismo, dicen cercanos a José Antonio Kast, que en la actualidad si puede evitar comer pollo, lo hace. Como con su señora armó una familia formada por nueve hijos, las rutinas alimenticias en su casa implicaron una mesa larga y comida contundente que alcanzara para todos. "En la casa que formó junto a su esposa y sus hijos siempre se comió mucho pollo, salchichas, arroz, fideos y cosas así", admite un cercano. Aunque claro, como en tantos hogares chilenos, los fines de semana no era raro que se comiera asado que en un principio preparaba el propio Kast pero que con el paso de los años fueron tomando la posta sus hijos mayores. ¿Las preferencias de José Antonio Kast a la hora de comer asado? Lomo vetado y choripán. Aunque según algunos comentarios, su verdadera debilidad son las prietas. Ahora bien, a la hora de cocinar y según propia confesión del futuro Presidente, su mejor preparación son las costillas de chancho asadas al horno con salsa barbacoa. En cuanto a los líquidos, además del vino blanco con hielo, Kast disfruta de un pisco sour cuando sale a comer afuera con su esposa. "Pero solo uno, luego se pasa a la Coca Cola sin azúcar", afirma alguien que lo conoce. ¿Algo más fuerte? "Muy en confianza, por ahí con sus hijos más grandes, se puede tomar una piscola", relata la misma fuente.
La veta alemana
Alguien que se llama José Antonio Kast Rist, hijo de padres alemanes y que incluso tiene hermanos nacidos en Alemania, alguna predilección por la comida de ese país debe tener, más allá de su gusto hacia el recetario chileno. Y claro que lo tiene, porque según cuentan en su círculo cercano, hay tres preparaciones de origen alemán que el futuro Presidente aún come con cierta frecuencia y que le recuerdan a su madre, ya que era ella quien le preparaba estos platillos en su infancia y juventud. Estas son el Käsespätzle , una especie de pasta servida con cebolla y queso. El otro es el Kartoffelknödel, una papa rellena, cocida en agua y acompañada con sauerkrautt (chucrut). Y finalmente está el Semmelknödel , algo así como unas pequeñas albóndigas elaboradas a base de pan añejo remojado en leche y tocino. Otra preparación que le hacía su madre y que le gusta mucho es la que él llama "Margarita", que consiste en un pan de molde frito en mantequilla acompañado de cebolla, tomate y huevo frito. No suena muy alemán pero dicen que es bien rico.
Pero hay más. Sabido es que Michael Kast fundó la empresa Bavaria, que partió como un pequeño local de carretera que servía lomitos al paso (hasta el día de hoy, muy buenos) pero que llegó a ser una cadena con franquicias en diversas regiones del país. Bueno, ¿algo de eso estará en el ADN alimenticio de José Antonio Kast? "De alguna manera se crio en el mesón del Bavaria, algo de eso le permeó sus gustos. Por ejemplo, le gusta mucho el jamón Praga que siempre se ha hecho en el Bavaria", comenta un excamarada de la UDI. Además, el local original del Bavaria en Paine es un lugar que durante décadas el exdiputado ha visitado con cierta frecuencia. Hay una mezcla de sentido práctico, tradición y por supuesto gusto personal que lo hacen volver una y otra vez a ese lugar. De hecho, sus a estas alturas famosos "martes de pololeo" con su señora, en muchas ocasiones se han desarrollado ahí. ¿Qué pide José Antonio Kast en el Bavaria? Puede ser un completo (en rigor, un italiano) o una escalopa con puré, que le encantan. Pero su sándwich favorito es -por lejos- el Suizo. Es decir, un churrasco con queso fundido, tomate y mayonesa. Curiosamente, muy parecido al churrasco palta, tomate, mayonesa más queso fundido que tanto gusta al Presidente Gabriel Boric y que muchos llaman "Barros Boric" En cuanto a los postres, sus cercanos dicen que no es muy fanático de lo dulce, aunque hace excepciones con postres como la leche asada, el tocino de cielo y sobre todo los duraznos en conserva.
En terreno
José Antonio Kast tiene muchas campañas en el cuerpo y ha sido justamente en ellas cuando sus hábitos alimenticios se han hecho más públicos y notorios. Obviamente, sus tres campañas presidenciales han sido las más extensas. Ha recorrido casi todas las comunas de Chile en este largo proceso y por lo mismo ha comido no pocas veces en la ruta. "Cuando andamos de gira le encanta parar en las picadas de la carretera. Su plato favorito en esos casos es la cazuela de vacuno bien caliente y una copa de vino blanco, obviamente, con hielo", cuenta el core metropolitano Ignacio Dülger, quien ha acompañado a Kast en varias de sus giras. Entre los lugares que el Presidente electo ha visitado en más de una ocasión durante sus recorridos por el país están el Manhattan en Concepción, Teno Sandwich, El ColoColo de Romeral y el tradicional local original de Juan y Medio en Rosario. Otro lugar que solía repetirse en las campañas era el McDonald's, pero no uno cualquiera, sino que el del Aeropuerto Arturo Merino Benítez. "Era casi un rito comer ahí antes de tomar un avión", explica un cercano. Algo no tan sistemático como las hamburguesas en el aeropuerto pero que sí se vio en más de alguna salida a terreno de José Antonio Kast fue al propio Presidente electo comprando panes, jamón y queso laminado en algún almacén de barrio "para luego, él mismo, armar ahí en el mesón sándwichs para todo el equipo que lo acompañaba", según describe un futuro miembro de su gabinete, quien agrega que a la hora de tomar café, "prefiere siempre el instantáneo". Catalina Ugarte, su jefa de gabinete, confirma esta afición de Kast: "Le habíamos puesto una máquina de café en la oficina y pidió que la dejaran en la sala de reuniones, para que la usaran todos. Él sigue prefiriendo su café de tarro, con agua hirviendo y unas gotitas de endulzante". Pero ojo, las paradas en los restaurantes de carretera, las hamburguesas y sándwichs en general, los choripanes en los asados y hasta su amado pan con mantequilla del desayuno parecieran haber quedado en el pasado para el Presidente electo. ¿Qué pasó?
Los cambios
"Ahora desayuna solo huevos y nada de pan. Al almuerzo y la comida privilegia carnes magras o salmón, casi siempre con ensaladas", explica un colaborador de José Antonio Kast, quien además añade que "hace un año decidió empezar a cuidarse, estaba a las puertas de cumplir sesenta años y quería estar bien para lo que venía". Clave en este cambio fue Alex Weisner, fundador de la cadena de gimnasios Energy y excompañero de Kast en la Deutsche Schule de Santiago, quien tal como contó hace algunos días en DF Más, le propuso hacer algunas modificaciones en sus hábitos alimenticios y de actividad física para así mejorar su condición general de cara a una nueva aventura presidencial. Y así, tras prácticamente un año con estos nuevos hábitos, se comenta que José Antonio Kast se calzará el 11 de marzo la banda presidencial con diez kilos menos con respecto al peso que tuvo -al menos- durante la última década. Pero hay algo más que la salud y la preocupación por el futuro en este cambio del nuevo Presidente. "También está pensando en la coherencia que hay que tener a la hora de meterse en políticas públicas relacionadas con deporte, salud e incluso educación", confiesa alguien que ha seguido de cerca todo este proceso.
Carne con arroz
"Es re fome, carne con arroz siempre, cero tema con la comida en su vida". Así de categórica fue la respuesta de un amigo de José Antonio Kast al ser consultado por sus hábitos gastronómicos. Pero lo cierto es que el futuro Presidente tampoco es un monje. "Es cierto que sale poco, pero de tanto en tanto y en la medida que tenga el tiempo lo hace", explica un cercano, agregando que "también suele ir a alguna pizzería donde pide siempre napolitana o pepperoni. Y si va a un sushi, prefiere los rolls que vienen envueltos en palta. Pero siempre, siempre, en locales muy promedio, nada del otro mundo". Un candidato al Parlamento que compartió campaña con él tiempo atrás -sin resultar electo- reflexiona: "Lo de José Antonio con la comida me atrevería a decir que es una mezcla de gustos personales y austeridad, lo que lo hace estar un poco alejado de lo que se ve muchas veces en el mundo político. De hecho, yo creo que prácticamente nunca lo vas a ver en los restaurantes pitucos a los que suelen ir parlamentarios y políticos en general". Algo que confirma un periodista que lo conoció en sus tiempos de diputado: "Siempre te citaba a su oficina en el Congreso y nunca a la Confitería Torres o en el Cap Ducal que estaba en Santiago, al frente de la sede de la UDI". ¿Alguna excepción? Por ahí, más de alguna vez, se le ha visto en comidas en restaurantes de carne de muy buen nivel. Pero más allá de eso las cosas no han cambiado, porque días después de ganar en segunda vuelta, José Antonio Kast confirmó su anuncio de campaña en relación a vivir en La Moneda y con respecto a la comida fue claro: "Bueno, en la noche podemos cocinar algo (junto a su esposa), pero en el día nosotros vamos a comer lo mismo que está en el casino". Desde el círculo cercano del Presidente incluso comentan que en algún momento Kast preguntó por la posibilidad de instalar una cocinilla en el sector donde vivirán en La Moneda, lo cual ya estaría descartado. "Él espera comer la comida del casino, en lo posible con los funcionarios. El repostero presidencial del Presidente Kast no tendrá extravagancias, será simple y austero", afirma un asesor de manera tajante.