Fósiles rescatados de museos revelan "salamandras marinas" de hace 250 millones de años
Los restos pertenecían a dos tipos de anfibios primitivos, parientes de las ranas modernas, que se alimentaban de peces, según un estudio.
Lo que hoy es un desierto en el remoto noroeste de Australia era la orilla de una bahía poco profunda hace cientos de millones de años.
Allí vivieron grandes anfibios marinos poco después de la extinción masiva del final del Pérmico, el evento que dio inicio a la era mesozoica hace unos 252 millones de años.
Este evento implicó las primeras apariciones de los tetrápodos marinos (vertebrados con extremidades), incluyendo anfibios y reptiles, que alcanzaron la supremacía como superdepredadores acuáticos.
Hasta la fecha, los fósiles de estos animales se han documentado en gran medida en el hemisferio norte. En comparación, los registros del hemisferio sur son escasos.
Ahora, fósiles de la región de Kimberley (norte de Australia occidental) recuperados en las décadas de 1960 y 1970, y trasladados a colecciones de museos, fueron redescubiertos y reanalizados en un estudio.
La investigación fue realizada por el Museo Sueco de Historia Natural y publicada hoy en Journal of Vertebrate Paleontology.
Según los autores del estudio, en 1972 estos fragmentos habían sido atribuidos a una sola especie, Erythrobatrachus noonkanbahensis , descrita a partir de fragmentos de cráneo.
Sin embargo, el nuevo análisis -que incluyó imágenes 3D de alta resolución- determinó que los fósiles corresponden al menos a dos tipos distintos de trematosáuridos, un grupo de anfibios marinos primitivos.
Además de Erythrobatrachus, se identificaron restos atribuibles al género Aphaneramma, caracterizado por un hocico largo y delgado adaptado para capturar peces pequeños.
Según los datos, el examen del cráneo de Erythrobatrachus sugiere que medía unos 40 cm de largo cuando estaba completo y que provenía de un superdepredador de cuerpo grande y cabeza ancha.
Ambos trematosáuridos, que son parientes de las ranas modernas, habrían nadado en el mismo ambiente costero, pero ocupando nichos ecológicos distintos, indicaron los investigadores. Según explicaron, el hallazgo sugiere que, apenas un millón de años después de la gran extinción, los primeros tetrápodos marinos ya mostraban una notable diversificación.
Además, mientras Erythrobatrachus solo se conoce en Australia, fósiles de Aphaneramma han sido descritos en regiones tan distantes como el Ártico, Pakistán y Madagascar.
La evidencia indica que estos anfibios se dispersaron rápidamente por los márgenes costeros de los supercontinentes interconectados, marcando una de las primeras radiaciones globales de vertebrados de mar.