Trump genera nuevas dudas sobre legalidad de aranceles
El presidente de EE
El presidente de EE. UU., Donald Trump, utilizó su discurso sobre el estado de la Unión para defender la gestión económica de su Gobierno, pero también para sembrar más incertidumbre sobre su política arancelaria al sugerir que los nuevos gravámenes no necesitarán aprobación del Congreso. En la alocución más larga ante una sesión conjunta del Legislativo, con 107 minutos, el mandatario calificó de "desafortunada" la decisión del Tribunal Supremo que anuló parte de sus llamados "aranceles recíprocos". Tras ese revés judicial, firmó una orden ejecutiva que activó gravámenes globales del 10%. Aseguró que son "más complejos, pero probablemente mejores" y conducirán a una solución más sólida. Trump afirmó que "no será necesaria la intervención del Congreso", pese a que la sección 122 de la ley de comercio de 1974 limita a 150 días la imposición de aranceles sin aval legislativo. Además, defendió que estos impuestos a las importaciones podrían sustituir en el futuro la recaudación del impuesto sobre la renta, aunque el Supremo reiteró que la potestad tributaria corresponde al Congreso. El presidente también cargó contra su antecesor, Joe Biden, y aseguró haber reducido la inflación subyacente, aunque los precios siguen por encima de niveles previos a la pandemia. Con una popularidad cercana al 40%, su mensaje adquiere relevancia de cara a las elecciones legislativas de noviembre.