Tabilo sigue embalado y salva el honor local con un triunfo sobre Tirante
Jugando de menos a más y terminando en alto nivel, el zurdo venció en tres sets al argentino y clasificó a sus terceros cuartos de final de la gira sudamericana. Será el único chileno presente en la instancia tras la eliminación de Christian Garín y hoy luchará con el argentino Sebastián Báez por un lugar en semifinales.
Hace algo de frío en San Carlos de Apoquindo, pero en las tribunas del court Jaime Fillol no se siente. Alejandro Tabilo (42º) tiene contra las cuerdas al argentino Thiago Tirante (76º) y los asistentes que repletaron las tribunas encienden el ambiente. Al son de ceacheís y de "olé, olé, Jano, Jano", le dan un colorido ambiente a la noche.
Y Tabilo paga ganando. Con un nivel muy parecido al que lució en Río de Janeiro, el zurdo venció por 4-6, 6-3 y 6-3, tal como sucedió en el ATP carioca la semana pasada, y que permite que el número uno de Chile valide tal condición y mantenga con vida al tenis local en el Chile Open.
Por lo mismo, lo celebra con su gente. Grita la victoria con energía, saluda a todo el mundo y exhibe su felicidad en la arcilla. Por tercera semana consecutiva, Tabilo se instala entre los ocho mejores de un torneo ATP, pero esta vez es en casa y eso tiene un sabor especial.
No fue fácil. Tirante le quebró de inmediato en el primer set y, aunque el chileno intentó hacerle daño durante todo el partido, el argentino conservó su saque y se llevó el parcial. A esa altura, Tabilo empezó a sacar mejor y, sobre todo, a tomar la iniciativa en todos los juegos. Apuntando a las líneas, arriesgando con su revés y tratando de mezclar potencia y ángulos, rompió el saque de Tirante en el segundo set y forzó un tercero.
En él se vio la mejor versión del zurdo. Atacó siempre, nunca dudó y aguantó con fortaleza la potencia con la que Tirante intentó responder, incluyendo saques por sobre los 220 kilómetros por hora. Ya en el tercer game , Tabilo dispuso de dos puntos de quiebre que no aprovechó, pero en el quinto no falló: rompió y nunca más vivió apuros con su saque, mientras Tirante se derrumbaba y luchaba ante un rival que se veía superior.
"No pensé mucho en el pasado, estuve muy enfocado en el hambre de ir por cada pelota. Traté de seguir pegando, mantener esa energía. Fue uno de los mejores partidos que he jugado este año", confesó el nacional.
"Ha sido una temporada increíble, ojalá pueda mantener eso para tener un colchón de puntos para la temporada. Es increíble cómo hemos remontado respecto de los resultados de temporadas anteriores y poder seguir jugando así", añadió.
Tabilo vuelve hoy a la cancha, para enfrentar, no antes de las 20:00 horas, al argentino Sebastián Báez (52º), verdugo de Christian Garín (ver recuadro) y que le ganó la final aquí mismo en 2024, en una de las dos victorias que le propinó al nacional en tres duelos.
"Sería lindo ganar, pero voy a entrar como en todos los partidos, enfocado en mi juego. Ojalá pueda mantener este ritmo, esta confianza, porque va a ser un partido durísimo", adelantó el zurdo.
Garín ilusiona con su tenis, pero deja escapar el triunfo entre los dedos: "Me duele mucho"Entre aplausos y gritos de aliento salió Christian Garín (93º) del court Jaime Fillol. "Gago, Gago..." , gritaba la gente, satisfecha por la actuación del ariqueño, que se despidió del Chile Open ofreciendo batalla, dejando todo en la cancha, sin guardarse nada.
Pero no alcanzó. Por pequeños detalles. Como una desconcentración en el tie break del set inicial, incluyendo una inoportuna doble falta. O que no haya podido meter el primer saque en el último game del partido, justo después de dos juegos de servicio casi perfectos.
Ganó Sebastián Báez (52º), por 7-6 (2), 1-6 y 7-5, en una batalla a estadio lleno, con emociones zigzagueantes y un despliegue que garantizó el buen juego de ambos protagonistas.
Triunfó el argentino -campeón en Santiago en 2024 y finalista en 2025- porque no se equivocó cuando lo requirió. Después de un segundo set paupérrimo, en el que el chileno le pasó por encima, no decayó. Afirmó el pulso, logró sacar una ventaja en la manga decisiva y aguantó con estoicismo el quiebre que le devolvió Garín en el séptimo juego.
Y aunque "Gago" abandonó el court con ojos vidriosos, incluso pagando un warning por lanzar una pelota fuera del estadio, seguramente cuando pasen los días reconocerá las mejoras en su juego, los pasos adelante que dio en Santiago y digerirá con más paz su derrota.
"Quedan cosas positivas, es difícil verlo ahora, apenas terminado el partido. Cuando tuve la oportunidad dudé un poco, no jugué bien el tie break del primero, el segundo sí jugué bien, pero el tercero se me escapa, no pude mantener el ritmo. Lo fui a buscar, pero dudé y esa es la clave del partido", lamentó el ariqueño.
Si bien no logró sacar como en sus mejores momentos, Garín lució una derecha agresiva que no dejó respirar a Báez por largos pasajes del juego; exhibió su alabado revés y regaló joyitas con su entrenada muñeca, que levantaron al público que repletó las tribunas y que terminó reconociendo la entrega del nacional.
"Intento seguir adelante, por momentos se me hace muy difícil, pero en todo hay un aprendizaje. Sé que es un proceso lento, difícil, les pido a quienes me quieren que me tengan paciencia, estoy haciendo todo lo posible por salir de este momento. Me duele mucho haber perdido este partido, pero tenemos que conversar con mi equipo y rescatar lo positivo para mis siguientes pasos", afirmó Garín, que ahora viajará a Estados Unidos para jugar las clasificaciones del Masters 1000 de Indian Wells.