Sábado, 28 de Febrero de 2026

Denise Casaux se quedó sin trabajo en pleno Carnaval y recibió un mensaje inesperado de Valeria Ripoll

UruguayEl País, Uruguay 28 de febrero de 2026

El debut en Diablos Verdes la encontró en un momento personal complejo. Esta noche vuelve al Teatro de Verano para la Liguilla. Del presente, el humor, el cuerpo y sus ganas de volver a la tele va esta entrevista.

El humor fue para Denise Casaux (33) un escudo mucho antes de convertirse en oficio. En la escuela aprendió a reírse de sí misma para anticiparse a las burlas por su peso y desactivar el rechazo. Creció en una burbuja social donde el mandato era estudiar y ejercer una profesión. El Carnaval no estaba en su radar. Nunca había pisado un tablado hasta que su amiga Lucía Rodríguez la acercó a House y, en 2019, conoció el Teatro de Verano la misma noche de su debut en la revista.

La que hoy alza su vozarrón en Diablos Verdes amaba cantar pero solo había probado hacerlo en el coro de la escuela. Es que en su entorno el arte estaba asociado a la bohemia y a la falta de futuro. "En mi círculo te tenías que recibir, ser profesional, casarte y tener hijos. Salí toda torcida", dice a Sábado Show entre risas.


Siguió el camino esperado: entró a la facultad de Ciencias Económicas y empezó a trabajar en el área contable, un rol que disfruta y "no solo lo hace para pagar las cuentas". Pero en paralelo se metió a estudiar comedia, por sugerencia de una amiga, y encontró una vocación.

Después llegó la televisión La culpa es de Colón por Canal 12, dio el salto al parodismo con Los Muchachos y ahora apostó a la murga con Diablos Verdes, donde asumió el desafío de cupletear. Este Carnaval 2026 vive cada retirada con emoción y agradece el abrazo o que le pidan fotos: "Es un mimo hermoso", dice.

No todo son flores. En medio de la fiesta se enteró de que BASF, la empresa donde trabaja hace una década, cerrará sus oficinas en Uruguay. La noticia del despido la angustió, pero esa misma noche tenía cinco tablados y salió igual. "El Carnaval es una pasión, pero también es un trabajo y hay que cumplir. Además, el aplauso y la risa sanan", asegura.

En el Carnaval 2025 su nombre llegó a LAM (América). Denise interpretaba a Marixa Balli en la parodia del Potro Rodrigo y a la vedette argentina no le gustó nada porque la trataban de mufa. El día de la Liguilla, la llamó un productor para hacer un móvil, pero fue imposible. "Yo estaba tentada. Me pareció súper bizarro", dice.

Sucedió lo opuesto con Valeria Ripoll, a quien imita este año en la murga. La excandidata a vicepresidenta le mandó un mensaje para felicitarla por la actuación, y le prometió ir a verla al Ramón Collazo. La última chance es hoy a la noche en la Liguilla: "Tenemos una cuarteta armada por si va", revela.

De su relación con el humor, del cuerpo, el presente en Diablos Verdes, la charla con Ripoll, el despido y las ganas de volver a hacer proyectos junto a sus amigas "las colonas" va esta charla.


A los 20 una amiga te dijo: "Vos tenés que hacer stand up", y te anotaste en el Club de Comedia. ¿Qué pasó en esa primera clase para que dijeras "quiero hacer esto"?
Escribí textos que me parecían muy graciosos y hoy los veo y digo: qué horrible. Mi profesor me dijo: "Vamos viendo". Y cuando subí al Movie a hacer la muestra sentí un éxtasis enorme al escuchar a la gente reír. Es como cuando tu equipo mete un gol. Eso empezó a crecer, llegué a tener escenarios de lunes a lunes y eso hizo que hoy tenga oficio. Encontré mi pasión. Cuando me cruzo con mi profesor le digo: "¿Viste que no me tenías fe?".

Has dicho que no podés hacer chistes sobre el abandono de tu padre porque no lo sanaste, pero sí sobre tu peso. ¿Usaste el humor como terapia?
Con el bullying de chica fue así: voy a hacer humor, no me importa. Hoy me dicen que no hable de mi cuerpo. Lo ven mal. Hay mucha gente políticamente correcta que cree que me hago daño. Pero no. Trato de trabajar para estar mejor, pero no por la mirada ajena. Todavía hay gente que piensa: "No me voy a acercar porque no es hegemónica". En la escuela me pasaba mucho que hacían caras, y yo pensaba: ¿por qué tengo que pasar por esto si ni me conocen?

 ¿El rechazo simplemente por el cuerpo?
Sí. De grande me di cuenta de que la gente se acerca por mi forma de ser. Tal vez hay quienes lo siguen haciendo, pero ya no me importa. Hay mucha exigencia, sobre todo para la mujer: tenés que estar linda, flaca, con el pelo largo. Así se generan los traumas. Por suerte yo pude zafar con el humor.

¿Has hecho terapia?
No hice terapia. Tengo amigas psicólogas que me dicen que estaría bueno. No lo descarto, pero hoy no me veo yendo a un consultorio a contarle mis problemas a un desconocido.

En 2019 debutaste en House y en 2023 cumpliste el sueño de salir con tus amigas en Los Muchachos y encima ganaron.
No solo ganamos. A Lucía Rodríguez le dieron Figura Máxima, a Leti Cohen Revelación y a mí me nominaron a Mejor Actriz. Fue una catarata de mimos. Además, Los Muchachos tienen una hinchada que parece Peñarol: el Teatro estaba repleto y yo no lo podía creer. Profesionalmente crecimos un montón las tres. Me acuerdo que cuando me llamó el Vela Yern, el dueño del conjunto, yo temblaba. El 2023 fue un año bisagra, estuve en mi prime. Después grabé Poné Play.

¿Cómo viviste aquella polémica con Marixa Balli el Carnaval pasado, donde se ofendió porque la trataban de mufa?
Nos estábamos maquillando para la Liguilla y me empezó a llamar un productor de LAM. No podía creerlo. Leti Cohen me decía: "Mirá si le estamos haciendo daño". Y yo estaba tentada. Lo único que pensaba era: "Marixa Balli me verá y dirá: 'Esta es la que hace de mí, qué horrible'". Me pareció súper bizarro.

¿Llegaste a hablar con ella?
No, estaba ofendidísima. Hablé con el productor y con Pepe Ochoa. Íbamos a salir al aire, pero pasó algo con More Rial y nos bajaron.

La que sí te escribió este año, después de ver su imitación en la murga fue Valeria Ripoll. ¿Qué te dijo?
Me mandó un mensaje a las dos de la mañana que decía: "Acabo de verte en la tele, me pareció muy gracioso, muchas gracias. Voy a ver si puedo ir al Teatro". Una divina. Tenemos una mecha armada por si va hoy.

Te sumaste a Diablos Verdes después de la baja de Carina Méndez, ¿cómo se dio y qué te llevó a aceptar?
Me bajé de Los Muchachos para descansar porque estaba sobrepasada. En agosto me llamó Eduardo Díaz porque necesitaban una actriz. Le pidió referencias mías a Damián Lescano y le dijo: "Es divina y además canta salado". Llegué al club y me gustó el ambiente. Me contó la propuesta y le dije: "A mí me gustaría poder sugerir".

¿Sugeriste algo?
Hay un cuplé de la minifalda que fue idea de José María Novo, pero yo le dije: "Hagámoslo con respeto y no hablando desde el hombre, 'no acosemos'. Démosle voz a las mujeres". Me escucharon y lo cambiamos.

Es sumarte como cupletera a un título histórico, ¿se siente ese peso?
Tiene mucha hinchada y mucha militancia murguera. El título pesa. Estaba bueno incorporar a una mujer y ver qué pasaba. Jugársela. A veces las murgas jóvenes están más arriba porque tienen algo más fresco. Vestí a los murguistas con minifalda hay gente con 40 carnavales arriba y me re siguieron.

¿Qué sensación te dejó cantar una retirada?
Las retiradas tienen un peso y un poder tremendo sobre la gente. En cada tablado se para todo el mundo, espera que la murga baje, te saludan. Ha venido gente emocionada a agradecer.

En medio del Carnaval te enteraste de que te quedabas sin trabajo, ¿cómo lo viviste?
Me angustié un montón. Trabajo hace 10 años ahí, tenemos un grupo súper lindo. Todavía estoy trabajando y en plena transición, con mucha melancolía. Nunca pensé que me iba a tocar. Veré qué pasa con mi futuro. No tengo 20 años, tengo responsabilidades, y nunca me habían echado.

Quizás sea una oportunidad para enfocarte en lo artístico, ¿no?
Lucía (Rodríguez) me dijo lo mismo. Hay que ver. Creo que las cosas pasan por algo y que lo que viene es mejor, aunque estoy tirando currículums hasta en los árboles.

¿Hay Denise para rato en la murga?
Veremos qué pasa con los Diablos el año que viene, pero me gustó mucho y no descarto volver a salir. Tampoco descarto regresar al parodismo.

¿El plan de volver a salir con tus amigas está?
Obvio. Mañana me llaman y voy. Igual salimos en una comparsa del interior. Durante el año trabajamos en teatro porque lo disfrutamos y sabemos que funciona. Es un combo perfecto.

¿Las han tentado para volver a hacer televisión?
Siempre está la idea de hacer algo juntas, de presentar un piloto. No nos han tentado, pero en algún momento tiene que suceder porque está a la vista que la gente nos quiere ver juntas: hacemos teatro y se llena. Siempre que sea con ellas, voy a querer.

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