O'Higgins, el del pie izquierdo
En la cultura popular de Rancagua, el 22 de abril de 1980 guarda un lugar especial
En la cultura popular de Rancagua, el 22 de abril de 1980 guarda un lugar especial. Bajo un diluvio en el antiguo estadio El Teniente, O'Higgins derrotó 2-0 a Sol de América con dos zurdazos de Miguel Ángel Neira y Washington Olivera en el marco del grupo 5 de la Copa Libertadores. Fue una épica y a la larga los dirigidos por Francisco "Paco" Molina clasificaron a la semifinal del torneo continental, en la que bajo el antiguo formato, se midieron con Nacional de Montevideo y Olimpia de Paraguay.
Otro zurdo dio a los celestes la mayor alegría de su historia. Fue Pedro Pablo Hernández, autor del gol del título de 2013 en la final con Universidad Católica. El técnico, Eduardo Berizzo, en sus tiempos de futbolista, también jugaba con la pierna izquierda.
Recuerdos imborrables a los que se suma la hazaña de la clasificación de los rancagüinos a la tercera fase de la Copa Libertadores, conseguida el miércoles en la Arena Fonte Nova de Salvador de Bahía. O'Higgins eliminó a Bahía en definición por penales, luego de caer 2-1 e imponerse en la ronda de lanzamientos de los 12 pasos (4-3).
Sufrieron los pupilos de Lucas Bovaglio, que a los 25 segundos vieron cómo la cuenta de ahorro registrada en El Teniente se diluía. El maravilloso zurdazo -era que no- de Francisco González quedaba como un hermoso recuerdo. El 1-0 de la ida no alcanzaba y restaban 90 minutos para sostener el vendaval del equipo liderado por Everton Ribeiro y el peso goleador de Willian José, autor de la apertura.
El 2-0, en un penal que la televisión nunca aclaró, en el cierre del primer tiempo, sentenciaba la eliminación, ante un rival que aspiraba a algo grande en la Libertadores. Pero los botines izquierdos de O'Higgins no defraudan. A los 54', el zurdo Martín Sarrafiore sacó un centro que encontró al inagotable Arnaldo Castillo en el segundo palo. El guaraní supo desenredarse y puso el descuento.
La tendencia se modificaba. El cuadro de Bovaglio volvía al cotejo, se afirmaba en el fondo con dos centrales que imponen orden y respeto: Alan Robledo y Miguel Brizuela (sí, zurdo). Antes, los resguardaban Felipe Ogaz y Juan Leiva, zurdos. Además, crecieron los laterales Felipe Faúndez y Luis Pavez.
Aguantaron y casi no sufrieron. La mano del DT se notó, en un elenco que en Rancagua fue muy superior y mereció viajar con mayor holgura. En Salvador, con el apoyo de un millar de hinchas, llegaron a la definición por penales, donde los cinco ejecutantes remataron con su botín izquierdo: González, Pavez, Thiago Vecino y Brizuela. Ronaldo atajó a Castillo.
Omar Carabalí, un arquero que la pelea desde abajo, encontró la gloria en la serie de penales al repeler los disparos de Dell y Everton Ribeiro. El golero, zurdo, tuvo piernas para impulsarse y transformarse en leyenda del club.
O'Higgins enfrentará a Tolima por el pase a la fase de grupos de la Copa Libertadores. Si es eliminado, disputará la Copa Sudamericana. En ambos casos asegura una suculenta recompensa económica.
Un salto adelante para una institución y una hinchada que venían de años de sufrimiento. Ahora tendrán que creer que no es malo levantarse con el pie izquierdo.