Los sueldos insólitos para la Segunda División de entre 10 y 13 mil dólares, el desconocimiento del staff argentino que armó el plantel y el rol de Gastón Tealdi como mediador, según Gabriel Kouyoumdjian.
El túnel que atraviesa Rampla Juniors es oscuro, pero hay un rayo de luz al que se aferran el presidente de la asociación civil Gabriel Kouyoumdjian y el presidente "administrativo" de Soriano SAD, que gestiona su activo deportivo, Gastón Tealdi: que Foster Gillett cumpla su palabra y aparezca el dinero, básicamente.
Para arrancar está la deuda por salarios impagos a futbolistas que superan los 500.000 dólares, solo del 2025, por la que la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales no le permitirá comenzar la temporada 2026 de la Divisional C, que empieza en mayo.
Eso más otros salarios de los cuerpos técnicos de Leandro Somoza y Mario Saralegui, y otras deudas a complejos deportivos que se arrendaron el año pasado para entrenar, es lo que debería pagar el club para quedar habilitado para jugar este año.
"En total es poco más de un millón de dólares lo que tendría que poner el inversor", dijo Kouyoumdjian en diálogo con Ovación, en la misma línea de lo que señaló Tealdi un día antes, sobre que de otra manera el club no tiene posibilidad "de afrontar el pasivo ni las deudas que sigue generando".
Por qué el concurso de acreedores "puede ser favorable" para Rampla Juniors
Pero tema aparte es el pasivo que el club arrastra desde hace años, antes de convertirse en SAD y debido a lo que fue decretado el concurso de acreedores días atrás. Con fecha fijada para setiembre próximo, esa instancia brindará la oportunidad de que se verifiquen los créditos y se documente la deuda, es decir que se dilucide el pasivo total del club y se arreglen las formas de pago, que puede ser con quitas o no, dependiendo de cada situación y lo que decida cada acreedor. Para Kouyoumdjian, el concurso puede ser incluso "favorable" para Rampla, porque el pasivo de lo que él estima son entre 6 y 7 millones de dólares, podría disminuir. Claro está, eso siempre y cuando el inversor ponga el dinero que hoy el club no tiene de dónde sacar.
"El año pasado se invirtió mucho dinero en el plantel, trajimos jugadores con sueldos insólitos para la Segunda División, jugadores que cobraban 9, 10, 12, 13 mil dólares. Algunos de renombre, sí, pero por ahí que hacía un año que no jugaban al fútbol. Ellos pensaron que poniendo plata alcanzaba y no es así de simple", cuestionó el presidente.
Hace un año, en marzo 2025, Rampla fue noticia como "la SAD que invirtió a destajo e incorporó 24 jugadores para pelear el ascenso a Primera". Pero en la primera fecha sufrió un devastador 8-0 frente a Colón en el Parque Palermo. "Fue un golpazo, el equipo nunca se pudo recuperar y marcó el camino de todo lo que vino después", valoró Kouyoumdjian.
Para él, el fracaso deportivo se dio por el desconocimiento del staff argentino que se hizo cargo del armado del plantel, y que hoy "son los principales reclamantes de dinero, pero también responsables del descenso".
"Me duele mucho que castiguen a Gastón Tealdi porque él no es hincha de Rampla, vino a cobrar un sueldo como todos. No solo que no cobró, sino que puso dinero de su bolsillo en momentos que el inversor no apareció", agregó. Es decir que teóricamente el propio Tealdi es uno de los acreedores de Soriano SAD.
"Yo hablé tres veces con Foster Gillett el año pasado. Con Guillermo Tofoni (el socio argentino, presidente ejecutivo de la Soriano SAD) he hablado más seguido, él está presente, si lo llamo me atiende. Pero en general dejo que de eso se encargue Gastón", explicó.
De nuevo, la teoría del dirigente picapiedra es que "a Foster Gillett lo estafaron en Argentina", con una promesa de inclusión de las SAD que nunca prosperó. Y eso golpeó indirectamente a Rampla, que sigue aferrado al contrato a 30 años que firmó con el inversor americano.