Sábado, 07 de Marzo de 2026

Entrevista a Ruibal: propone analizar un puerto oceánico, advierte por el dólar e inversión en infraestructura y más

UruguayEl País, Uruguay 7 de marzo de 2026

El presidente de la Cámara de la Construcción y director de Saceem, Alejandro Ruibal habló en entrevista con El País sobre la necesidad de acelerar obras públicas, impulsar infraestructura y evitar trabas a la inversión en vivienda.

Con niveles de empleo elevados y varios proyectos que aún sostienen la actividad, la construcción en Uruguay atraviesa un momento de estabilidad, aunque con desafíos hacia adelante. El presidente de la Cámara de la Construcción y director de Saceem, Alejandro Ruibal, señaló que el sector mantiene unos 56.000 trabajadores cotizantes en el Banco de Previsión Social (BPS) y se apoya en la inercia de obras de vivienda promovida, proyectos privados y algunas inversiones relevantes como el data center de Google. En entrevista con El País, advirtió que la industria necesita renovar constantemente su cartera de proyectos y acelerar decisiones sobre infraestructura para evitar un freno en los próximos años.
-¿Cómo describe hoy el momento actual de la construcción en Uruguay?

-La construcción está estable desde el punto de vista de la actividad y eso se nota en el empleo. Hay 56.000 trabajadores cotizantes en el BPS. Es un número bastante alto que se viene sosteniendo. Eso básicamente por las obras de vivienda promovida, que sigue con obras que venían de atrás porque son proyectos que llevan años, tiene inercia la construcción, algunas nuevas. En tanto en Montevideo, Canelones y en Punta del Este, no solo vivienda promovida sino también fuera de la ley de vivienda promovida. Eso ha sido una base muy importante y que se sigue construyendo. Y además habiendo terminado proyectos grandes como UPM y el Ferrocarril Central. Pero también hay obras públicas que tienen inercia, y algunas obras privadas que no son viviendas, como por ejemplo el data center de Google, que han ayudado a amortiguar. Así que la actividad, por ahora está estable, pero ¿cuál es el desafío de nuestra industria? Hay que permanentemente renovar contratos porque lo que hoy está estable dentro de un año no y además demora mucho en reaccionar la construcción. Entonces, si no estamos previendo lo que vamos a hacer en el 2027, 2028, hoy y tomando decisiones para eso, después no llegamos.

-¿Desde el sector cómo ven el Presupuesto quinquenal en lo que refiere a obras? 

-En el Presupuesto más el aporte de contratos por fuera a través de los instrumentos PPP (Participación Público Privada), creemos que es un número interesante, habían agregado como US$ 800 millones. La luz amarilla que vemos nosotros no es tanto sobre el monto destinado a la inversión que parece aceptable, es el tema de los tiempos de implementación, el timing, es decir la concreción. Los contratos llevan tiempo para renovar y financiar, todo eso lleva tiempo, meses y meses. Se pasan los meses y ese es el aviso que pasamos.

-¿Y sigue siendo atractivo el régimen de Participación Público Privada? 

-Yo entiendo que sí, es una herramienta madura, mejorable, capaz que habría que hacer alguna ronda y ver con el gobierno. Yo lo vengo tratando, así como los Cremaf (Contratos de Construcción, Rehabilitación, Mantenimiento y Financiamiento) se mejoraron, se generó una nueva versión de los contratos Cremaf, ahora con los Más Cremaf que recién empiezan. Las PPP capaz que pueden merecer algún ajuste, pero sigue siendo una herramienta muy válida. Para algunos tipos de proyectos, para otros no sirve.

-¿Para cuáles sirve? 

-Tienen que ser proyectos grandes. Para proyectos chicos no sirve, puede ser una herramienta cara, lenta. Es para proyectos de US$ 50 millones para arriba.

-Pensando en lo que es infraestructura vial, ferroviaria y portuaria, para este año y los que vienen en el quinquenio, ¿dónde ve las mayores oportunidades y también los cuellos de botella? 

-En vialidad claramente lo que se ha manifestado y yo creo que está bien es más inversión en vialidad urbana o suburbana y creo que ahí está bien y ahí tenemos expectativas de que haya inversiones en esa área. En ferroviaria también creo que hay posibilidades de extensiones de la malla ferroviaria, también tenemos expectativas, pero insisto con la velocidad. Y en portuaria, ahí no la veo tan clara, porque no se ven un poco cuáles son los proyectos portuarios todavía.

-¿Qué hace falta para que ese sector se impulse un poco más? 

-El puerto siempre necesita muelles y metros para almacenar mercadería. Creo que lo que se podría hacer es seguir invirtiendo dentro de la bahía de Montevideo que ya tenemos el canal y eventualmente analizar alguna terminal afuera del puerto de Montevideo para empezar a tener una variante al puerto de Montevideo.

-¿Colonia?

-No, no. ¿Por qué no estudiar un puerto oceánico? De nuevo, hay que empezar a mirar un puerto para el 2050.


-¿Y dónde podría estar ubicado estratégicamente? 

-Miraría las costas de Rocha con mucho cariño. La Coronilla podría ser un lugar, pero a ver, tomalo con pinzas esto que digo, pero podría llegar a ser un lugar. En Montevideo fuera de la bahía capaz que también pero hay que estudiarlo.

-¿Cómo ve el Plan Maestro Ferroviario del gobierno y qué oportunidades puede traer?

-Creo que hay oportunidades, lo que pasa es que está bastante cantado, porque Uruguay ya tuvo una buena malla ferroviaria. Lo que creo que se va a hacer con el plan ferroviario es cuáles de esas líneas conviene empezar a reflotar. Y está eso del huevo o la gallina, ¿no? ¿Refloto la línea y aparece la carga o tengo la carga y refloto la línea? Eso es lo que me imagino que se va a definir un poco más ahora en estos próximos meses.

-¿Se debería apostar entonces más al tren de carga y eventualmente a pasajeros?

-Mirá, el tren de pasajeros solamente lo veo como una cuestión de muy corta distancia, pero como un tren suburbano sobre la vía que ya se construyó la vía (del Ferrocarril) Central, pero para mí es cantado que desde Progreso hasta Montevideo ni que hablar La Paz y Las Piedras, ese eje con unas vías como están, pide a gritos un transporte de pasajeros. Y reflotar la estación Artigas de alguna manera, eso está cantado. Después el tren de pasajeros para el interior del país no lo veo, no vamos a competir con los autos ni con los buses y las carreteras están bastante bien y habría que cambiar mucho los trazados de la vías para que los trenes fueran muy rápidos cosa que no justifica, no tenemos masa crítica para eso pero sí, trenes de carga a la zona del arroz, a la zona de la frontera con Brasil y ni que hablar a Salto para terminar de conectarse y engancharse con el ferrocarril del norte argentino.

-Eso traería bastantes oportunidades.

-Creo que ahí empezaríamos a hacer lo que Europa ya tiene, que es una interconexión ferroviaria con sus países. Todos los países europeos están interconectados. Uno se sube en un ferrocarril y va pasando por los países. Las personas, pero también las mercaderías. Para llegar al puerto de Rotterdam, la carga puede salir del interior de Europa y pasar por tres países y llegar a Rotterdam. De eso se trata, de generar. Y América, yo creo que ahora, con los volúmenes que están manejando de materia prima, no solo de grano, sino de minería, me parece que está cantado que el ferrocarril tenga una oportunidad regional.

-Volviendo a la vivienda promovida y con todo el debate actual que hay, ¿sigue siendo un motor de inversión o el régimen necesita algún ajuste? 

-Las reglas que el año pasado reafirmó el gobierno son suficientes, lo han dicho los propios desarrolladores, y quedaron en cabeza del Ministerio de Economía y Finanzas el estudiar caso a caso, cosa que me parece bien. En eso es una herramienta que funcionó, funciona, y como me gusta decir: cuadro que gana no se toca. Me parece que eso es lo que hizo (el ministro de Economía y Finanzas) Gabriel Oddone.

-¿Cómo ve el tema del proyecto de ley de eliminar los monoambientes y topear el mínimo de 35 metros cuadrados? 

-Eso no existe, uno no puede topear el mercado, es el mercado que se tiene que regular ahí. Uno lo que hace incidiendo así en el mercado, es frenar las inversiones. Es el propio mercado que decide si quieren comprar o no y no estoy de acuerdo que sean inhumanos los monoambientes, porque hay gente joven que está dispuesta a vivir en un monoambiente y si no que vayan a París, Nueva York y Ámsterdam, si los jóvenes no optan por eso porque es mucho más barato, más fácil de mantener y todo. Además nadie se puede imaginar que porque vos prohíbas hacer un monoambiente tengas que hacer dos dormitorios y van a salir más baratos. ¿Quién dijo que van a salir más baratos? Si cuesta más caro hacer más superficie. No hay que tocar el mercado, el mercado regula.


-Pensando en el dólar en lo que va del año, ¿cómo impacta en lo que son los costos en los desarrollos?

-El dólar tuvo una agachada importante a principios de año, que preocupó a todo el mundo. Ahora en el mundo que estamos, con la velocidad con que se precisan los cambios, yo no sé qué va a pasar todavía con el dólar, de hecho ahora ha subido, por la guerra, igual que el petróleo. Los impactos, claro que si el dólar se sigue desplomando y hay un atraso de ese tipo, Uruguay al ser carísimo en dólares también es carísimo en las propiedades entonces ahí se genera un problema y además está el problema que tiene el propio desarrollador que eventualmente venden dólares pero gasta en pesos, porque la ecuación económica del constructor es jornales, materiales locales y servicio. Si a mí me pagan en dólares, el dólar cada vez vale menos, se destruye el negocio pero yo diría que es prematuro para concluir sobre el dólar, hay que ver el comportamiento del dólar.

-¿Y los costos energéticos cómo inciden?

-Los costos energéticos yo creo que inciden más en los grandes desarrollos, como el del desarrollo del hidrógeno o de los data centers, más que nada en los data centers lo que incide es la reserva de carga, no tanto el costo. Hay que estar dispuesto a reservar carga para que los data centers pongan un pie acá o más data centers, de los privados estamos hablando, como Google. Y en el caso de inversiones en el hidrógeno, el problema que tienen ellos es una tarifa que les cierre la ecuación. Pero ahí ya responde más una política de tarifa, una política de energía que la tienen que tomar con visión de política a ver si justifica, entre comillas, subsidiar esa industria o no.

-¿Cómo vienen las obras por el datacenter de Google? 

-El datacenter de Google viene avanzando muy bien en las obras, junto con la ampliación, y se debería terminar este año, como está previsto.

-¿Cómo ve el apetito inversor desde afuera hacia Uruguay?

-Uruguay es el mejor de la clase en muchísimas cosas en América. Este miércoles fui a escuchar al presidente (Yamandú) Orsi y al ministro Oddone en Buenos Aires y claro, los argentinos escuchaban Uruguay, inflación debajo del 4%, la inflación más baja en los últimos 76 años, el Producto Interno Bruto per cápita en US$ 35.000 o US$ 36.000 por habitante, seguridad jurídica, estabilidad, ahora hay alguna tormentita política pero parece que es parte del juego, de las reglas. Seguimos siendo una república consolidada sobre bases firmes, y eso hace que nos miren mucho de afuera. El problema en Uruguay es que no hay tanto rubro en que invertir porque podés invertir en campo ya sea para ganadería que está en un buen momento. De afuera invierten, ha evolucionado mucho la ganadería, la gente tiene que entender que el campo se modernizó y aumentó muchísimo la productividad en los últimos años, es un ejemplo. La forestación también, viviendas también pero nosotros seguimos siendo tres millones y medio de habitantes, no hay para invertirle mucho para el consumo, un poco sí pero no mucho. Somos caros también en la mano de obra, por eso algunas empresas han reducido mucho su plantilla, porque sale más barato tener una persona en Alemania que acá. Mucho no, pero empieza a ser comparable. Entonces, tenemos un problema. Estamos lejos, ese es otro problema. La conectividad aérea no es buena, habría que mejorarla, porque tiene que ser cómodo para el inversor venir, perdimos en eso, no tenemos una buena conectividad aérea. Tenemos una muy buena infraestructura aéreo-portuaria y no tenemos una conectividad como se merece la infraestructura que tenemos. Tenemos buenos aeropuertos, buenas terminales, bien atendidos, pero no tenemos una conectividad. Para ir de acá a Europa tenés que ir a San Pablo o vas a Madrid en algún horario, pero tenemos problemas. Podríamos tener más inversiones si tuviéramos más áreas (atractivas).

-¿Por ejemplo? 

-Tecnología siempre fue un área que de hecho vinieron inversores, pero ahí estamos pesando un poco con los costos. Creo que no tengo la respuesta muy clara, no sé quién la tiene, hay que construirla y no es una única área. En alguna de esas que te dije se puede seguir invirtiendo, por ejemplo en el agro, si en el agro encima se va a invertir en riego, fíjate que todo lo que produzca Uruguay de alimentos se vende, si producimos el doble se vende, entonces ahí hay una posibilidad de recibir inversiones, no son intensivas en mano de obra, ese es otro problema, pero en el interior del país que no somos muchos dan trabajo, hay muchos servicios asociados al campo. Después creo que Montevideo merece una oportunidad de modernizarse y vos cuando le das oportunidades a las ciudades como Montevideo, podés crear muchas cosas asociadas al turismo y somos un país seguro. Modernizar Montevideo implica tener un plan de recuperación de la Ciudad Vieja, como ahora aparentemente va a haber, del centro, de la integración del norte y sur de la ciudad, que sea no solo el paseo para el turista de altísimo poder adquisitivo que va a seguir viniendo. Yo estoy hablando del turismo clase media, porque se ha vuelto más barato viajar, eso es una realidad. Entonces deberíamos darle más oportunidades y la prueba está, cuando hay campeonatos deportivos, la gente se mueve. Entonces tendríamos que buscar ser más creativos. Montevideo siempre fue una ciudad muy linda. Si logramos embellecer la ciudad que fue en la primera mitad del siglo XX, Montevideo capta muchísima gente, volver a ser la "Tacita del Plata" que fue.

-¿Cómo viene la fusión de Saceem con la francesa NGE?

-Saceem es el vehículo para América Latina del Grupo NGE. Y así estamos trabajando acá, en Paraguay, en Perú, mirando, haciendo prospecciones. Es una muy buena noticia que un grupo francés haya decidido poner su base en Uruguay y haya apostado a Saceem para que lo represente en América. Yo creo que es importante hasta por empleo. Tengo uruguayos trabajando en Perú, en Paraguay, haciendo ingeniería desde acá para afuera. Es un buen abordaje para entrarle al continente.


-Usted habló de la inversión, ¿cómo ve el ánimo tanto del equipo económico como del gobierno para atraerla al país? 

-Lo que veo es que el equipo económico y el gobierno, pero primero el equipo económico, está haciendo absolutamente casi todo lo que puede para atraer inversiones. Desde el ministro de Economía, que además es alguien que es un excelente representante y orador, y uno lo ve cuando va afuera, genera orgullo, vamos a decir la verdad, ayuda muchísimo. El gobierno está tratando de hacer todo lo que pueda para atraer inversiones, lo que pasa es que lo que voy a decir es obvio, no es fácil, estamos en competencia con otros países y también el resto de la sociedad tiene que entender de que para atraer inversiones tenemos que poner todos un poco el hombro.

-Pensando en el impacto económico que trajo tanto el Ferrocarril Central como UPM, ¿qué proyecto podría sustituir dicho impacto?

-No hay en el horizonte una cosa de esa magnitud, hay que apuntar a 10 proyectos que sumen algo así en distintos rubros. Pueden ser data centers, pueden ser algunos proyectos de obra pública que generen también un movimiento, porque el ferrocarril fue una obra pública para servir en particular a un cliente privado, ese que puso la carga, por eso una obra pública, la vía, el Estado Uruguayo la puede usar y cualquier otro operador que pida los permisos para usarla, y otra carga puede pasar por arriba.

-Y de cara a los próximos años, ¿cuáles son las oportunidades y riesgos que ve en el mercado?

-Las oportunidades que veo es que Uruguay, como está el mundo, hace más o menos las cosas bien y mantenemos la estabilidad, vamos a seguir siendo un lugar apetecible para las inversiones. El riesgo es no transformarnos en un país tan caro y no poder generar algún aumento de productividad o de eficiencia para neutralizar un poco ese país caro, porque los inversores que estarían dispuestos a venir a instalarse acá luego hacen las cuentas y ven que es imposible, y modernizar las relaciones laborales. Hacer una apuesta a la modernización de las relaciones laborales que le den al inversor previsibilidad y seguridad.

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