Con una trayectoria de más de tres décadas en el sector privado, Mariella de Aurrecoechea asume el desafío del decanato de una de las áreas más dinámicas de ORT: la Facultad de Administración y Ciencias Sociales
La Facultad de Administración y Ciencias Sociales de la Universidad ORT Uruguay tiene nueva decana desde diciembre: la contadora Mariella de Aurrecoechea, MBA, una profesional con más de tres décadas de experiencia en el ámbito privado que ahora asume el desafío de conducir una de las áreas más dinámicas de la universidad, en un contexto marcado por la transformación tecnológica, la inteligencia artificial y los cambios geopolíticos.
Docente de la institución desde hace más de veinte años, su perfil combina academia y gestión. Durante 34 años trabajó en Deloitte, liderando equipos en áreas como gestión de riesgo, sostenibilidad e innovación. Esa experiencia, asegura, hoy es clave para tender puentes entre la universidad, las empresas y el sector público. "Busco capitalizar esa trayectoria también en la facultad, haciendo convenios con empresas y organizaciones de diverso tipo", explica. Esos vínculos van desde pasantías y proyectos conjuntos hasta financiamiento de investigaciones y organización de debates sobre temas de interés público.
Su llegada al decanato implica una profundización de un modelo educativo que ya estaba en marcha y que busca anticiparse a los cambios del entorno, preparando profesionales para insertarse en el ámbito laboral de forma rápida y con todas las herramientas necesarias.
Desafíos actuales
Los desafíos, según explica, son múltiples. La transformación tecnológica ocupa un lugar central, especialmente el impacto de la inteligencia artificial en los procesos productivos y en la gestión empresarial. "Todo lo relacionado a la tecnología y los cambios productivos provocados por inteligencia artificial son un desafío. Incorporamos el uso de inteligencia artificial en todas las carreras", cuenta.
Sin embargo, aclara que la clave no está únicamente en aprender a utilizar herramientas, sino en comprenderlas. "No es el uso de la herramienta en sí, sino seguir incentivando el pensamiento crítico, que realmente puedan entender lo que surge de lo que produce la inteligencia artificial, analizarlo, criticarlo y validar si es efectivamente lo correcto", sostiene.
Pero la agenda va más allá de la tecnología. En la facultad se forman, por ejemplo, futuros diplomáticos y profesionales vinculados al comercio exterior, por lo que la geopolítica y la inserción internacional forma parte del día a día. "Estamos formando profesionales que van a tener que trabajar en un mercado globalizado, internacionalizado", explica. Ese enfoque se complementa con lo que la propia decana define como el sello distintivo de ORT y el diferencial con el que se gradúan sus estudiantes: la actitud emprendedora. "Nuestro diferencial es formar profesionales con esta capacidad de querer hacer más, de ir a por más, de innovar y liderar transformaciones", dice De Aurrecoechea.
Según explica, el concepto de emprendimiento no se limita únicamente a la creación de startups o empresas, sino que incluye también el intraemprendimiento, es decir, que los profesionales tengan la capacidad de desafiar y generar impacto en cualquier posición en la que estén, cuestionar procesos, ser inquietos y creativos y tener capacidad de innovación. Para ello, todas las carreras incorporan la realización de planes de negocio y trabajos prácticos vinculados al mundo real, que va alineado con uno de los conceptos principales de la universidad: "ORT es acción". Por ello, la formación, explica la decana, no se limita a lo teórico, sino que está orientada a la práctica, la ejecución y la generación de resultados concretos.
Los datos acompañan esa visión: el 97 % de los graduados están trabajando. Cerca del 80 % lo hace en empresas, en muchos casos en posiciones gerenciales o de liderazgo, mientras que un 20 % desarrolla proyectos propios o lidera emprendimientos.
"Nuestra responsabilidad también es asegurarles que van a ser empleables, porque lo que les enseñamos son realmente capacidades que les permiten insertarse en el mundo laboral en un período muy corto de tiempo. Eso nos llena de orgullo, porque apoyamos a desarrollar personas que están capacitadas para trabajar en cualquier ambiente de trabajo, tanto en Uruguay como en otros países", sostiene la decana. Su trayectoria en el sector privado juega un papel clave en esa articulación. "Mi experiencia en relaciones empresariales, me motiva a impulsar acuerdos de cooperación y nuevas instancias de colaboración, acercando aún más la universidad al sector empresarial y productivo del país".
Nueva sede tras creciente demanda
La Escuela de Negocios de ORT es otro de los pilares de la facultad. Recientemente, dada la alta demanda y el crecimiento en la matrícula, la universidad inauguró un nuevo y moderno edificio en Pocitos, pensado especialmente para el público ejecutivo y para las dinámicas propias de los programas de postgrado.
El edificio incorpora aulas con tecnología HyFlex®, que permiten combinar clases presenciales y virtuales en simultáneo, facilitando la participación de estudiantes que trabajan o residen en el interior del país. A la vez, se diseñaron espacios de cowork, áreas de encuentro y una cafetería ampliada que fomentan la interacción y el networking. En los másters, la presencialidad es especialmente valorada, ya que más allá del conocimiento formal, la experiencia incluye la construcción de redes profesionales y vínculos duraderos. "Uno no solo se lleva conocimiento, se lleva relaciones profesionales y lazos empresariales para toda la vida", destaca la decana.
La propuesta académica de la Escuela de Negocios está integrada por másters en Administración de Empresas (MBA y EMBA); Dirección Comercial y Marketing; Recursos Humanos; Contabilidad y Finanzas; Dirección Financiera; y Contabilidad e Impuestos. Están orientados a profesionales que ya ocupan posiciones de liderazgo y buscan un salto cualitativo en su carrera o la consolidación de sus propios proyectos empresariales. A esto se suman diplomas de especialización y una amplia variedad de programas ejecutivos, con propuestas de actualización permanente. "Todos los años estamos lanzando nuevas propuestas académicas, porque los temas cambian y hay que aggiornarse, acompañando las tendencias globales", explica De Aurrecoechea.
Asimismo, uno de los objetivos estratégicos del nuevo decanato será potenciar el vínculo entre investigación y el sector tanto privado como público. La facultad cuenta con investigadores de alta dedicación muchos con doctorado o en proceso doctoral que producen conocimiento basado en evidencia. La idea de la decana es trasladar esa producción al mundo empresarial y también al diseño de políticas públicas. "Mediante convenios con empresas, actividades conjuntas, pasantías y espacios de debate, queremos que la investigación académica sirva de insumo para las empresas y de soluciones a las necesidades reales de la sociedad", indica.
La intención, de acuerdo con la jerarca, es clara: que la universidad no solo forme profesionales, sino que también contribuya de manera directa al desarrollo empresarial y a la mejora de la gestión pública.