El adolescente fue atacado en Parque Guaraní mientras se encontraba con amigos; ya había discutido con uno de los atacantes porque le robó la cartera a su abuela.
Doce años después del
asesinato de Luis Márquez, un adolescente de 16 años, en
Parque Guaraní,
la Justicia confirmó la condena a dos de sus agresores. Según se pudo determinar durante el proceso de investigación, el fallecido y su hermano se encontraban enemistados con otro grupo de jóvenes. Uno de los motivos del conflicto era que el adolescente
le escribía a la cuñada de uno de sus homicidas a través de redes sociales.
El 16 de octubre de 2014, próximo a las 22:30 horas, Márquez se encontraba con dos amigos sentado en un muro ubicado en la calle Pantaleón Pérez, en el barrio
Parque Guaraní. Al lugar arribaron dos motos con dos ocupantes cada una. Si bien los conductores llevaban casco y no pudieron ser identificados, los dos acompañantes (los ahora condenados) se bajaron a cara descubierta. Testigos declararon ante la jueza
Silvia Urioste que estos eran "
El Pelado" (de 34 años) y "
El Melli" (de 29 años).
Este último insultó a Márquez y le recriminó por conflictos previos, para luego darle un golpe en la cara con la mano abierta. Por otra parte, El Pelado le dio un culatazo en la cabeza y efectuó
varios disparos con un revólver.
Los acompañantes de Márquez se escondieron al ver la escena, y luego vieron a su amigo caer al suelo producto de múltiples heridas de bala. Si bien cuando llegó una ambulancia todavía seguía vivo, murió tras ser trasladado a la
policlínica de Malinas.
El conflicto entre la víctima, su hermano y el grupo de agresores comenzó tiempo atrás, llegando a registrar en múltiples oportunidades heridos de bala, aunque nunca denunciaron. Según pudieron reconstruir los investigadores con la declaración de testigos, hubo dos situaciones que potenciaron el problema. Una de ellas fue que El Melli le
robó la cartera a la abuela de Márquez. Por otra parte, este último le escribía por redes sociales a la cuñada de El Pelado (la novia de su hermano).
Los testigos fueron claves en el transcurso de la investigación. Uno de ellos, amigo de Márquez que se encontraba presente al momento del asesinato declaró: "Había ido con Luis a la
Playa Malvín, estábamos jugando a la pelota y después vinieron ellos y unos cuantos más de
Malvín Norte, es raro porque en el fútbol no pasó nada. Luego nos fuimos para el barrio (.) ellos cayeron en dos motos. Lo llamaron a Luis aparte, lo insultaron, le dieron unos culatazos y empezaron a tirar unos tiros".
En tanto, el hermano del fallecido (también enemistado con el otro grupo) contó que años después del homicidio se encontró con El Melli, quien estaba en situación de calle y todavía no había sido procesado por este caso. Fue allí que este último le confesó que el día del asesinato El Pelado le había dicho para "dar una vuelta" y que luego terminó matando a su hermano.
"Yo les dije que estaban pagando en vida lo que le hicieron a mi hermano, no me importa cómo estén en lo más mínimo", declaró el hermano del fallecido ante el juez.
Otra testigo aportó que el fallecido le había comentado que había ido a la playa y que se había encontrado con quienes luego serían sus agresores. "Me enteré por Luis que habían ido a jugar al fútbol, me dijo 'nos chocamos con los traidores pero todo bien'", sostuvo.
La víctima había salido del
INAU dos meses antes de ser asesinado, donde estuvo internado por haber cometido una rapiña.
Procesamiento, condena y apelación
Al tratarse de un caso anterior al 2017 se tramitó mediante el viejo Código del Proceso Penal. Por este motivo la investigación pudo extenderse durante tantos años. Recién a mediados de 2022 fueron procesados El Pelado y El Melli. Un año después se dio por finalizada la etapa de investigación y la Fiscalía en lo Penal de 1er Turno, a cargo de
Carlos Reyes, presentó su acusación.
A fines de 2024 la jueza Silvia Urioste falló a favor de lo solicitado por Reyes y condenó al Pelado por homicidio, porte de arma en lugar público y porte de arma por reincidente a 10 años de penitenciaría, mientras que El Melli fue condenado como cómplice de homicidio y porte de arma en lugar público a 4 años.
Allí, la jueza aseguró que los encausados tienen "una
carrera delictiva que comienza a temprana edad y va en aumento con el correr de los años, contando con armas de fuego de grueso calibre".
La defensa de El Pelado apeló señalando que el monto de la pena es "excesivo" y que el relato de la Fiscalía "solo se sostiene por testigos que tenían un descontento previo" con él. Los abogados del otro involucrado se allanaron a lo sentenciado en primera instancia.
El
Tribunal de Apelaciones Penal de 1
er Turno coincidió con lo establecido por la jueza Urioste. "Los agravios esgrimidos por la defensa no logran conculcar los fundamentos que llevan a la condena", sentenciaron los ministros según consta en documentos a los que accedió El País.
"Más allá de toda duda razonable, (la jueza) determina con precisión las condiciones que satisfacen la suficiencia de la prueba y justifica la condena", concluyeron.