RUTA . En su primer discurso en La Moneda, mandatario promete un ?gobierno de emergencia? para enfrentar con mano dura la inseguridad ciudadana y la migración irregular. Expertos analizan lo que viene para la nueva administración.
Como él mismo dijo tras su victoria electoral a fines del año pasado, a la tercera fue la vencida. Tras dos intentos fallidos, José Antonio Kast se convirtió ayer en el nuevo presidente de Chile, tomando la posta de Gabriel Boric y marcando un cambio ideológico claro en las alturas del poder en el vecino del sur.
El abogado conservador de 60 años y líder-fundador del Partido Republicano llega al Palacio de la Moneda proclamando el establecimiento de un ?gobierno de emergencia? para acometer con mano dura temas como la inseguridad ciudadana y la migración irregular, acaso las dos mayores inquietudes hoy para la ciudadanía chilena.
Kast asumió la presidencia de Chile en una sesión solemne en la sede del Congreso en Valparaíso rodeado de dignatarios de muchos países, incluyendo el rey Felipe VI de España y mandatarios de países como Bolivia, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Honduras y Panamá.
En su primer discurso ofrecido desde el balcón del Palacio de la Moneda de Santiago, el líder conservador señaló que recibió un país ?en peores condiciones de lo que podía imaginar?, con las finanzas públicas debilitadas y donde ?el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado?. Sin embargo, precisó que ello no significa ninguna excusa.
En ese contexto, el mandatario aprovechó para puntualizar la línea que seguirá su gestión. ?Para enfrentar esas emergencias, en seguridad, en salud, en educación, en empleo y tantas otras, Chile necesita un gobierno de emergencia?, el que ?añadió? no será solo un eslogan de campaña.
En el programa ?El mundo ahora?, de El Comercio, dos politólogos chilenos y un diplomático peruano analizaron lo que viene para la administración Kast en el futuro inmediato.
?Inseguridad y violencia?
El tema de la inseguridad fue uno de los grandes motores que impulsaron la llegada de Kast a la presidencia, con la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana del 2025 encontrando que un 87,7% de las personas encuestadas consideraba que hubo un aumento en la delincuencia en el país, algo que el gobierno saliente de Boric no supo enfrentar correctamente.
?Las promesas de Kast llegan con grandes expectativas y el electorado chileno esperará una solución rápida para un problema complejo?, señala el politólogo chileno Francisco Covarrubias, rector de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI) y columnista del diario ?El Mercurio?.
?Por lo tanto, va a tener que dar resultados en el corto plazo, no necesariamente en números duros, pero sí al menos en la sensación de que está abordando de una manera distinta la delincuencia?, explicó.
Es una línea en la que coincide el politólogo chileno Patricio Navia, profesor de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales, quien opina que el mayor desafío del nuevo gobierno será administrar las expectativas ciudadanas.
?Migración irregular?
Durante su campaña, Kast colocó la migración irregular entre sus principales prioridades, vinculándola directamente con el aumento de la delincuencia, un tema cuya importancia central no cambiará al llegar a la presidencia, opina el diplomático Carlos Pareja Ríos, embajador del Perú en Chile entre el 2009 y 2014. Ambos temas ?subrayó? serán ?ya no de campaña, sino de acción de gobierno?.
Sin embargo, el diplomático advierte que las medidas anunciadas enfrentan obstáculos prácticos y políticos. ?Ese corredor humanitario es algo muy complicado, ya que primero se necesita que los migrantes quieran salir y que Venezuela los quiera recibir?, advierte.
Navia también cuestiona la viabilidad de la medida. A su juicio, el gobierno tendrá que adoptar una estrategia más realista.
?Relación con el Perú?
Para el exembajador Pareja, la política migratoria que adopte el nuevo gobierno chileno tendrá efectos directos en la relación bilateral. ?La mayor parte de los migrantes han ingresado por la frontera peruana, y ahí es donde viene el tema con el Perú?, ahonda.
Covarrubias, por su parte, destaca el alto nivel de integración empresarial entre Perú y Chile; mientras que Navia resalta que un punto a mejorar es la cooperación en seguridad, especialmente frente al avance del crimen organizado en la región.
?China y EE.UU?
Pero en un primer momento quizá la relación a la que el gobierno de Kast tendrá que prestar más atención no será con sus vecinos, sino con las dos superpotencias rivales: China y Estados Unidos.
Esto llevará a que Kast, pese a su demostrada afinidad ideológica con sectores conservadores de EE.UU. y con el presidente Donald Trump, tenga que realizar un acto de equilibrio entre Beijing y Washington, de acuerdo con Navia, quien subraya que las relaciones internacionales usualmente suelen responder más a intereses estratégicos de los países que a las afinidades personales. <FFFC>