María Gainza: "El arte me dio una segunda vida"
La autora de "Un puñado de flechas" dictará hoy un taller online por los 25 años de Santiago en 100 Palabras.
Son cuentos, pero también son notas que casi llegan a ser ensayos y también apuntes biográficos. Hay quienes dicen que los libros de la escritora argentina María Gainza (Buenos Aires, 1975) son novelas. Definir su género no es sencillo; es más fácil saber de qué están hechos: de historias sobre arte y de los artistas que las crearon. De acuarelas de Cézanne a cuadros perdidos de Tiziano, de la vida de Gustave Coubert, de legendarias falsificadoras de pinturas que se mueven por la aristocracia argentina. Todo pasado por la mirada de Gainza, periodista dedicada a las artes visuales que renunció a las reseñas para escribir ficción. O algo parecido.
"Cuando miro mis propios libros, no les veo un género específico: creo que andan por ahí sin pedigree, como perros de la calle que toman huesos de todas partes porque tienen hambre", dice en correo Gainza, que el año pasado publicó "Un puñado de flechas", un libro que arrancaba en un bar frente al cementerio de Chacarita, en Buenos Aires: adentro estaba el director Francis Ford Coppola (filmaba una película en Argentina), que le dijo: "El artista viene al mundo con un número limitado de flechas doradas. Puede lanzarlas todas de joven, o lanzarlas de adulto, o incluso ya de viejo. También puede ir lanzándolas de a poco, espaciadas a lo largo de los años. Eso sería lo ideal, pero ya sabés que lo ideal es enemigo de lo bueno".
Desde esa idea, Gainza hizo de "Un puñado de flechas" una colección de historias sobre las flechas de diferentes artistas de la historia. El libro sigue una estructura similar a "El nervio óptico" (que en Chile publicó con ediciones Laurel en 2016), en el que inauguró su estilo. Entre medio, en 2018, lanzó "La luz negra", en que reconstruía la historia de la Negra, una falsificadora de arte argentina tan escurridiza que no sabía ni siquiera si seguía viva. "Escribí intentando emular el perfume que alguien deja al salir de una habitación", dice la escritora, que con ese título ganó el Premio Sor Juana Inés de la Cruz.
Aunque dice que no sigue planes para escribir, hoy a las 19:00 horas Gainza dará un taller de escritura en el marco de la celebración por los 25 años de Santiago en 100 Palabras. Titulado "Negro sobre blanco: cómo se escribe sobre arte", se trata de un encuentro online gratuito (inscripciones en santiagoen100palabras.cl) que se suma a un ciclo mayor: el 18 marzo dictará un taller la escritora Ariel Florencia Richards, mientras que en abril están programados dos más, de las escritoras Alia Trabucco y de la estadounidense Siri Hustvedt. Mientras que el 1 de abril la narradora argentina Camila Sosa dará una charla magistral en el Teatro de la Universidad de Chile.
"Mi taller no dará máximas ni recetas. Solo les contaré la cocina de mi escritura", dice Gainza, que en sus libros también da cuenta de una forma de vida. "El arte me dio una segunda vida. Me ha permitido experimentar la riqueza del mundo de una manera más intensa y a la vez, me ha dado un propósito: una batalla que me saca todas las mañanas de la cama aun cuando sé que es una batalla perdida. La cantidad de sutilezas y pliegues que tiene la vida y la pobreza de los medios de expresión con los que cuento, me frustra y fascina. Soy una sensualista y necesito crear sensaciones que están dentro de mí. Algo que es más proclive a lograrse con la música o la pintura, pero yo soy sorda y no tengo facilidad con el pincel, así que acá estoy aporreando el teclado y mirando pinturas", dice.