Primero jugador, después periodista y hoy DT: la historia Gabriel Di Noia, entrenador de Deportivo Maldonado
El argentino entiende que "el fútbol es consecuencia de un trabajo previo" y que eso es lo que muestra hoy su equipo, uno de los que mejor juega y entre los punteros del Apertura en cinco fechas.
El nombre de Gabriel Di Noia quizá aún resulte nuevo para muchos. Como el de un joven entrenador de solo 44 años que hoy da sus primeros pasos en Primera División. En parte es así, pero es la punta del iceberg. Como siempre, debajo de la superficie está lo más interesante. El argentino tiene un recorrido amplio y singular relacionado siempre al fútbol. Antes de llegar al rectángulo de cal, Di Noia construyó un bagaje poco común, trabajando en casi todos los ámbitos que rodean a la pelota.
Se crió en Buenos Aires y jugó en el ascenso argentino, "en Sportivo Barracas y Sacachispas". Pero en paralelo siempre priorizó la educación porque para su familia era un aspecto innegociable. "Hice la facultad, un terciario de periodismo deportivo y la carrera de comunicación en la UBA". Ese camino académico terminó conectándolo con otra de sus grandes pasiones: el periodismo deportivo, y durante años desarrolló una carrera sólida en los medios.
"Hice toda la escalera en TyC. Fui asistente de producción, productor ejecutivo y gerente. Participé en coberturas de Copa del Mundo, Libertadores, Sudamericana, Recopa y un montón de torneos internacionales". En ese proceso vivió experiencias que lo llevaron a recorrer el continente y a estar cerca de equipos, futbolistas y entrenadores de primer nivel. Por ejemplo el Maestro Tabárez, de quien asegura guardar pequeños aprendizajes que hasta hoy puede aplicar.
Pero aunque la carrera en los medios avanzaba, "el bichito de ser entrenador" siempre estuvo latente. Ocupando diferentes roles que le permitieron conocer el funcionamiento interno de los clubes desde distintos ángulos, se acercó a destino. "Fui entrenador de juveniles, de reserva, analista de video, ayudante de campo. Dirigí la Liga de Quito B y al primer equipo en un interinato de dos partidos para salir campeones de la Supercopa de Ecuador". Su único y nada menor título como DT.
"Trabajé en la Primera Nacional de Argentina en Tristán Suárez, dirigí a Sud América acá en Uruguay y la selección Sub 17 de Armenia". Cada paso fue parte de una profunda formación que lo trajo a este presente en Uruguay, porque para Di Noia, "el entrenador moderno necesita herramientas que van mucho más allá de lo estrictamente táctico, tiene que estar preparado para relacionarse con dirigentes, jugadores, con los medios y todo el staff". Y contó que también tiene "cursos de psicología deportiva, dirección deportiva y más capacitaciones reguladas por FIFA".
La experiencia en la IASA le abrió las puertas del Depor: "Cuando llegué faltaban once partidos para el final y veníamos de atrás. Primero había que meterse en el playoff y después jugamos series en desventaja deportiva, contra Colón y después Atenas. Lo que hicieron los futbolistas fue jugar al fútbol, ser valientes y protagonistas".
Esa identidad es la que busca sostener ahora en la máxima categoría. "Queremos ser protagonistas en todas las canchas. Mi premisa es que el fútbol es consecuencia de un trabajo previo y lo que hoy hace Deportivo Maldonado en la cancha es parte de un plan pensado previamente".
Di Noia también destaca el funcionamiento institucional del club como una de las claves para el desarrollo deportivo. "Acá tenemos una frase: que las funciones funcionen. Cada uno tiene su rol y cuando eso pasa el entrenador puede dedicarse a entrenar y a ocuparse del grupo".
"Queremos jugadores que tengan hambre, que quieran entrenar y que sean buena gente. Para nosotros es importante tener un grupo profesional. Porque cuando un club asciende, el primer objetivo es mantenerse en Primera". Pero asimismo entiende que conforme vayan subiendo escalones y dando pasos pequeños pero consistentes, "los objetivos deportivos del equipo se entrelazan con los económicos del club".