En su séptimo partido con la camiseta tricolor el delantero de 28 años celebró su primer gol, pero también aportó el habitual desgaste en el retroceso colectivo.
Para
Maxi Silvera fue un partido especial desde el comienzo. Al momento de hacer la fila para saludarse con los rivales tiró un beso hacia la Tribuna Abdon Porte y luego comenzó a mostrar su mejor versión desde que arribó a Nacional. Al compromiso defensivo que siempre mostró, le sumó la cuota goleadora que le faltaba. ¿Y el festejo? Primero su salto habitual con el puño apretado y una sonrisa, pero después llegó una muestra de adhesión importante: beso al escudo de la institución y un eufórico grito de gol, que llegó en su séptimo encuentro disputado.
Lejos de considerarlo una espina, en zona mixta dejó claro que manejó con mucha "tranquilidad" la espera de su primer festejo. Y luego contó qué emociones sintió en ese preciso momento: "Muy contento, mucha alegría por eso, era un momento que estaba esperando hace mucho tiempo. Por suerte se pudo dar en el Gran Parque Central y con nuestra gente, es más que importante para nosotros y para todo el grupo también el habernos llevado la victoria que la necesitábamos".
Consultado sobre el remate con el que reventó el travesaño para emitirle el primer aviso a la defensa del Bohemio, dijo: "Costó al principio que entrara, pero por suerte me quedó ahí, la pude meter y pudimos abrir el partido, que era algo que no se nos venía dando el poder abrir nosotros el partido y manejar el encuentro de otra manera, con más tranquilidad. Creo que a partir de ahí el equipo se soltó un poco más y tuvo más confianza; eso fue muy importante también".
Por otra parte, el 11 fue muy autocrítico de la imagen que había dejado el tricolor en las primeras cinco jornadas del Apertura: "Sabíamos que no habíamos estado a la altura, que lo sacaba todo el grupo trabajando mucho más. Sabíamos a dónde íbamos, este grupo es consciente de la camiseta que lleva puesta, del escudo que lleva en el pecho y hay que seguir por este camino", afirmó.
Al respecto dijo que ayer ante el Bohemio fueron el Nacional que pretenden ser "en cuanto a juego e intensidad". A modo de broche de oro, Silvera fue reemplazado sobre el final y disfrutó de la primera ovación de la hinchada, a la que le devolvió el buen gesto con aplausos.