San Isidro: la curiosa casona que rompe con su entorno, tiene cerraduras que abren al revés y custodia tesoros científicos
Después de un pequeño jardín, un portón con mazorcas de maíz estilizadas recibe a los visitantes
En una zona residencial privilegiada de San Isidro se levanta desde hace casi cien años un edifico que llama la atención de los arquitectos, pero también de los vecinos
Después de un pequeño jardín, un portón con mazorcas de maíz estilizadas recibe a los visitantes
En una zona residencial privilegiada de San Isidro se levanta desde hace casi cien años un edifico que llama la atención de los arquitectos, pero también de los vecinos. Es de estilo art déco y poco tiene que ver con su entorno, el de Barrio Parque Aguirre, en Acassuso . A lo alto, sobre la fachada dice "Darwinion" en alusión al científico Charles Darwin. Pocos imaginan que encierra tesoros tales como una Biblioteca de Botánica con más de 200.000 volúmenes y un herbario de 750.000 ejemplares. Pocos imaginan que encierra tesoros tales como una Biblioteca de Botánica con más de 200.000 volúmenes
El edificio se ubica en la esquina de Lavardén y Estanislao del Campo, cerca del club CASI, del casco histórico del partido y de varias instituciones educativas. Es un área de chalets bajos, tranquilas plazoletas, y arterias serpenteantes y adoquinadas. Quienes no conocen terminan por perderse entre robles, tipas y viviendas racionalistas, o casonas estilo Tudor.
Después de un pequeño jardín, un portón con mazorcas de maíz estilizadas recibe a los visitantes. Al costado, una placa dice " Instituto de Botánica Darwinion perteneciente a la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) y al Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de la Argentina (CONICET)". Darwinion significa "templo de Darwin" : une el nombre propio con un genitivo en griego. El "templo de Darwin"
"Bienvenidos al templo de la botánica", anunció su director, Raúl Pozner. Es un apasionado por el lugar al que llegó por primera vez junto a su padre a los 19 años, cuando era estudiante. Durante la visita que realizó LA NACION contó la historia de un sitio único por su valor simbólico y científico . "Aquí trabajan 39 personas, entre técnicos, investigadores y becarios. También hay gente que viene a las visitas guiadas, se entusiasma y después nos da una mano como voluntarios", explicó.
Caminar a través de los pasillos y las escaleras ocultas del Darwinion es perderse a través de un laberinto que conduce a salas que contienen joyas patrimoniales como muebles, libros, proyectores, lupas, objetos personales del fundador y varios retratos vinculados a la botánica. Se trata de un museo vivo porque también es un centro de investigación y de consulta para expertos de todas partes del mundo. Caminar a través de los pasillos y las escaleras ocultas del Darwinion es perderse a través de un laberinto que conduce a salas que contienen joyas patrimoniales
El primer Darwinion fue fundado por el científico Cristóbal María Hicken (1875-1933) a fines de 1910, en el partido de San Martín. Era su laboratorio particular de botánica. El nombre honra al autor de la teoría de la evolución biológica. Más tarde Hicken lo legó al Estado y decidió trasladar todo su contenido a un nuevo edificio en San Isidro construido especialmente para ser un instituto y también su vivienda. El lote, de unos 1600 metros, estaba en una zona de chacras y fue comprado a la familia Aguirre. La inauguración se realizó el 28 de diciembre de 1936 . Hicken falleció tres años antes y nunca llegó a habitarlo. Entrada principal de la quinta familiar de los Hicken (ca. 1911-1912); Cristóbal M. Hicken, sentado en la escalera
Dentro de pocos meses la construcción cumplirá 90 años , durante los que "tuvo cinco intervenciones, pero aún conserva la estructura original con todo su valor arquitectónico y simbólico. De ahí que elevamos una solicitud a la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos para ser declarado Monumento Histórico Nacional ", dijo Pozner. Los sectores añadidos a la obra original son los que están arriba de la cartela y la parte de atrás. En el "templo de la botánica" trabajan 39 personas
Según un documento elaborado por el organismo, el inmueble tuvo origen en medio de una polémica que dividía a quienes apoyaban las ideas evolucionistas de sus detractores. Entre los darwinianos estaba Hicken, de ascendencia alemana y de gran poder económico. Cuando donó su instituto al Estado argentino, el presidente Agustín P. Justo firmó un decreto en el que ensalzaba su "sentido patriótico". Cuando Hikcen donó su instituto al Estado argentino, el presidente Agustín P. Justo firmó un decreto en el que ensalzaba su "sentido patriótico"
A la vez, varias publicaciones destacan su generosidad y amplios conocimientos. En la Biblioteca Quinta Los Ombúes de San Isidro es posible encontrar el libro Historia del Instituto de Botánica Darwinion, del ingeniero Arturo Burkart, quien pinta una semblanza de Hicken. Dice que fue botánico, doctor en Ciencias Naturales por la UBA y miembro de la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales , y que poseía además profundos conocimientos de física, química, geología, construcción, cosmología, geometría y artes plásticas, como así también pasión por las culturas prehispánicas y por la mitología greco-romana.
El enigma del arquitecto
¿Qué participación tuvo Hicken, un hombre conversador con corbata de moñito, en el diseño del inmueble polémico? La inscripción del autor no está en la fachada, aunque figura la empresa constructora: F. H. Schmidt, especializada en obras de hormigón. Para algunos el proyecto pertenece al arquitecto Arturo Prins y los planos con su firma habrían sido retirados del expediente municipal por el propio Hicken. El naturalista y el arquitecto eran amigos y no se descartaría que Hicken haya participado del diseño de obra y plasmado -por ejemplo, en los frisos- sus conocimientos sobre culturas prehispánicas andinas y greco-romana. Por otro lado, existen planos suscriptos por el ingeniero Alberto J. Baldassare. Un portón con mazorcas de maíz estilizadas recibe a los visitantes
El Darwinion es un edificio moderno y austero . Los volúmenes son cúbicos, carecen de curvas. La planta muestra una estructura general con forma de pentágono, o de diamante. En síntesis, una construcción acorde con la corriente cientificista de los 30, pero que también podría ser interpretada como un templo.
"Para ser precisos el estilo se define como Neotihuanacota, cuya geometría, simetría y estilo coinciden con el posterior art déco. Es uno de los pocos exponentes de Neotihuanacota en la Argentina", señala Pozner. Se destacan sus ornamentaciones indigenistas prehispánicas, de especies botánicas como así también elementos de la fauna autóctona de interpretación polisémica. Se destacan sus ornamentaciones indigenistas prehispánicas, de especies botánicas como así también elementos de la fauna autóctona
La insistencia en el número tres se evidencia en tres volúmenes y tres niveles del edificio, en agrupaciones de flores, de serpientes, de marcas en el rostro del machi, o curandero. Este número es sagrado ya que simboliza la unión de todos los contrarios, de toda polaridad, el equilibrio y los planos del ser.
En la fachada se observan figuras humanas y también de animales: el cóndor, relacionado con la fructificación de los campos; el búho, símbolo del conocimiento racional, y el sapo, un interlocutor con los dioses para reclamar la lluvia. Estos dos últimos tienen las manos sobre la boca, gesto que alude al silencio en un ámbito de estudio. También en los frisos hay serpientes, suris y zorros.
En cuanto a la cartela que está en lo alto, posee letras estilo sans-serif, utilizada para asegurar la legibilidad de la información científica. A la vez, sobre la laja de la entrada se puede ver una margarita tallada . Es el emblema del instituto y hace referencia a la luz solar, como metáfora del conocimiento, y al trabajo en equipo. En la fachada se observan figuras humanas y también de animales
Las dos puertas de ingreso son simétricas y aluden al mito del dios romano de dos caras, Jano. La puerta exterior, por donde ingresa quien aún no conoce los secretos de la naturaleza, mira hacia la puesta del sol del 21 de diciembre. La interior, por donde ingresa quien se ha iniciado en el estudio de la naturaleza, mira hacia el amanecer del 21 de junio. La ornamentación de una y otra están en concordancia con ese simbolismo.
Las cerraduras de estas puertas están invertidas . El gesto automático de cerrar las abre y viceversa. Esta es otra de las tantas incógnitas del lugar, aunque no se descarta la idea general de que, para adquirir conocimientos nuevos, es decir abrir las puertas de la mente, hay que desanudar conceptos. El instituto se puede conocer durante las visitas guiadas grupales que se anuncian a través de las redes sociales del organismo. Para reservar un lugar se debe enviar antes un mail a visitas@darwin.edu.ar .
Una biblioteca con 200.000 ejemplares
La biblioteca del Darwinion merece un capítulo aparte. Contiene 14.500 ejemplares que eran de Hicken, a los que se suman otros que están en otro sector a temperatura especial y que abarcan desde el siglo XVI al XVIII . Según Federico Cápula, encargado de custodiar los tesoros de la sala, "es una de las bibliotecas más importantes de botánica, historia natural y relatos de viajes de América Latina. En total son 18.000 libros y 200.000 ejemplares de revistas". Darwiniana es una prestigiosa revista científica editada por el Instituto desde 1922. En total son 18.000 libros y 200.000 ejemplares de revistas
Entre los libros antiguos conservan un volumen de Paracelso , padre de la toxicología moderna. Data de 1549 y es sobre la historia de las plantas. Hay ejemplares sobre floras de todo el mundo, ordenados por temáticas, por ejemplo, hongos, algas, bacterias, líquenes, etc. Además, toda la obra de Hicken está digitalizada. Entre los libros antiguos conservan un volumen de Paracelso; data de 1549
En el centro de la biblioteca llama la atención una mesa de raíz de cerezo de 8 metros de largo , con espacio para 23 personas. Es de 1936 y era el lugar de reunión de la Academia Nacional de Ciencias. Exhibe libros para la venta al público a un precio módico. Son casi 20 tomos elaborados por el organismo y contienen información sobre 10.000 especies de plantas, 240 familias botánicas y 2000 géneros de toda la Argentina.
En las paredes cuelgan retratos y caricaturas de los naturalistas Hicken, Eduardo Ladislao Holmberg y Charles Darwin. También hay, entre otras obras, cuadros realizados por Hans Jörgensen, el danés que acompañaba a Hicken en sus expediciones. En la visita se puede apreciar el mobiliario del científico, su escritorio, la mesa donde almorzaba junto a colegas, etc. Llama la atención una mesa de raíz de cerezo de 8 metros de largo, con espacio para 23 personas
En otra sala contigua está la biblioteca personal de él. Antes las consultas se hacían a través de fotografías que se podían ver mediante microfichas que se colocaban en un proyector. Es interesante observar las fotos de las plantas y libros a través de la luz, tal como si fueran antiguos slides .
Un herbario de 750.000 ejemplares
Manuel Belgrano es curador del herbario instalado en un sector levantado en el 2009. Comentó que el lugar ofrece condiciones controladas de temperatura y humedad para que los insectos no afecten las colecciones conservadas dentro de muebles compactables. En la sala se realiza el escaneo de las plantas con toda su información asociada. El herbario cuenta con entre 750.000 y 800.000 ejemplares
"Contamos con entre 750.000 y 800.000 ejemplares . Es uno de los herbarios más importantes del país y de Sudamérica, con muestras de 200 años de antigüedad. Llegué a encontrar algunas de 1827", explicó Belgrano, al tiempo que abre las carpetas rotuladas por familias con muestras de todo el mundo. Una de las más vistosas es la de la colección de helechos del Ecuador del siglo XIX. Las plantas se conservan durante años gracias a sus tejidos deshidratados.
Esta área ofrece también toda la información digitalizada. Belgrano explica que "llegan botánicos desde países limítrofes se quedan hasta una semana trabajando". Recordó que su fascinación por el lugar comenzó cuando era chico y pasaba por la puerta: "Me intrigaba lo que podía descubrir adentro". Es uno de los herbarios más importantes del país y de Sudamérica
Otra de las salas es el Gabinete de Ilustración Científica donde se realizan dibujos sobre papel y también en forma digital de las diferentes especies. La función de estos trabajos es conceptual dado que muestra información que a veces la fotografía no puede reflejar. Asimismo, hay un Laboratorio de Sistemática Molecular donde se analiza el ADN de las plantas y se amplifican las regiones de interés. En el Laboratorio de Anatomía se estudia la estructura, el desarrollo y la composición química de los órganos de las plantas. Otra de las salas es el Gabinete de Ilustración Científica donde se realizan dibujos sobre papel y también en forma digital de las diferentes especies
Finalmente, el recorrido vuelve al lugar de partida; la laja de la entrada con la margarita, símbolo de la luz . Al mirar hacia el interior, antes de dejar el lugar, se tiene la impresión de que quienes ahí trabajan continuarán transmitiéndole a las futuras generaciones un mensaje silencioso y de respeto a favor de la ciencia y de la cultura, el mismo que les legó su creador.