Para aplaudirlos
Arturo Vidal ha tomado un segundo aire en Colo Colo y el DT Fernando Ortiz tiene mucho que ver en eso: le encontró un lugar en el mundo cuando parecía que no quedaban ni brasas del fuego devorador del "King", a quien no por azar se le considera entre los más grandes futbolistas chilenos de todos los tiempos
Arturo Vidal ha tomado un segundo aire en Colo Colo y el DT Fernando Ortiz tiene mucho que ver en eso: le encontró un lugar en el mundo cuando parecía que no quedaban ni brasas del fuego devorador del "King", a quien no por azar se le considera entre los más grandes futbolistas chilenos de todos los tiempos.
Sin la velocidad de otrora, en el mediocampo desnudaba las desventajas naturales de un futbolista que recorre los metros finales de su carrera deportiva. Y el mérito de Ortiz fue redescubrirlo como zaguero central -no es primera vez que Vidal juega ahí-, pero principalmente en ordenarlo.
Hoy parece un líbero avezado, con timing , agresivo, atento en los cruces, muy potente en el rechazo aéreo y con una voz de mando que contagia seguridad y confianza. Algunos amigos colocolinos coinciden, aunque precisan que les gustaría "ver el comportamiento del defensor cuando ataquen de verdad a Colo Colo". Es cierto, pero en el plano local son muy pocos los rivales que se atreven, y como la temporada 2026 no agenda refriega internacional, el problema se relativiza.
Y si bien la realidad es cambiante. Más en el fútbol, donde lo que ayer fue blanco mañana es gris; hasta ahora fue un acierto absoluto alinear a Vidal en esa función, que además enseña cómo pueden cambiar positivamente las relaciones cuando hay voluntad: en Pedrero ya nadie recuerda las tensiones que hubo entre Vidal y Ortiz a fines del año pasado. Y está muy bien que quedaran archivadas, lo que otorga un nuevo punto a favor del entrenador albo.
Otra buena nueva del torneo que empieza es la consolidación de Limache, o la comprobación de cómo el proyecto serio y aterrizado que desde hace años lidera técnicamente Víctor Rivero fue capaz de mantener y reforzar el grueso del exitoso plantel 2025 -incluido no ceder a Daniel "Popín" Castro, uno de los mejores jugadores del torneo local-, para convertirla en una de las escuadras más potentes del certamen y candidata, a lo menos, para capturar una plaza internacional en 2027.
¿Más para aplaudir? Y a rabiar si el depositario de los aplausos es Fernando Zampedri, el hexagoleador chileno sigue perforando redes y emocionando a los seguidores de la Católica: por su agilidad, su remate, por el brinco, el testazo, la orientación, el olfato, el atrevimiento y también por su despliegue físico pese a los 38 años bien jugados que ya cuenta. Al verlo en la cancha cuesta creer que el "Toro" gira la curva hacia la recta final de su vida como futbolista, porque parece eterno.
Lógicamente que por más fresco que se vea, el insigne artillero de la UC tiene fecha de vencimiento. Pero en el recuerdo de los cruzados y de los amantes del fútbol, no.
Un párrafo final para destacar el prometedor arranque de Ñublense, que ha servido para refrendar lo buen entrenador que es el subvalorado Juan José Ribera, un DT que dio la vuelta larga, pasando por todas las etapas de crecimiento que deben vivir los técnicos. Si no es uno de los estrategas nacionales más capacitados de la actualidad, pega en el palo. En Chillán, está dicho, lo ha vuelto a demostrar.
A batir las palmas por todos ellos.