El carrusel de las divisas latinoamericanas
Las monedas de América Latina registraron una evolución dispar durante la semana, en un contexto dominado por la escalada del conflicto en Irán y el consiguiente aumento en los precios del petróleo, factores que han elevado la incertidumbre en los mercados globales
Las monedas de América Latina registraron una evolución dispar durante la semana, en un contexto dominado por la escalada del conflicto en Irán y el consiguiente aumento en los precios del petróleo, factores que han elevado la incertidumbre en los mercados globales. Por un lado, el peso mexicano (MXN) lideró las ganancias con un avance de 0,63%, seguido por el real brasileño (BRL) con un alza de 0,49% y el peso chileno (CLP), que subió 0,38%. El peso colombiano (COP) también mostró un desempeño positivo, con una apreciación de 0,21%, en línea con un mayor apetito por riesgo en ciertos períodos.
En contraste, otras divisas cerraron en terreno negativo, afectadas por su mayor exposición a los costos energéticos y la volatilidad externa. El comportamiento divergente refleja el impacto desigual del alza del petróleo en la región. Mientras países exportadores o con menor dependencia energética lograron sostener sus monedas, economías más sensibles a las importaciones de combustibles enfrentaron mayores presiones cambiarias. En este escenario, los inversionistas continúan atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente, ya que nuevos aumentos en el precio del crudo podrían seguir generando volatilidad en las monedas emergentes y redefinir el equilibrio cambiario en América Latina.