Apps con IA prometen apoyar a profesoresy personalizar el aprendizaje en 2026
Estas plataformas escolares permiten generar material pedagógico, analizar el progreso de los estudiantes y entregar a los establecimientos información en tiempo real gracias a la tecnología.
El uso de la inteligencia artificial (IA) en la educación escolar está pasando de la experimentación a la implementación concreta. Plataformas que generan material pedagógico, detectan dificultades de aprendizaje o entregan retroalimentación automática están utilizándose en colegios de Chile con la promesa de reducir la carga administrativa de los docentes y ofrecer un seguimiento más personalizado a los alumnos.
Uno de los beneficios del uso de este tipo de herramientas es en el tiempo que los profesores destinan a tareas fuera del aula. Así, planificaciones, evaluaciones, informes y revisiones podrían ser cada vez más asistidas por sistemas automatizados.
Recientemente, por ejemplo, la plataforma chilena Appoderado.com incorporó una IA curricular alineada con el Ministerio de Educación (Mineduc), capaz de generar propuestas de clases y evaluaciones a partir del nivel, la asignatura y el objetivo de aprendizaje.
"Nuestra IA no es una IA genérica, es la mano derecha digital que todo profesor necesita hoy", asegura Belén Vitali, directora ejecutiva de Appoderado.com.
Y explica: "Lo que hicimos fue cargar todo el currículum del Mineduc en nuestra plataforma para que el sistema haga el trabajo pesado por el docente, sin reemplazarlo en ningún caso. En la práctica, esto significa que el profesor ya no tiene que trasnochar planificando o diseñando pruebas desde cero. Con un clic, esta herramienta entrega propuestas de clases y evaluaciones listas para usar. Queremos eliminar el 'papeleo' para que los educadores puedan volver a lo fundamental, que es estar presente y enseñar en la sala de clases".
Otra innovación de la plataforma es un asistente con IA que funciona a través de WhatsApp y que permite a los equipos directivos acceder en tiempo real a información de los establecimientos educacionales, como asistencia, alertas de conducta o rendimiento académico.
"Imagina que un director está en una reunión y necesita saber cuántos estudiantes faltaron ese día o qué curso tiene más alertas de conducta. En vez de llamar a secretaría o abrir el computador, lo pregunta por WhatsApp y la IA le responde en segundos, con datos reales del libro de clases digital", dice Vitali.
Copiloto
"Robotito" es otra de estas herramientas. Desarrollada por Colegium, se trata de "un asistente de IA creado para la educación. No es un chatbot genérico, sino una solución para potenciar la labor del docente en el aula. Robotito nace integrado a nuestra plataforma Colegium Cloud -el sistema central desde donde la empresa gestiona la información escolar-, por lo que comprende desde el primer día el contexto de cada colegio: cursos, estudiantes, horarios, evaluaciones y comunicación familiar", cuenta Manuel Zúñiga, CPO (director de producto) de Colegium.
"Para los educadores, esta IA actúa como copiloto pedagógico: automatiza tareas administrativas como la toma de asistencia o el registro de notas, redacta mails personalizados para apoderados según cada situación y genera anotaciones de conducta", añade el especialista.
Lirmi también es una plataforma local que ofrece optimizar el trabajo en las aulas mediante una IA llamada "SofIA".
Su cofundadora, Isabel Loncomil, señala que Lirmi "permite detectar a tiempo brechas de aprendizaje, identificar riesgos de inasistencias y entender qué procesos están afectando el rendimiento escolar. Al mismo tiempo, automatiza tareas operativas como reportes o seguimiento académico".
Por otro lado, la app chilena Edukapi permite que los escolares conviertan su propio material en recursos interactivos y reciban explicaciones adaptadas a su nivel, con el objetivo de reforzar contenidos fuera de la sala de clases.
"En esta aplicación, la IA funciona como una capa de apoyo académico personalizado, con una lógica pedagógica que guía al estudiante para que razone, conecte ideas y entienda con mayor profundidad lo que está aprendiendo. El estudiante recibe explicaciones adaptadas a su nivel y transforma su propio material de estudio en recursos como cuestionarios, tarjetas didácticas, mapas mentales y otras herramientas de aprendizaje interactivas", precisa Clemente Saffie, CEO de Edukapi.
Por su parte, la IA también permite que los profesores amplíen su capacidad de acompañamiento a los alumnos. "Les entrega una visión más clara de brechas, dificultades y patrones de aprendizaje, para que puedan intervenir con mayor precisión, planificar con evidencia concreta y optimizar su tiempo", explica.