Santa Fe, con mucha angustia, le ganó al Medellín y vive en la Liga
Pablo Romero - redactor de el tiempo@PabloRomeroET
Santa Fe tiene un soplito de vida, es poquito, pero se aferra a él
Pablo Romero - redactor de el tiempo@PabloRomeroET
Santa Fe tiene un soplito de vida, es poquito, pero se aferra a él. Ayer solo le servía ganar, como fuera, por el marcador que fuera, pero ganar, y lo hizo 2-1, ante un Independiente Medellín que terminó con 9 jugadores en la fecha 13, en El Campín. Esa victoria vale oro para los cardenales, que tomaron vida, es poca, pero prometen dar la pelea, aunque no lucieron bien. Este tenía que ser el partido de la reivindicación, del renacer cardenal, la afición llegó impaciente porque, de no ganar, era como decir adiós de una vez a la liga. El partido no iba a ser nada sencillo porque el DIM venía con la misma agonía, obligado a vencer de visita. Y en una batalla de opciones, Santa Fe parecía más decidido, lo intentó con un remate de Frasica que desvió el portero Ichazo con un pie, luego con un remate de Maximiliano Lovera que volvió a desviar el portero. El propio Lovera, de buen partido, comandó un contragolpe y su remate pasó muy cerca, cuando Rodallega y Frasica le pedían la pelota. El León acechaba, buscaba como fuera, hasta que por fin llegó el botín que andaba buscando. El alivio. El primer gol nace en una tocata entre Hugo Rodallega y Luis Palacios, uno la daba, el otro la recibía y la devolvía, y así penetraron en el terreno del DIM, en esa pared implacable que todo lo puede, y el que quedó de frente al arco fue Palacios, que aplacó toda presión, consciente de que esa no la podía fallar, era él frente al portero, remató y la mandó adentro para poner el 1-0 cuando iban 32 minutos. La celebración fue eufórica, no solo del criticado Palacios, que por fin se quitó la sal de la camiseta, sino de toda la afición que contenía la respiración para que el jugador no fallara. 1-0. El destino parecía favorecer a los cardenales, primero porque el Poderoso creaba y no definía, desperdiciaba opciones insólitas, y también porque antes de terminar el primer tiempo el DIM perdió por expulsión a Didier Moreno. Así se fueron al descanso. Al regreso, Santa Fe siguió atacando, buscando el gol que le diera tranquilidad y no amenazara el resultado. Al minuto 54 llegó otro golpe para el Medellín cuando el jugador Alexis Serna vio la tarjeta roja. Con 9 jugadores, al DIM ya se le ponía muy cuesta arriba el partido. Pero quedaba tiempo. Fue cuando volvió a aparecer Lovera con otra jugada individual, desde un costado, para tirar un buen centro. El portero Ichazo salió a cortar, pero dejó la pelota jugada, viva, en su propio terreno. Helibelton Palacios la vio venir, estaba solo, y no demoró en sacar su remate, el balón tocó el vertical antes de ir a la red. 2-0 en 60 minutos y la victoria empezaba a palpitarse en las tribunas cardenales. Pero Santa Fe no gana si no sufre. Quién iba a pensar que con un rival perdiendo 2-0 y con 9 hombres iba a haber complicaciones, claro, lo pensaron los hinchas cardenales, que saben cómo son las cosas con su equipo. Al minuto 70, Francisco Chaverra, luego de una serie de rebotes en el área, sacó un remate cruzado y puso el 2-1. El DIM recortó distancias y con tiempo suficiente como para buscar una hazaña. Lo increíble es que los minutos finales fueron de drama para Santa Fe, que se vio sometido por un rival que no dejó de correr. Con el pitazo final la afición no sabía si celebrar o respirar. Santa Fe, con angustia, ganó y llegó a 15 pintos. Sigue lejos, pero sigue vivo.