Polémica ‘adhesión’ de plantas públicas a precio de energía
De acuerdo con la explicación de Castañeda, esto podría llevar a un uso anticipado de recursos como el agua en las hidroeléctricas, reduciendo la capacidad de respuesta en escenarios prolongados de escasez
De acuerdo con la explicación de Castañeda, esto podría llevar a un uso anticipado de recursos como el agua en las hidroeléctricas, reduciendo la capacidad de respuesta en escenarios prolongados de escasez. "Entonces no vas a cuidar el recurso escaso que es el agua (...) sino que te lo vas a gastar de arranque", agregó, al referirse a la dinámica que podría generarse en el sistema. Castañeda también se refirió al carácter voluntario de la medida y a la falta de acogida inicial por parte del sector privado. "Claramente todas las empresas del sistema dijeron en su momento yo no me acojo", indicó, al explicar que las condiciones económicas del nuevo esquema no resultaban consistentes con los compromisos regulatorios adquiridos hasta 2027. Advirtió que la reapertura del mecanismo y la adhesión de empresas públicas responde a una decisión impulsada desde el Gobierno.
El Gobierno Nacional conminó a que tres generadoras públicas se acogieran a la nueva metodología tarifaria del sector eléctricobajo el precio de escasez inferior, en una decisión que busca -en sus palabras- reducir la especulación en el mercado de energía y eventualmente disminuir el costo para los usuarios. Sin embargo, el alcance real de la medida y sus efectos sobre las tarifas y la operación del sistema siguen siendo objeto de discusión técnica, especialmente por los cambios en el denominado precio de escasez y su impacto en el comportamiento de los generadores. En una reunión encabezada por el presidente Gustavo Petro, las empresas Gecelca, Gensa y Urrá formalizaron su adhesión a la nueva metodología tarifaria, en un contexto en el que el Gobierno avanza en reformas regulatorias, transición energética y evaluación de riesgos externos que afectan los precios de la energía. Adhesión de
empresas públicas El encuentro contó con la participación del Ministerio de Minas y Energía, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), el Ministerio de Hacienda y directivos de empresas del sector. Allí se discutieron los alcances de la nueva metodología, que busca modificar el funcionamiento del mercado de energía en bolsa. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, afirmó que "la decisión de Gecelca, Gensa y Urrá de acogerse a la nueva metodología tarifaria marca un punto de inflexión en el mercado eléctrico colombiano. Estamos avanzando hacia un sistema más justo, donde el precio de la energía refleje condiciones reales y no dinámicas especulativas". El Gobierno sostiene que el ajuste regulatorio permitirá reducir los costos que enfrentan los usuarios, al intervenir uno de los componentes clave del mercado: el precio de escasez, que funciona como techo en momentos de alta demanda o baja oferta. Durante la jornada también se revisaron avances de la iniciativa Colombia Solar, orientada a acelerar la incorporación de energías renovables, así como estrategias para la descarbonización progresiva de plantas térmicas que operan con carbón y gas. Cambios regulatorios El eje de la discusión técnica gira en torno al precio de escasez dentro del mecanismo del cargo por confiabilidad. Este precio define el momento en que las empresas deben entregar energía firme al sistema y establece el valor máximo que pagan los usuarios en situaciones críticas de hidrología. Según el documento de la Comisión de Regulación de Energía y Gas, el precio de escasez cumple tres funciones: activa las obligaciones de energía firme, fija el techo del precio en bolsa y determina la remuneración de la energía en condiciones críticas. La nueva regulación introduce un esquema con dos niveles: un precio de escasez superior y uno inferior. Este último aplica a plantas con costos variables bajos, como las que operan con recursos renovables -principalmente la hídrica- o carbón, y busca limitar el precio en bolsa en momentos de alta volatilidad. El documento regulatorio señala que "la introducción del precio de escasez inferior busca retomar la función del precio de escasez como un techo de segundo nivel en la bolsa de energía" . Además, se habilitó una nueva oportunidad para que los generadores se acojan voluntariamente a este esquema, luego de que en una primera convocatoria ninguna empresa aceptó hacerlo. La Comisión argumenta que la medida pretende asegurar la confiabilidad del sistema en el mediano y largo plazo, manteniendo al usuario en una posición neutral frente al riesgo de precios. Debate técnico Alejandro Lucio, director ejecutivo de Óptima Consultores, explicó que el cambio busca reducir el precio máximo que pagan los usuarios en condiciones de escasez, pero su impacto en la factura es limitado. "Los usuarios pagan muy poco el componente de bolsa de energía en sus facturas, del orden del 10% al 15%. Entonces, que eso vaya a bajar el precio que pagamos los usuarios, pues no", señaló. Según su análisis, el principal efecto de la medida sería proteger a usuarios con alta exposición al precio en bolsa, especialmente aquellos atendidos por comercializadores intervenidos (es decir Air-e), quienes podrían enfrentar mayores incrementos en escenarios de escasez. Lucio indicó que la modificación reduce el techo de precio en esos casos, lo que implica una protección relativa: "Ese usuario va a estar protegido ya no a $900 sino a un promedio ponderado menor". Por su parte, Alejandro Castañeda, presidente de Andeg, advirtió sobre implicaciones operativas. Explicó que el precio de escasez determina cuándo se activa la obligación de generar energía firme y que un valor más bajo puede anticipar esa activación.