Un comunicado oportunista y tardío
Las víctimas de Hollman Morris, y quienes las hemos acompañado en estos últimos años, consideramos oportunista el comunicado de las mujeres de la bancada del Pacto Histórico (PH) por varias razones
Las víctimas de Hollman Morris, y quienes las hemos acompañado en estos últimos años, consideramos oportunista el comunicado de las mujeres de la bancada del Pacto Histórico (PH) por varias razones. La primera es que demuestra la ineficacia de la acción estatal frente a las violencias basadas en género; si no fuera por la presión mediática y del movimiento feminista, ese comunicado no existiría, lo cual significa que las mujeres del PH aún no contamos con los mecanismos idóneos para hacer este tipo de denuncias. La segunda es que demuestra una profunda ignorancia de las luchas que hemos llevado a cabo en los diferentes partidos que conforman el PH, pues la persecución hacia las víctimas de Morris, y hacia quienes las hemos acompañado, ya lleva varios años. En el comunicado hablan de "fijar una posición clara", de "coherencia", de "solidaridad", entre otras expresiones que reflejan un comunicado escrito a las carreras para contrarrestar la presión mediática en plena época electoral. Cada cuatro años sucede lo mismo, antiguos reclamos se concretizan, pero no por "coherencia", sino para no darle munición a la derecha. Si, como dice el comunicado, estuvieran preocupadas por garantizar espacios seguros, libres de violencias basadas en género, hace rato se habrían tomado el tiempo de hablar con las víctimas, o se habrían pronunciado cuando Morris fue nombrado gerente de RTVC, o se habrían tomado el tiempo de recoger apoyos de líderes visibles del PH, pero no, no lo hicieron antes porque involucrarse en ese tema hubiera puesto en riesgo su ascenso político. Frente a esta acción oportunista, aquí van unas píldoras para la memoria. Desde hace siete años, más exactamente, desde la campaña a la alcaldía de Bogotá en la que Gustavo Petro eligió a Morris como candidato -esto después de haberse reunido con un grupo de mujeres feministas y de la Colombia Humana, quienes le informaron sobre las denuncias que había contra Morris-, hemos venido exigiendo espacios libres de violencia de género en la izquierda. Desde esa época, hemos venido insistiendo en la necesidad de crear espacios libres de violencia de género para que todas las personas, en particular las mujeres y la población LGBTIQ+, podamos militar sin miedo a denunciar ni a decir lo que pensamos. A inicios de 2021, siendo precandidata al Senado por el Polo, tuve conocimiento de cinco denuncias y testimonios de acoso sexual, acoso laboral y maltrato por parte de Morris. En marzo, la Casa de la Mujer puso en conocimiento estos casos ante los líderes del naciente PH. Uno de los párrafos de la carta dice: "Esperamos de ustedes [EL PH] un compromiso decidido con las mujeres víctimas de violencia. Compromiso que debe materializarse en una política clara que elimine y sancione dichas violencias, y en que dentro de las organizaciones y los partidos que integran el Pacto se definan mecanismos claros y efectivos para la investigación de los hechos de violencia que se presentan". Esos mecanismos nunca fueron creados. Cabe aclarar que, antes de salir a la luz pública, las víctimas buscaron maneras de ser reparadas internamente para "no golpear el proyecto político". Bajo la consigna de "primero el movimiento", se nos olvida que este está compuesto de personas de carne y hueso. En política algunos ascienden a costa del sufrimiento de otros, las víctimas de Morris han sido las mujeres que algunos han pisoteado para poder alcanzar puestos de poder. Esta es la historia que el comunicado deliberadamente ignora. Seguimos luchando para que las mujeres no nos sintamos presionadas a abandonar la vida política, sino que podamos tener plenas garantías para seguir contribuyendo a hacer de Colombia un país libre de violencias.
El de las mujeres de la bancada del PH
Sara Tufano
Si, como dice el comunicado, estuvieran preocupadas por garantizar espacios seguros, libres de violencias basadas en género, hace rato se habrían tomado el tiempo de hablar con las víctimas.