Domingo, 29 de Marzo de 2026

Guía mínima de elección de candidato presidencial

PerúEl Comercio, Perú 29 de marzo de 2026

Incluso al ciudadano más comprometido con la democracia sería difícil exigirle que soportara las 18 horas de debate electoral entre los 34 participantes divididas en seis jornadas

Incluso al ciudadano más comprometido con la democracia sería difícil exigirle que soportara las 18 horas de debate electoral entre los 34 participantes divididas en seis jornadas. Presumiblemente, tendrá mejores cosas que hacer con su tiempo. No es su culpa. La cantidad de contendientes por la presidencia es inmanejable. El tiempo que se le puede conceder a cada uno es mínimo. Y las propuestas de fondo son muchas, pues, como las que hemos ya visto. Al menos la mitad de los contendientes aspira, cuando mucho, a lograr un lapso de 30 segundos expresivos y elocuentes que le permita a su equipo de campaña trabajarlo para viralizarlo en redes sociales. Si el video viene con el cautivador texto: ?¡Candidato 1 aplasta a Candidato 2 en debate!?, aunque no sea cierto, mejor. Pero la mayoría no consigue ni eso.





Desde este espacio ofrecemos humildemente un pequeño atajo, al menos en lo que respecta a la parte económica. En vez de perder el tiempo en promesas de trenes que vuelan y corvinas que nadan fritas con su limón, ¿qué cosas realmente deberían importarnos para crecer más y ensanchar la clase media? Aquí cinco puntos básicos ?bastante elementales? para hacernos una mejor idea de a qué candidato tomar en serio en este aspecto, y a quién ni mirar.



Lo primero es preguntarnos qué candidato cree usted que garantiza algún nivel de predictibilidad. Eso sugeriría descartar a quienes tienen un comportamiento errático, improvisado o planteen desconocer a la mala el marco jurídico vigente y los acuerdos firmados. El Perú no está para experimentos. Las reformas bien pensadas son bienvenidas, pero hechas con cuidado y responsabilidad. Si el nuevo presidente y su equipo no van a hacer nada más, por lo menos que respeten lo que sí funciona.



El segundo punto de atención ?y vinculado al anterior? es el Banco Central de Reserva del Perú (BCR). Felizmente, dado el excelente trabajo de la institución en las últimas dos décadas y su reputación entre la población, la mayoría de los candidatos que lideran hoy las encuestas han afirmado que ellos ?de llegar a la Presidencia? propondrían mantener la línea vigente, con su presidente, Julio Velarde, a la cabeza. Hay otros candidatos ?la minoría? que más bien proponen intervenir en el BCR de forma contraria a las buenas prácticas monetarias y a la Constitución. Ahí no hace falta dar muchas vueltas: sería un peligro gigantesco votar por ellos.



El tercer frente es menos popular, pero no por eso menos importante. Durante el debate presidencial, los candidatos lanzaban promesas de miles de millones de soles como si sobrara la plata. La realidad es que el Perú lleva ya tres años consecutivos de incumplimiento integral de las reglas fiscales. Es decir, a pesar del extraordinario precio del cobre y del oro, y de los impuestos extra que ello implica, no logramos ordenar la caja. Los aplausos van sobre todo para quien prometa sueldos más altos a los trabajadores públicos (más de un millón y medio de personas ?bolsón electoral nada depreciable?), y el actual Congreso ha hecho un esfuerzo enorme por cosechar las palmas.



Según advirtió esta semana el Consejo Fiscal, solo con lo aprobado en mayor gasto durante el último mes, se podría pagar ?8,6 veces el presupuesto de Pensión 65 (S/1.300 millones); 7,7 veces el presupuesto asignado a becas educativas (S/1.500 millones); 4,4 veces el presupuesto para desayunos escolares (S/2.600 millones); tres veces el presupuesto para combatir la desnutrición crónica infantil (S/3.700 millones); y 1,7 veces el presupuesto para construir infraestructura educativa en los tres niveles de gobierno (S/6.600 millones)?. Así, si escucha a algún candidato decir que pedirá al Tribunal Constitucional aclarar que el Congreso no tiene iniciativa de gasto sin coordinación previa con el Ejecutivo, mírelo más bonito.



La preocupación fiscal tiene un subcapítulo: Petro-Perú. ¿Su candidato favorito dice que los continuos salvatajes de la petrolera insolvente se justifican porque es una ?empresa estratégica para la soberanía energética del país?? Hora de buscar otras opciones entre los 34 restantes. Petro-Perú se ha convertido en un hoyo negro para las finanzas públicas, y ningún candidato responsable podría defender el abuso al que la compañía estatal somete al contribuyente.



En cuarto lugar, el compromiso con generar más inversiones privadas responsables no puede ser ambiguo. Hoy el potencial más grande está en el sector minero, y estamos dejando que se nos pase la ola de buenos precios. Según el BCR, la producción minera, en vez de subir aprovechando los precios, se contraería ligeramente este año y el próximo. Un sinsentido absoluto. En este sector, además, el próximo gobierno y Congreso tendrán que lidiar con la elaboración y aprobación de una nueva ley para la minería pequeña y artesanal (conocida como ley MAPE). Esta debe, principalmente, separar a quienes tienen voluntad sincera de formalizarse y trabajar con responsabilidad de quienes prefieren operar al margen de la ley. ¿Conoce algún candidato que, bajo la narrativa de la supuesta ?minería ancestral? u otros eufemismos priorice la minería estilo lejano oeste sobre la minería formal y responsable? A la congeladora.



Finalmente, el indicador más evidente es el respeto por el orden constitucional. La línea roja a nunca cruzar es la promesa de asamblea constituyente. Al Perú le puede ir muy mal con un presidente destructivo y un Congreso populista, pero el camino rápido hacia el total descalabro pasa casi necesariamente por un cambio de Constitución. Es la ruta que siguieron a su manera Ecuador, Bolivia y Venezuela en el último par de décadas, y es el destino que Chile por poco evitó. Siempre puede haber espacio para reformas constitucionales cuidadosas, dentro del marco vigente, pero el borrón y cuenta nueva es el salto al vacío. Candidatos que promuevan romper con la actual Constitución son lo más peligroso.



Como se ve, fuera de algunas acciones urgentes como las relativas a Petro-Perú, se trata básicamente de mantener el barco a flote sin demasiada improvisación. La economía viene creciendo bien, los vientos de fuera aún nos ayudan mucho, y la situación macroeconómica ?hechas las sumas y restas-?sigue fuerte por ahora. Por supuesto que hacen falta aún grandes cambios en asuntos como educación, salud, infraestructura, etc. Será difícil prosperar sin esos. Lo anterior apenas resalta lo mínimo que se debería esperar del próximo presidente ?y las dos cámaras? en materia económica. Criterios claros ayudan a tomar decisiones. Y a lo mejor con esto nos ahorramos también unas cuantas horas de debate.<FFFC>



*El autor es miembro del directorio del Banco Central de Reserva del Perú (BCR) y del Consejo Fiscal.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela