Lunes, 30 de Marzo de 2026

Antonelli festeja mientras escuderías y pilotos exigen ajustes al nuevo reglamento

ChileEl Mercurio, Chile 30 de marzo de 2026

El accidente de Oliver Bearman en Suzuka, anticipado por los conductores dado el riesgo que generan las diferencias de velocidad en carrera de los motores híbridos, impone un debate sobre los peligros en la categoría reina del motor. La FIA prometió atender las críticas durante el largo receso por la guerra de Oriente Medio.

Los pilotos de la Fórmula Uno advirtieron desde la primera fecha de la temporada que las grandes diferencias de velocidades en carrera de los nuevos motores híbridos los exponen a innumerables situaciones de riesgo al volante.
Los distintos niveles en las cargas de batería de las unidades de potencia del nuevo reglamento (50% eléctricas a partir de este año) favorecen los adelantamientos en pista, pero perjudican la seguridad, según sus protagonistas. Ayer, en el Gran Premio de Japón, el británico Oliver Bearman (Haas) sufrió el primer incidente causado por los problemas de la polémica normativa actual.
El inglés conducía detrás de Franco Colapinto (Alpine) cuando activó el "modo turbo", un impulso de energía que permite usar la máxima potencia de la batería, justo cuando el piloto argentino, apenas unos metros adelante, reducía el ritmo por haber agotado la reserva energética de su monoplaza. El de Hass esquivó el impacto, pero perdió el control del vehículo y se estrelló contra las barreras de contención.
"Fue aterrador, hubo un exceso de velocidad enorme, es parte de estas nuevas regulaciones y tenemos que acostumbrarnos, porque esto es algo que no habíamos visto antes en la F-1", describió Bearman. "Pudo haber sido mucho peor. Ya hemos hablado de reducir los cambios de velocidades y no se puede ignorar este accidente. La seguridad siempre es lo más importante", apuntó Ayao Komatsu, director de la escudería estadounidense.
El choque favoreció el triunfo de Kimi Antonelli (Mercedes) y perjudicó a su coequipo George Russell. El italiano estiró hasta el límite el cambio de neumáticos y quedó al frente del pelotón cuando se retiró el auto de seguridad invocado para sacar al Haas del circuito japonés. Russell, hasta entonces el líder de la carrera, entró a boxes una vuelta antes y quedó rezagado afuera del podio.
Solo Mercedes y Ferrari se mantienen como defensores del reglamento híbrido en la F-1. El resto de las escuderías considera que las nuevas normas llegaron a un punto límite en cuanto a seguridad y entretenimiento. "No se siente natural para un piloto de carreras. Es realmente anticonducción", criticó duramente Max Verstappen (Red Bull).
Para Carlos Sainz (Williams) es obligatorio tomar medidas. "Lo advertimos, este tipo de accidentes siempre van a ocurrir y tenemos que encontrar una solución que no genere esas enormes diferencias de velocidad y una forma más segura de competir. Como pilotos hemos sido claros en que el problema no es solo la clasificación, también es la carrera, y sabíamos que este tipo de accidente iba a ocurrir tarde o temprano", afirma el madrileño.
Vía comunicado, la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) aceptó las críticas y dijo que "cualquier ajuste requiere una simulación cuidadosa y un análisis detallado. Este reglamento incluye, por diseño, una serie de parámetros ajustables, especialmente en lo relativo a la gestión energética y la seguridad siempre será un elemento central de la misión de la FIA".
Durante abril se programaron reuniones para evaluar los cambios. La F-1 tiene un largo descanso de cinco semanas para reflexionar en los errores.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela