Los objetos devueltos al Museo de Drenthe, en Países Bajos, habían sido prestados por Rumanía.
<FFFC> El Museo de Drenthe, en Países Bajos, ha recuperado el casco dorado de Cotofenesti y dos de los tres brazaletes de oro robados en enero del año pasado con explosivos, piezas de valor incalculable prestadas por el Museo Histórico Nacional de Rumanía para una exposición temporal.
Los objetos arqueológicos fueron presentados ante los medios de comunicación bajo un intenso dispositivo policial en el propio museo, lugar del robo.
El casco presenta daños menores y podrá ser restaurado en su totalidad, confirmó el director del museo, Robert van Langh. Los brazaletes, en cambio, se encuentran en perfecto estado.
Los tres objetos fueron entregados el miércoles por los autores del robo a través de intermediarios, tras negociaciones llevadas a cabo con sus respectivos abogados. La fiscalía neerlandesa se negó a precisar los detalles del proceso de devolución y lo ofrecido a cambio de la entrega de las piezas.
Tres hombres de entre 21 y 36 años permanecen en prisión preventiva por el robo, y el tribunal ya ha sido informado de los acuerdos alcanzados para la devolución de esos bienes.
El paradero del tercer brazalete sigue sin conocerse, al igual que el lugar donde se ocultaron los objetos durante los 14 meses transcurridos desde el robo.
En la madrugada del 24 al 25 de enero del 2025, tres personas forzaron la entrada al Museo de Drenthe y sustrajeron el casco y los brazaletes. Las autoridades rumanas amenazaron con reclamaciones millonarias si las piezas no eran devueltas, lo que generó una crisis diplomática entre Países Bajos y Rumanía.<FFFC>