El equipo de Diego Aguirre venció a Progreso porr 2 a 0 en la antesala al estreno del jueves por la Libertadores y sigue siendo el único escolta del líder Racing.
Diego Aguirre no se guardó nada. A cinco días del estreno en Copa Libertadores, el entrenador no subestimó ni un centímetro a Progreso y salió a jugar con lo mejor de lo que tenía a disposición. Y Peñarol no falló. Lo pasó por arriba al Gaucho del Pantanoso y el 2-0 fue mentiroso en el Estadio Centenario porque el Mirasol pudo perfectamente golear.
Y quizás esa hay sido la única falla de un equipo que mostró mucho de lo que quiere la Fiera y que justo lo hizo en la antesala al debut copero.
Es que ni bien empezó el partido y con el 4-2-3-1, Peñarol lo agobió al Gaucho del Pantanoso y comenzó a explotar la velocidad de Gastón Togni y Luis Miguel Angulo, quien terminó siendo la gran figura con dos goles y una enorme actuación en la ofensiva.
Juego colectivo, pases filtrados, desbordes. El fútbol del aurinegro fue demasiado para un Progreso que tuvo serios problemas para defender.
https://www.youtube.com/watch?v=9TlG2g6Hga8 Las pelotas que salían limpias desde los pies del "Indio" Nicolás Fernández y Eric Remedi volvió a mostrar un altísimo nivel le generaron muchas complicaciones a la zaga del Gaucho. El Carbonero tuvo cuatro llegadas en los primeros 15 minutos con un gol anotado por Matías Arezo, pero bien anulado por el VAR tras falta de Leonardo Fernández cuando le robó una pelota a Viera.
La apertura del marcador no demoró mucho más y a los 23', Gastón Togni de muy buen partido mandó al área un centro muy preciso desde la izquierda y por la derecha apareció Angulo para mandarla a guardar de primera. Un golazo.
Con la ventaja, Peñarol se hizo amo y señor de las acciones con nombre y apellido: Luis Miguel Angulo. El colombiano protagonizó las siguientes tres ofensivas del Mirasol: falló una, atajó Andrés Mehring otra y la tercera la mandó a guardar luego correr más de 40 metros tras soberbio pase de Remedi desde atrás de la mitad de la cancha a los 38'. Primer tiempo redondo para un Peñarol que controló el partido y que en el complemento tuvo cambios y buenas noticias como el regreso de Abel Hernández, quien jugó 20 minutos en buen nivel y con dos chances claras de gol, y con un ensayo táctico pensando en el viaje a Bogotá: terminó jugando con tres zagueros y dos carrileros.
Algunos nombres seguramente cambien, pero la intención parece estar clara con un sistema que en partidos importantes le dio resultado a un Diego Aguirre que a partir del pitazo de Anahí Fernández de irregular arbitraje ingresó en el modo Copa Libertadores.