Tienen la precisión técnica para generar una detonación controlada, la práctica para llevarse grandes sumas de dinero en segundos y el conocimiento para no morir en el intento. Delincuentes de nacionalidad chilena recorren el Perú explotando cajeros con pequeños balones de gas, sustrayendo montos que ya superarían el medio millón de soles.
Esta táctica criminal se inició en el 2024 con la modalidad de saturación por gas. En complicidad con delincuentes peruanos, esta banda ha realizado ataques en Ica, Áncash, La Libertad y Tumbes en la costa, extendiéndose hacia la sierra central y sur en Junín, Ayacucho y Huancavelica.
A la fecha tienen registrados 17 atentados en cajeros de diferentes entidades bancarias, aunque solo en siete de estas lograron extraer el dinero. El último golpe fue el pasado 30 de marzo, contra un cajero de Scotiabank, en Lurín. En dicho golpe, los delincuentes se llevaron S/22.000.
Esta técnica no es improvisada. Según explicó un especialista de la Unidad de Desactivación de Explosivos (UDEX), se trata de una modalidad importada. ?Se inició en Holanda y se paseó por toda Europa. Llegó a Chile por la cercanía de sus conexiones y ahora es usada por chilenos en casi toda Latinoamérica?, explicó la fuente.
El experto detalla que los delincuentes prefieren el gas sobre los explosivos convencionales. ?El gas no tiene onda expansiva masiva, no genera una explosión que destruya todo el grifo o ponga en riesgo la vida de los asaltantes. Saben exactamente lo que hacen?, detalló la fuente de UDEX.
?Problemática regional?
La banda Los Mamelucos Blancos realiza inteligencia días antes del ataque, simulando retiros para inspeccionar el diseño del cajero. Según el coronel Roger Cano, jefe de robos de la Dirincri, los cabecillas vienen de Chile con un alto conocimiento en deflagración y han dejado su sello en Ecuador, Colombia, Brasil y Bolivia.
Ante la crecida de ataques, la Asociación de Bancos del Perú indicó a este Diario que, en el 2025, coordinó capacitaciones con expertos de la Unión Europea para las unidades de Águilas Negras y la Dirincri. ?A escala regional, se ha activado un monitoreo permanente de esta problemática, la cual afecta a diversos países de la región y es analizada en el Comité de Expertos Latinoamericanos en Seguridad de Felaban?, indicaron.<FFFC>