Memorias reales
Como escribe el rey Juan Carlos de España en su "Reconciliación", las personas públicas que han ejercido poder e influencia no escriben autobiografías
Como escribe el rey Juan Carlos de España en su "Reconciliación", las personas públicas que han ejercido poder e influencia no escriben autobiografías. Escriben Memorias. Estas dan cuenta, justifican o explican aquellos actos que trascendieron y que labraron su privanza y su sitio en la historia de los pueblos. Las autobiografías están reservadas para quienes desean, más allá de los diarios íntimos y las confesiones, brindar un retrato de su vida personal o sentimental.
No debe extrañar, por tanto, que este libro de amena lectura repase hechos y situaciones de España y del mundo en los que la presencia real fue importante, y que se los cuente al público para reflejar experiencias y anticipar desarrollos. La persona queda detrás del personaje y así debe ser.
De las muchas páginas de amable lectura, un amigo de Critilo recuerda que el rey deplora que en el discurso periodístico y público se haya instalado la expresión "rey emérito". Abdicación o no abdicación, no hay tal condición. Se es o no se es rey. Pero ya la palabra emérito, en su confusa polisemia, es digna de observación y tal vez de crítica. Y no solo referida a reyes y gobernantes.