Dos colegios chilenos destacan por reducir la brecha de género en Matemáticas con creatividad
Nuevos datos muestran que este sigue siendo un problema importante entre los escolares del país. Pero una escuela de Chillán y un Liceo de Ñuñoa revelan que la confianza y acercarse a la disciplina de una forma lúdica pueden generar cambios.
Los resultados de la prueba Simce 2025 -presentados por la Agencia de Calidad de la Educación hace un mes- dan cuenta de una realidad preocupante: en la prueba de Matemáticas de 4° básico, la brecha entre hombres y mujeres es de 15 puntos. Aunque en 2018 la diferencia no superaba los 4 puntos, en pandemia esta se amplió y no ha podido ser revertida.
"Las brechas no tienen que ver con las capacidades, sino con estereotipos, expectativas y barreras culturales que afectan la confianza y la participación de las niñas desde muy temprana edad. Lo que ocurre en la sala de clases es clave: pequeñas diferencias en cómo se hacen las preguntas, a quién se le da la palabra o cómo se enfrenta el error pueden influir mucho en la seguridad de las niñas para aprender matemáticas", señala al respecto Esther Kuisch Laroche, directora de la Oficina Regional de la Unesco en Santiago.
Con el objetivo de mostrar que las matemáticas no tienen género, este organismo de Naciones Unidas publicó un listado de prácticas pedagógicas que promueven esta idea y que han sido aplicadas con éxito en América Latina y el Caribe.
Dos de ellas son chilenas.
Más que una guía
Un primer caso es el de la Escuela Juan Madrid Azolas de Chillán, que optó por diseñar espacios intencionalmente enfocados en el empoderamiento matemático de sus alumnas. Fue así como surgió la "Feria de las Matemáticas", un proyecto centrado en la gamificación de los aprendizajes de esta disciplina y donde ellas organizan y ponen en marcha la propuesta didáctica.
"Los estudiantes, liderados por las niñas, toman el control y los profesores pasamos a ser quienes visitan los stands ", comenta Margot Barrera, directora del establecimiento, a propósito de estos distintos puestos, donde es posible encontrar desde "tableros" de juegos de estrategia hechos con cinta adhesiva sobre los pupitres, hasta un espacio para bailar y mover el cuerpo en base a distintas figuras geométricas.
La propuesta nació de un diagnóstico que -en base a encuestas- mostró una baja autoconfianza por parte de ellas. Desde entonces, los números se han seguido monitoreando cuidadosamente: tras tres versiones de la feria, ha habido un incremento del 40% en la percepción positiva de las niñas respecto a su capacidad de resolver problemas matemáticos y explicar contenidos a otros, mientras que más del 85% de los docentes y asistentes a quienes se les consultó, reconocen que la actividad contribuye a visibilizar el talento femenino y derribar estereotipos de género presentes en el aula. Además, el desempeño promedio de las mujeres en evaluaciones matemáticas aumentó 25%.
"A veces no todo está asociado con los recursos, sino que por iniciativa e innovación", celebra Barrera, quien señala que la feria va de educación parvularia a 8° básico.
"Aquí lo que buscamos es mostrar que la matemática no es algo que tiene que dar susto ni que tiene que asociarse a una guía tediosa. Puede ser una oportunidad para inventar, innovar, crear", concuerda Vanessa Díaz, profesora del Liceo República de Siria, el otro establecimiento destacado por Unesco.
El colegio ubicado en Ñuñoa fue seleccionado por la iniciativa "Logra tu 100% en el taller STEM". Allí, a las niñas de 5° y 6° básico se les invita a vincular conocimientos matemáticos con otras áreas del aprendizaje, enfocándose también en experiencias de creación de prototipos, como diseños de helicópteros en caída libre, o juegos de geolocalización para, por ejemplo, identificar basura y motivar la limpieza en los alrededores del centro educativo.
"Incluso usamos cómics para enseñar: a las estudiantes les cuesta mucho argumentar y comunicar cómo resolvieron un problema, y usar viñetas permite que lo desglosen, con un personaje que va explicando. Así fluye mucho más", explica Díaz.
Inicialmente, el taller se realizaba fuera del horario escolar un día a la semana; luego aumentó a dos días. Dado su éxito, en la actualidad se desarrolla en horario de clases.
"Las prácticas que hemos destacado demuestran que, con metodologías más inclusivas y docentes que promueven activamente la participación y la confianza de todas y todos los estudiantes, es posible fortalecer la participación, el interés y el desempeño de las niñas en esta área. Avanzar en esta dirección no es solo una cuestión de equidad, también es una apuesta por el desarrollo de nuestros países, porque necesitamos más mujeres participando en áreas STEM, que son fundamentales para la innovación y el futuro", explica Kuisch Laroche, de Unesco.
Otras prácticas destacadas dentro del listado incluyen una iniciativa ecuatoriana en donde las alumnas conocen casos reales de emprendedoras y diseñan ideas de negocio que les resultan significativas, así como una propuesta uruguaya en donde se investigan mujeres relevantes de las matemáticas y ciencias naturales (como Hipatia de Alejandría). Esta investigación supone un trabajo conjunto entre equipos.
Condición claveLa lista de prácticas seleccionadas se puede revisar ingresando a www.unesco.org/es/practicas-matematicas-alc. El objetivo de la elección es motivar a otros establecimientos alrededor de América Latina y el Caribe, así como dar cuenta de que la confianza de los estudiantes es una condición estructural para el aprendizaje.