María Becerra: "En este álbum me puse en lugares donde no me gustaba estar"
La cantante argentina se refiere a su último disco y anticipa su intención de traer a Chile el show 360º que presentó en el estadio de River Plate.
María Becerra cuenta que no quiso volver a escuchar sus dos primeros discos una vez que los publicó. Sin embargo, con "Quimera", el tercer álbum de su carrera, estrenado a fines del año pasado, el síntoma fue opuesto. "Estuve como un mes completo escuchando todos los días canciones diferentes mías. Es rarísimo, porque nunca lo hago, pero este álbum es otra cosa para mí", dice la argentina a "El Mercurio".
El componente especial del disco se puede explicar por dos grandes razones. La primera es que fue el proceso creativo que vino después de su segundo embarazo ectópico, que le provocó una grave hemorragia interna. La segunda es que es su producción más compleja a la fecha, donde desarrolló cuatro personajes que le permitieron cantar desde distintas identidades y emociones: la vulnerabilidad, la intensidad, la sensualidad y la crudeza.
"Fue relindo, porque puse la mente en ejercicio un montón. Y siento que está muy bueno también para seguir haciendo el ejercicio de ser una persona consciente. Está muy bueno eso a la hora de crear y hacerlo desde distintos lugares, contar diferentes historias, personificarte en otras personas, actuar, tener desafíos, hacer géneros que nunca hiciste. Esas son cosas que me encantan, porque me parece importante para un artista salir de la zona de confort, para cualquier persona, en realidad", explica Becerra y agrega: "Fue un álbum muy revelador para mí, donde me puse en un montón de lugares donde no me gustaba estar. Fue como muy montaña rusa, muy de idas y vueltas en mis emociones".
Uno de esos personajes que construyó fue Maite, una mujer que tiene su historia retratada en las canciones "Corazón vacío", "Que tú me quieras" y "Recuerdo que nunca existió", abordando temáticas como el abandono paternal e incluso pidiendo asesoría profesional para poder reflejar bien su carácter. "Lo fuimos hablando con el psicólogo con quien llevamos a cabo el álbum. Se tenía que notar de qué manera avanzó su trauma, porque es un tema poco hablado y que indudablemente impacta en la vida de cualquier persona a la que le sucede esto. Siempre hay rasgos de personalidad que se comparten entre las personas que han pasado esto, gente que por ahí tiene mucho miedo a abrirse, está muy a la defensiva, le cuesta confiar, tiene mucho miedo al abandono o tienen relaciones muy tóxicas", señala.
Un buen termómetro para medir el recibimiento del disco fueron los dos conciertos que Becerra dio en el Estadio Monumental de River Plate, a menos de un mes del lanzamiento del álbum y convocando a cerca de 170 mil personas con un show en 360º. "Fue una locura, fue muy hermosa la experiencia 360. Quiero hacer shows así toda mi vida, realmente me encantaría que, de acá en adelante, todos mis shows sean 360. El formato fue un gran desafío. Para una artista que siempre estuvo acostumbrada a hacer shows para adelante, tener un único frente y un típico escenario, de repente sacarte de la cabeza eso y entender que hay un montón más, fue increíble", dice.
La argentina especifica que Chile está dentro de los destinos donde espera mostrar este espectáculo, lo que ayudaría a seguir afianzando su relación con el país, que sumó otro hito hace unos días con el estreno de "Qué ganas de comerte", una colaboración con los locales Lucky Brown y Jere Klein.
Pero su futuro se proyecta más allá de la música, luego que en agosto pasado debutara en la actuación en la serie de Netflix "En el barro", spin-off de "El marginal". "Me gusta mucho todo lo relacionado a la actuación, al canto, al baile. Propuestas llegaron muchas, pero no me terminaban de convencer. Quería que mi primera aparición fuera algo que me guste, me convenza, que me divierta hacer y que también sea un lindo desafío", declara.