Viernes, 10 de Abril de 2026

Populismo económico

ColombiaEl Tiempo, Colombia 10 de abril de 2026


Hernán Avendaño Cruz
Frente a los eslóganes populistas no hay argumento técnico que valga


Hernán Avendaño Cruz
Frente a los eslóganes populistas no hay argumento técnico que valga. No obstante, trataremos de mostrar algunos elementos para entender la situación reciente. Uno de los equilibrios básicos en economía se relaciona con el gasto público y la inflación. Si el gobierno gasta más que sus ingresos, la diferencia (déficit fiscal), debe financiarse, teniendo en cuenta la capacidad de pago y la confianza de los prestamistas. Este gobierno ha crecido el gasto de forma exagerada aumentando los impuestos a las empresas y la deuda del país. El crecimiento del gasto ocasionó el déficit primario (ingresos menos gastos antes de pago de la deuda) más alto de las últimas décadas. Problema uno: se ha concentrado en gastos de funcionamiento (más burocracia) y no en inversión para mejorar el bienestar de la población. Por esto, los inversionistas internacionales ven con recelo los niveles de endeudamiento público. Problema dos: la inversión privada crece poco. Esto ocurre porque el gobierno considera a los empresarios privados enemigos del pueblo; además de subirles los impuestos, la persecución está acabando con el sector de la salud, tiene al país al borde del apagón, el sector minero-energético se está marchitando, la construcción se estancó con la eliminación del subsidio a la vivienda social y cayó la inversión extranjera directa. Por esos cambios en las reglas de juego, la inversión está en uno de los niveles más bajos en décadas y esto nos condena a mediocres tasas de crecimiento. Problema tres: el fortalecimiento de las presiones inflacionarias. Otro equilibrio básico en la economía es el de la oferta y la demanda. Cuando el gobierno crece las nóminas de burócratas de forma desaforada, aumenta el salario mínimo a tasas exorbitantes sin justificación técnica y regala primas adicionales a los maestros, impulsa la demanda por encima de la capacidad de respuesta de la oferta. Si este gobierno tuviera control total de la política monetaria, sería feliz imprimiendo dinero a manos llenas y bajando las tasas de interés con el argumento populista de fortalecer el crecimiento. Las experiencias de muchos países muestran que eso solo genera hiperinflaciones, desempleo y crisis económicas. Justamente, el banco central autónomo existe para evitar esos deslices del populismo. La respuesta lógica a la irresponsabilidad en el manejo fiscal es el aumento de las tasas de interés para evitar que la inflación se salga de cauce. Aun cuando esta política tiene un impacto positivo mayor en el bienestar de la población en el mediano plazo, sus argumentos no venden tanto como los de tildar de neoliberales y vendidos al capital financiero a todos los que tengan la firmeza de decirle NO a las barbaridades que propone el gobierno. La autoridad monetaria autónoma debe ser respaldada.
Analista.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela