Es el segundo condenado por la Justicia por asociación para delinquir en el ataque en el barrio Maracaná. Hay dos condenados en el caso y tres imputapos por ser los coautores.
La Justicia condenó a un hombre que, desde la cárcel, dio consejos a su hermano sobre cómo cuidarse a la hora de ir a balear una vivienda en el barrioMaracaná, en la que murieron seis personas producto de los disparos. Entre las víctimas había dos menores de edad, uno de ellos de 11 años y el otro de 16. Inicialmente el condenado había sido imputado como coautor del crimen por entender que había coordinado el ataque desde prisión, pero a la luz de nuevas pruebas la Fiscalía pidió sobreseerlo por ese delito y terminó siendo condenado por asociación para delinquir.
Las pruebas que valoró la Fiscalía para entender que su participación en el crimen era menor de la que inicialmente se le había imputado fueron los propios mensajes de WhatsApp entre el condenado y su hermano, pero también la declaración de ese familiar. A fines de marzo, AndersonVidal y JoséEzequielGonzález -cuyas identidades se exponen porque fueron divulgadas por el Ministerio del Interior- se entregaron luego de haber estado casi dos años prófugos por este cuádruple homicidio que ocurrió en mayo de 2024. González es hermano del hombre condenado este viernes y, en sede policial, ayudó a contextualizar los hechos.
González "manifestó que la idea fue de él y que lo único que hizo fue comunicarle una idea ya tomada a su hermano", explicó la fiscal adjunta AlanaEccher quien participó de la audiencia junto a la nueva titular de la Fiscalía de Homicidios de 3er Turno, SilvanaMastroianni. "A la luz de esas nuevas evidencias y dando una relectura ahora a los hechos, (la Fiscalía) entiende que no está capacitada, que sería un gasto para el Estado ir a juicio" acusando a este hombre de la coautoría del homicidio.
Sin embargo, las fiscales entendían que sí podía probarse la participación de este recluso en el grupodelictivo del que también formaba parte su hermano (González, quien estuvo prófugo). El hombre aceptó ser culpable de esos hechos que se calificaron legalmente como un delito de asociación para delinquir especialmente agravado por haberse constituido en banda armada. Se celebró un acuerdo abreviado entre la Fiscalía y sus defensores -Santiago Moratorio y Marcelo Ganimian- por el que resultó condenado a dos años y 10 meses de prisión. Lo validó la jueza María Noel Odriozola.
Mensajes
El crimen ocurrió el 30 de mayo de 2024, cuando cinco hombres portando dos armas de fuego cada uno, atacaron una vivienda en la calle peatonal El Ombú y Pasaje La Vía (barrio Maracaná). Murieron cuatro personas de 40, 18, 16 y 11 años. Hubo un único sobreviviente, un adolescente de 17 hijo del dueño de casa, quien falleció.
Según la teoría de la Fiscalía, entre los atacantes estaban tres hombres que se encuentran imputados por el crimen: González, Vidal y un tercero que está preso desde 2024. Todos concurrieron al lugar con pasamontañas. Allí se levantaron más de 100 casquillos de armas de fuego. El plan, sostiene, lo habría orquestado González junto a otras personas.
Así, "con la decisión ya tomada" y previo a que se concretara el ataque, le habló por WhatsApp a su hermano (el ahora condenado), quien estaba preso por delitos vinculados a drogas. El condenado estaba agendado en el teléfono de González como "mano". El día del homicidio tuvieron la siguiente conversación:
Mano: No dejes huellas, si vas a algún lado cuidado. Ponete guantes y capucha. Si titubean, escuchá, que solo contra el mundo no podés. Ojo cuando tiren; cuidado no se den entre ustedes. Vos, elAnder y el Mosqui, juntos, cuidándose la espalda. Ojo, tiren con cuidado, no se den entre ustedes.
Luego, agregó: Todavía hoy soñé contigo que te mataban, jajaja y ahora me levanto con esto. Dije voy a buscarte y si no te mando para el otro lado. La persona que quiero que menos esté sos vos, que sos mi hermano.
González: Ahora de noche capaz que ahora me voy para lo de mi novia. La voy a ver antes que me muera.
"El grupo homicida manejaba todo tipo de armas de fuego de distintos calibres, así como grandes sumas de dinero, como surge del análisis del celular del imputado" González, detalló la fiscal. Uno de los testigos que declaró ante la Justicia dijo haber visto como "rafagueaban" la vivienda y oyó decir a uno de los atacantes: "Los matamos a todos, Ezequiel", hablándole a González.
La nueva sentencia en el episodio de Maracaná
A mediados de marzo -previo a la entrega de González y Vidal- la jueza Odriozola había condenado, también mediante un acuerdo abreviado, a otro de los imputados por un delito de asociación para delinquir especialmente agravado. Se trata del apodado "Mosqui" mencionado en los mensajes. Eccher había explicado que "hay una conversación en un contexto en el que se planea una masacre y en ella participa el imputado, quien parece aceptar el desafío de ser 'apoyo'". A su vez, mencionó que Mosqui "conformaba ese grupo criminal". La pena acordada en su caso fue de tres años de prisión.
El ataque estuvo motivado por una guerra entre bandas
La teoría de la Fiscalía es que en la casa donde se perpetró el ataque por el que murieron las cuatro víctimas había una boca de drogas y que el grupo de los agresores tenía problemas con algunos de los fallecidos. Hubo testigos que manifestaron que dos de las víctimas fatales (de 16 y 18 años de edad) habían intentado matar a un hombre apodado "El Gordo Nico" dos meses antes del atentado. Él estaría vinculado al grupo de los atacantes. El 5 de abril, manifestó, arremetieron a tiros contra un auto igual al de su objetivo. Sin embargo, se confundieron y terminaron hiriendo a una tercera persona que no tenía nada que ver. El auto recibió al menos 28 impactos de bala.
Por otra parte, hubo otro testigo que aseguró que en los días previos al homicidio González había sido golpeado por personas vinculadas al grupo de las víctimas.
Otra de las cuestiones que trajo a colación la Fiscalía para probar que existía un relacionamiento entre el condenado y el cuádruplehomicidio fue que tanto su hermano (González), como Vidal y el apodado "Gordo Nico" lo habían ido a visitar a la cárcel, lo que demostraba el vínculo entre ellos.