<FFFC> Miles de fieles rodearon ayer la tumba de Jesucristo en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén para participar en el ritual del Fuego Sagrado, la principal celebración de la Semana Santa ortodoxa, marcada este año por las restricciones derivadas de la guerra con Irán
<FFFC> Miles de fieles rodearon ayer la tumba de Jesucristo en la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén para participar en el ritual del Fuego Sagrado, la principal celebración de la Semana Santa ortodoxa, marcada este año por las restricciones derivadas de la guerra con Irán.
Los asistentes se concentraron en torno al Edículo, que alberga el sepulcro, con velas que encendieron con la llama que emerge de su interior y que porta el patriarca greco-ortodoxo, Teófilos III. La luz de miles de cirios volvió a iluminar la basílica tras semanas de celebraciones limitadas o canceladas.
Los lugares santos de Jerusalén reabrieron el jueves, tras 40 días con fuertes restricciones por el conflicto. Sin embargo, la jornada estuvo marcada por la tensión. La Autoridad Nacional Palestina denunció agresiones de la policía israelí contra fieles y grupos de scouts, así como obstáculos en los accesos al templo.
Imágenes difundidas desde la Ciudad Vieja mostraron a agentes empujando y deteniendo a participantes.
El malestar se suma a lo ocurrido el Domingo de Ramos, cuando la policía impidió el acceso al patriarca latino, Pierbattista Pizzaballa, decisión que luego fue revertida por el Gobierno Israelí.<FFFC>