Salir jugando
El Real Madrid, en su derrota frente a Bayern Múnich, más de una vez, quizás demasiadas, salió de su territorio jugando, es decir, con pases cortos entre defensas, arquero y mediocampistas, cruzando la pelota entre las redes y anzuelos de los rivales y tantas veces rozando la pérdida y el error
El Real Madrid, en su derrota frente a Bayern Múnich, más de una vez, quizás demasiadas, salió de su territorio jugando, es decir, con pases cortos entre defensas, arquero y mediocampistas, cruzando la pelota entre las redes y anzuelos de los rivales y tantas veces rozando la pérdida y el error.
En rigor los cometieron, no una vez, sino un par de veces, pero de esos deslices no llegaron los goles alemanes, pero pudieron llegar.
Mejor le fue a Boca Juniors con un procedimiento similar frente a Universidad Católica, siempre bajo la batuta de Leandro Paredes, y le fue más cómodo a los argentinos porque una UC tímida y replegada no atoró ni empujó la marca con la energía necesaria.
Lo de salir jugando desde las barbas propias y a partir del área chica es una demostración de asociación como equipo, talento compartido y sangre fría.
Pero como es complicado y riesgoso se necesitan virtudes técnicas, movilidad física y una mirada de conjunto que desde arriba se ve más fácil que desde abajo y a ras de pasto.
Si incluso para el Real Madrid es difícil, cómo será de arduo para nuestros equipos nacionales, que cuando salen jugando provocan angustia y sufrimientos inenarrables, porque dejan en evidencia sus carestías y limitaciones.
Abunda la voluntad y las buenas intenciones, de eso no hay duda alguna, pero no es suficiente. Es claro que es por hacerlo mejor y quizás por imitación, es lo que se lleva y utiliza en los torneos europeos y ya llegará el Mundial para ver como tantas selecciones salen jugando.
En la crema y nata vaya y pase, pero otra cosa son los tonos, ritmos y cuerdas del torneo chileno. Lo mejor es conocerse a sí mismo, de ahí se empieza, y no practicar lo que no se sabe y por lo que tanto se sufre. Cuando salen jugando se retuercen los nervios y se teme lo peor, porque más de un protagonista calcula mal y decide peor. Hay ausencia de virtudes geométricas y las progresiones, rombos y triangulaciones son figuras que se dibujan en la teoría, pero no existen en la dura práctica de la realidad
Lo tradicional, en los viejos tiempos, era el saque largo desde la esquina del área chica, por lo general la responsabilidad recaía en uno de los defensas centrales según su potencia, pata dura y puntería.
Y siempre la podía peinar el 9 en la mitad y se armaba un ataque.
Y a lo mejor le salía un pase largo al puntero. No hay que descartarlo.
Como el mundo era más pequeño todo el mundo se conocía y por eso una cosa se pedía, por lo que más quieras, por favor y por Dios te lo pido: no salgái jugando.