Centenares de vehículos hicieron una larga fila para ingresar al almacén de la ONPE en Lurín.
<FFFC> Una larga fila de hasta 500 camiones estuvo estacionada frente al almacén de la ONPE en Lurín, a la espera de entregar el material electoral y todos los insumos utilizados para las elecciones. Los conductores, que venían de varios distritos, se vieron obligados a dormir en sus vehículos. Luego de casi 48 horas, les permitieron ingresar, pero sin brindar explicación alguna.
Toda la calle Los Eucaliptos estuvo repleta de camiones de la empresa Galaga, encargada de trasladar el material electoral, y otros subcontratados. Los conductores señalaron que algunos esperaban desde el domingo y otros desde el lunes. Provenían de distritos como Comas, San Juan de Lurigancho, Carabayllo y Jicamarca.
En el interior de las unidades había planillas sobrantes, computadoras, laptops, impresoras, entre otros equipos utilizados durante la jornada electoral del domingo y lunes.
?Pensé que solo me quedaría un par de horas, pero ya han pasado dos días y seguimos esperando. Así vemos que esta coyuntura no solo afectó a los electores y miembros de mesa, sino que el problema también se trasladó a los conductores. No nos dejan entrar y, aunque hay personal de la ONPE que podría ayudarnos a descargar el material, trabajan a su ritmo y por eso nos tienen aquí abandonados. No hemos comido nada porque por acá no venden alimentos. Es un lugar muy alejado. Quiero estar con mi familia?, declaró uno de los conductores.
Recién al mediodía de ayer abrieron las puertas. Sin embargo, los conductores temen que no se les reconozcan las horas extras y cuestionan que no se haya brindado una explicación sobre esta situación.<FFFC>