Una comisión de trabajo de la fuerza política elaboró un informe que, además, sugiere avanzar hacia un "IVA personalizado" y revisar "la política de estímulo a la importación de autos eléctricos".
Distintos sectores del
Frente Amplio (FA), en conjunto con movimientos sociales como el
Pit-Cnt, han promovido en los último meses la discusión sobre la posibilidad de instalar
un impuesto al 1% más rico, y destinar su recaudación a la primera infancia. Si bien no es una propuesta que hoy integre los planes del gobierno de
Yamandú Orsi su ministro de Economía,
Gabriel Oddone, ya ha dicho que "no es parte de las ideas" impulsadas por esta administración, la fuerza política oficialista se ha abierto a dar su debate, así como a una intercambio más amplio sobre todo el sistema impositivo.
De hecho, en la última sesión de la Mesa Política de la coalición de izquierda este lunes, se puso en consideración un informe elaborado por la
Unidad Temática de Economía de la Comisión Nacional de Programa del Frente Amplio (Uteco), luego de un proceso de trabajo en el que participaron unas 20 personas "con diversas miradas", entre los que estuvieron "autoridades gubernamentales, académicos y especialistas".
El informe no tiene propuestas concretas, sino lineamiento generales formulados con el objetivo de avanzar hacia una "
sociedad igualitaria, fraterna y solidaria", y así fue tomado por la dirigencia del FA, la que convino en destacar "la importancia de abordar el debate (impositivo) con responsabilidad política, evitando simplificaciones, y evaluando los impactos de cada medida en la economía y la sociedad", dijeron a El País fuentes de la coalición de izquierda.
"La cuestión tributaria ha sido y será central en el debate sobre las estrategias de desarrollo y no puede ser un asunto que escape a la discusión pública y menos aún a los debates culturales de una fuerza de izquierda sostiene el documento de la Uteco, al que accedió El País. Más aún, es un
tema central de la discusión programática que debe ser afrontado con rigor, considerando los resultados tanto en términos de eficacia y eficiencia, como en términos distributivos".
El informe, se sostiene en su introducción, "sugiere el análisis y la evaluación de una serie de posibles cursos de acción que permitan continuar avanzando hacia los objetivos transformadores que orientan al Frente Amplio".
El punto de partida del Uruguay es el de "una sociedad de desarrollo relativo alto", pero al mismo tiempo con "características sociales inaceptales", y en ese sentido con "oportunidades para mejorar considerablemente su bienestar y su igualdad".
El análisis general
El foco del trabajo está puesto en "algunos campos de las políticas impositivas que merecen un examen detenido" para su mejora, siempre teniendo en cuenta que "cualquier medida" que se quiera aplicar necesita de "estudios en profundidad de los
posibles impactos sobre la actividad económica, la inversión y el consumo de los hogares".
Sea como fuere, un primer principio definido por la Uteco es que "cualquier propuesta de ajuste o reforma del sistema tributario uruguayo debería partir de la estructura y las figuras impositivas vigentes". Es decir, "a priori,
no debería contemplarse la creación de nuevos impuestos". "Por el contrario, se podría pensar en simplificar el sistema".
A continuación, en el apartado de la síntesis, el informe hace referencia a la "
muy baja recaudación del IRAE" como un primer problema, "debido a la gran variedad de incentivos fiscales que lo afectan", algo que "debería ser objeto de estudio".
Con respecto al
Imesi se afirma a continuación, se entiende que debería aplicarse una "revisión integral" del impuesto, entre otras cosas porque se debe rever
"la política de estímulo a la importación de autos eléctricos, en particular los de alta gama y potenciar el uso de dicha herramienta con fines distributivos".
Sobre el IRPF, el corazón de la reforma tributaria del año 2007 con el primer gobierno frenteamplista, el estudio sugiere revisar "el actual sistema dual del impuesto, unificando las rentas del capital y del trabajo bajo una misma escala progresiva,
innovando con bases en consideraciones distributivas y de género".
También se entiende que "el impuesto al patrimonio tiene
una bajísima recaudación en Uruguay", un tributo que "a nivel internacional" ha sido "cada vez más aceptado". "Uruguay debe considerar modificaciones a los instrumentos de tributación sobre el patrimonio, de manera de mejorar su progresividad y lograr un mayor aporte fiscal sobre los muy altos patrimonios netos no productivos de los sectores que concentran la riqueza", es la recomendación, que especifica un camino: "El impuesto progresivo a las herencias fue derogado por la dictadura en 1974. Sería razonable adaptar el Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales, vigente desde 1990 y que grava a tasa plana de 3-4% las transmisiones patrimoniales, incluidas las sucesiones, volviéndolo fuertemente progresivo, introduciendo un mínimo no imponible, incrementando las tasas máximas y ampliando el conjunto de activos gravados".
Un "Iva personalizado"
Otra de las propuestas del estudio, que es frecuente en el debate del sistema político, es avanzar hacia la idea de un "
IVA personalizado", lo que
"permitiría introducir progresividad en el principal componente de la recaudación fiscal, que actualmente presenta características regresivas, al generalizar las bases imponibles, eliminar exoneraciones y seleccionar los grupos de beneficiarios".
Esta herramienta debería ser analizada "detenidamente" puesto que se trata del "principal impuesto en importancia relativa que existe en la actualidad en Uruguay en términos de recaudación".
"El avance en esta dirección advierte el texto requiere el estudio de factores tales como: la generalización de las bases imponibles, la unificación a una tasa básica única, la eliminación de las exoneraciones y la tasa mínima del 10% para un conjunto de productos, la devolución directa del IVA compras a través de un sistema "personalizado" según características o categorías predefinidas de beneficiarios, la definición, permanente o temporal, de las categorías de beneficiarios y la definición del mecanismo o instrumento para la devolución directa y personalizada".