El diputado Pablo Abdala indicó que hubo un "quiebre en el temperamento" del gobierno porque, hasta ahora, "no se había metido" con la Ley de Urgente Consideración.
La
reforma del Código de Proceso Penal que propuso el gobierno, a estudio del Parlamento, no conforma a los legisladores del
Partido Nacional. Los nacionalistas tuvieron una reunión en la tarde del miércoles donde reafirmaron que no apoyarán los cambios que implican modificar la
Ley de Urgente Consideración (LUC). Además, criticaron los "momentos de incertidumbre e improvisación" que tiene la administración de
Yamandú Orsi por el marcha atrás en las modificaciones propuestas para la libertad anticipada.
Desde la agrupación parlamentaria del Partido Nacional, que preside el senador
Javier García, se reafirmó que la LUC, que se aprobó durante el gobierno de
Luis Lacalle Pou, es "el camino para luchar contra la criminalidad y por la seguridad pública". Esto "quedó demostrado" aseguró por el cambio de postura del gobierno sobre la
libertad anticipada.
Sus declaraciones se deben a que en el proyecto de ley que envió el Poder Ejecutivo hace más de dos semanas se propuso ampliar la aplicación de la libertad anticipada, algo que se había limitado en la LUC. Pero, después de reuniones con Familiares y Crysol,
se decidió en conjunto con la bancada del Frente Amplio no votarlo cuando llegue al plenario.
Ante esa situación, García aseguró: "Bienvenidos a reconocer que el camino de la LUC es el adecuado. El camino que le dio instrumentos a la Policía para poder enfrentar el delito y el que permitió defender a la gente. Nos parece bien que el gobierno se haya dado cuenta".
Este no es el único artículo que el Partido Nacional tiene en la mira: la reforma del Código de Proceso Penal, dicen los blancos, toca otros puntos de la LUC. Por eso, García apuntó que "volver hacia atrás es un camino equivocado que demuestra falta de rumbo e improvisación".
Por su parte, el diputado Pablo Abdala, que fue subsecretario de Interior durante el periodo anterior, indicó que hubo un "quiebre en el temperamento" del gobierno porque, hasta ahora, "no se había metido con la LUC". En la misma línea de García, el blanco apuntó que no están dispuestos a que se cambie la "sustancia" de la ley que, además, se ratificó con el referéndum.
El camino
La discusión sobre los cambios en la libertad anticipada se encendió en la
interpelación que se hizo hace una semana al ministro del Interior, Carlos Negro. En esa instancia, el senador colorado
Pedro Bordaberry insistió con que se quería llevar adelante "la liberación" de presos. En esa línea, aseguró que van a "largar presos a la calle como pasó en 2005 y el Código de Proceso Penal en 2017".
En respuesta, Negro afirmó que "de ninguna manera" se "ha planteado nunca, ni antes ni después de las elecciones, alguna forma liberar presos". "Eso es un relato que se ha generado y que parece que se mantiene con una finalidad absolutamente política, en la que no vamos a entrar porque sería una discusión ante un hecho que no existe y sin fundamento", apuntó.
El martes, poco menos de una semana después, la legisladora oficialista Bettiana Díaz informó que ese artículo no iba a votarse en el Parlamento. Al mismo tiempo que reafirmó que la postura del gobierno no es liberar presos. A lo que sumó: "Lo aclaró una y otra vez el ministro (Negro). Me parece una falta de respeto a la inteligencia de la población que se hagan esas afirmaciones".
En la interpelación, blancos y colorados tuvieron una postura crítica con la gestión de Negro. En su moción se marcó una "enorme preocupación porque el ministro recorre un camino fracasado ya aplicado por los gobiernos del Frente Amplio". También se alertó sobre "el fracaso, basado en evidencia, de las teorías que hoy se propone llevar adelante el gobierno, como una nueva liberación de presos".