Pesadilla europea de Betis deja muy cuestionado el ciclo de Pellegrini
La sexta temporada del DT chileno en el equipo albiverde camina bajo una nube negra: fuera del torneo continental, Copa del Rey y con un nivel decreciente en la Liga. "Es un traspié muy duro", admitió el ingeniero, que condicionó la permanencia en Heliópolis (tiene contrato hasta 2027) a su clasificación a las copas europeas. El club lo blindó.
De los golpes más duros que se recuerden en los 119 años de la bitácora bética, por el contexto y la expectativa. Gran parte de las 70 mil almas que peregrinaron hasta La Cartuja para ver por primera vez al club andaluz entre los cuatro mejores de la Europa League empezó su retirada a 10' del final, postal de desprecio de una afición marcada por su fervor y fidelidad.
"Es un traspié muy duro, no sé si un fracaso, porque habíamos empatado afuera (1-1) y teníamos el partido con nuestro público y ganando 2-0, es difícil no entender que es un fracaso, porque tuvimos la clasificación en el bolsillo, hubiese sido histórico, pero el fútbol no permite errores y cometimos demasiados", dijo un desencajado Manuel Pellegrini durante una exposición de 11 minutos, cerca de la medianoche andaluza.
Betis perdió un partido increíble y cruel ante Braga, que jugará por la corona junto a Friburgo, Aston Villa y Nottingham Forest. Los hispalenses tuvieron una media hora de alto vuelo, llegaron a convertir tres goles (uno anulado a Abde, por posición ilícita), pero un infortunio (Bartra desplomó a su compañero Llorente en un choque aéreo) propició el descuento de Pau Victor (38') para los lusos. Betis se apagó y no volvió al partido, quedando a merced de un rival voraz y con puño pesado en la transición ofensiva, que disparó cinco veces al arco y estampó un 4-2. Letal.
"Esta es la noche más dolorosa desde que estoy aquí, lo hemos perdido nosotros y no hay más que decir", lamentó el zaguero Aitor Ruibal.
"Aturdidos", fue la reacción en el interior del club sin ganas de elucubrar sobre el futuro del entrenador chileno, aunque en público ya lo venían blindando. "Cuando hay una racha de cinco puntos de 21 es normal que se hable del entrenador y él lo lleva bien. Nosotros en noviembre renovamos al míster (hasta junio de 2027) y al capitán, Isco. Desde entonces no hay debate", afirmó a comienzas de la semana el CEO del club, Ramón Alarcón.
Tras la eliminación, las críticas fueron durísimas y el ingeniero no salió indemne. En la prensa hispana se leyó desde que "Betis sigue siendo un don nadie en Europa" hasta un "proyecto acabado" y la "poca autocrítica" del DT.
Pellegrini perdió su aura de intocable para la afición desde el clásico con Sevilla el mes pasado (2-2 tras ir arriba 2-0). Las duras derrotas en la liga ante Real Madrid (1-5), Barcelona (3-5) y con el Atlético de Madrid (0-5) en la Copa del Rey tensaron el ambiente. Las siete jornadas sin ganar en la liga tampoco ayudan.
"Explicaciones en el fútbol es difícil dar, con el Atlético fue distinto a esto, lo de hoy (ayer) lo pudimos liquidar, son derrotas muy dolorosas porque fueron con nuestro público y me duele más todavía esta que la Copa del Rey, porque habíamos logrado empatar afuera y teníamos todo para haber pasado a semifinales por primera vez en la historia", admitió Pellegrini.
¿Es posible un fin de ciclo? En lo formal el vínculo está firme, pero el propio entrenador deslizó que quiere lograr objetivos para estirar su legado. "No creo que un ciclo dependa de un resultado puntual. Hay un trabajo durante mucho tiempo y esperamos rematarlo clasificando a Europa, si eso no pasa sería un traspié grande que tendríamos que superar".
El Betis está 5° en la liga, plaza que lleva a Europa League, aventajando apenas por dos unidades a Celta.
En el círculo del DT recuerdan que "siempre cumple sus contratos", por más que varios esperan que asuma pronto en la Roja.