‘Hubo errores de la Fiscalía; hoy
no hay responsables’: Colmenares
En entrevista con EL TIEMPO, Jorge Colmenares, hermano de Luis Andrés, se refiere a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de cerrar, sin responsables, el caso
En entrevista con EL TIEMPO, Jorge Colmenares, hermano de Luis Andrés, se refiere a la decisión de la Corte Suprema de Justicia de cerrar, sin responsables, el caso.
Quince años después de la muerte de Luis Andrés Colmenares, el caso se cierra en la justicia sin responsables. Tras la decisión de la Corte Suprema de dejar en firme la absolución de Laura Moreno y la prescripción del proceso contra Jessy Quintero, la familia apunta a un factor que, a su juicio, resultó determinante: los errores de la Fiscalía. ¿Cómo toma la familia de Luis Andrés esta última decisión de la justicia que, al no estar en casación el caso contra Carlos Cárdenas, cierra a nivel judicial el proceso por el crimen de su hermano? En un inicio nos tomó por sorpresa. Primero nos enteramos por medios de comunicación de todo esto que estaba sucediendo e incluso de la decisión que la Corte iba a tomar, antes de que la audiencia iniciara. Eso nos causó mucha tristeza: que terceros sepan primero que las víctimas lo que va a suceder. Luego de eso asistimos como familia, juntos, a la audiencia en la Corte. Para ser francos, acatamos la decisión que los magistrados, en su sabiduría, tomaron. Aquí hay algo que es totalmente cierto y que ellos mencionaban, y fue los errores que existieron por parte de la Fiscalía General de la Nación. Desde el inicio tuvimos un fiscal que quiso archivar el proceso y luego hubo una transición de distintos fiscales. Cada uno tomaba sus decisiones e intentaba mover el proceso de acuerdo con su propio criterio. Y eso terminó afectando y perjudicando este proceso. Pero también quiero hacer énfasis en algo que mencionó el magistrado: la total certeza que existe en el dictamen pericial del científico Máximo Duque, quien respaldó la teoría de la Fiscalía, de nosotros, de que existió un homicidio en el caso de mi hermano. Tristemente, esto va a quedar como un homicidio sin autor. La Corte, en este fallo, fue dura con el trabajo de la Fiscalía. Dijo que hubo ligerezas que al final llevan a este concepto jurídico de la duda razonable, que fue la razón por la cual se exculpó a Laura Moreno y a Jessy Quintero, ¿cuáles son esas imprecisiones en las que usted cree que incurrió la Fiscalía en el marco del proceso? Bueno, existen varias. No podemos olvidar cómo la Fiscalía aceptó tres testigos que después se determinó que eran falsos e intentó darles veracidad, sin que hubiera razones para ello. También, como lo mencionaba la Corte, intentaron hacer un cambio en el escrito de acusación después de un tiempo en el que ya no era posible, porque era extemporáneo. Además, los distintos fiscales que pasaron por este proceso —tuvimos más de cinco—, cada uno quiso llevar la teoría del caso de acuerdo con lo que creía. Entonces creemos que esos fueron errores. No te puedo negar que existieron dos fiscales maravillosas que nos acompañaron, pero sí: la Corte tenía razón en estos errores que se presentaron. Pero igual, tanto para los colombianos como para el dictamen pericial —que la defensa intentó deslegitimar—, se determinó que las heridas de mi hermano eran más de doce en todo el rostro, y eso sí da cuenta de un homicidio. Los fallos judiciales son para acatarlos, pero la familia ha insistido y se sostiene en una versión, ¿cuál es? Nosotros sabemos que Laura y Jessy no salieron esa noche a asesinar a mi hermano. Pero sí fueron las últimas personas que estuvieron con él y saben quién le causó esas heridas. Acá hay un hecho cierto: mi hermano no está vivo. Y creemos que ellas son las únicas que pueden decir con certeza qué fue lo que pasó esa noche. Porque incluso en las audiencias se decía que, para que mi hermano tuviera esas heridas, tendría que haber corrido más rápido que Usain Bolt. Y él no era atleta profesional. Las lesiones son claras: el rostro de mi hermano estaba completamente destruido. Aquí hay una persona que perdió la vida y como familia creemos que tenemos derecho a saber la verdad. Ya fueron absueltas, no van a ir a la cárcel, pero al menos deberían pensar en mi mamá y tener la disposición de hablar con ella, de decir qué fue lo que pasó esa noche. Sara Valentina Quevedo Redacción Justicia