Desde la Secretaría de Ciencia entienden que se debe "lograr que la inversión que el país hace" en la capacitación de esas personas "regrese a la sociedad".
Hace un mes, con la presencia del
presidente Yamandú Orsi, se lanzó la
Secretaría Nacional de Ciencia y Valorización del Conocimiento. Esta semana, su secretario general,
David González, indicó en una comisión de la
Cámara de Representantes que tienen como tarea fundamental "tratar de que el conocimiento que se crea en Uruguay no quede limitado a los laboratorios de las universidades y de los institutos de investigación, sino que, de alguna manera, derrame a la sociedad".
González planteó que les preocupa dónde se hace trabajar al talento que se formó en el país con los distintos programas disponibles, por ejemplo, con el Pedeciba.
En ese sentido, señaló que "Uruguay tiene una tradición importante en la formación de recursos humanos de posgrado" de "alto nivel", pero algunos profesionales "se han perdido", ya sea porque emigraron o "trabajan en tareas no acordes a su formación". Es importante este punto -continuó el jerarca- dado que se debe "lograr que la inversión que el país hace" en la capacitación de esas personas "regrese a la sociedad".
El derrame se debería dar en mejor salud, más empleo, mejores servicios, la creación de nuevas empresas y "hacia las empresas ya existentes -públicas y privadas-, promoviendo una mejor innovación y competitividad", explicó.
González, además, se refirió al cierre de empresas de servicios globales en el último tiempo. "Ya sea porque Uruguay se ha puesto un poco caro o por la irrupción de la inteligencia artificial, muchos de esos empleos están desapareciendo", indicó, y añadió: "Entonces, es fundamental que sigamos mejorando la intensidad del conocimiento que podemos brindar de tal manera de mantenernos en ese difícil mercado. Para esto hay un montón de cosas que tenemos que hacer, que las clasificamos en tres grandes pilares: marcos normativos y estratégicos; programas de investigación, desarrollo e innovación, y creación de infraestructura y capacidades".
El más importante para el secretario general es la creación de un programa de alta dedicación a la investigación. Este busca que las personas formadas "puedan trabajar más allá de los laboratorios donde hicieron sus tesis, encarando problemas nacionales que se necesiten resolver, fundamentalmente acercando el mundo académico al mundo no académico".