Entre ilusiones de bicameralidad reflexiva y amenazas de un nuevo ?pacto mafioso? con iniciativa de gasto, veamos qué dicen los viejos y los nuevos liderazgos que asoman.
Mientras corre el conteo gota o gota para definir números de curules; miremos a las nuevas bancadas. La bicameralidad las convertirá en dobles y ampliadas. Las habrá, más pequeñas, de tres senadores o más. Y las habrá de diputados, el triple de numerosas. Si el partido es sólido, se reunirán a veces en sesiones ampliadas en presencia de su líder(esa); si no, el individualismo, el ?coworking? entre populistas y el transfuguismo reinarán.
Keiko Fujimori, si no es presidenta, mantendrá su disciplina de dos décadas: reuniones semanales con su gente. No postuló al Congreso. Sus dos guardianes del poder estarán cerca de ella en ese afán si no les toca ocupar cargos de gobierno: Luis Galarreta se ha reservado el Parlamento Andino; y Miguel ?Miki? Torres, el número 1 en el Senado nacional. Galarreta ha declarado a favor de cerrar definitivamente el caño de las iniciativas congresales con impacto fiscal. ¿Lo hizo porque FP realmente mentalizó que será gobierno? Lo hubiera planteado antes?
Fuerza Popular, contra su voluntad, se convirtió en un partido congresal con tres segundas vueltas perdidas. El diseño de la bicameralidad es una suerte de alternativa al Ejecutivo esquivo. Será, según el reparto, la primera fuerza en diputados, con Cecilia Chacón y Diethell Columbus que vuelven por Lima y el probable ingreso de Pier Figari, quien fuera el principal asesor político de Keiko con mucha influencia en el partido. Nos falta conocer la variedad regional naranja.
A Rafael López Aliaga, si no es presidente, le tocará ser senador. En el período que culmina, RLA ha dado órdenes a su bancada, muchas de ellas, a través de su secretaria general, Norma Yarrow, y se han cumplido. Francisco Calisto, su asesor más cercano en la campaña, podría ser su lugarteniente en el Senado. También estarán Lourdes Alcorta y Katherine Ampuero, difíciles de disciplinar. A Norma Yarrow le tocará la Cámara de Diputados. Si ?Porky? no es presidente, ¿Renovación Popular será una oposición combativa y solitaria o proclive a la negociación? En este quinquenio ha sido una bancada muy ríspida.
?Izquierdas y centros?
Roberto Sánchez, si no es presidente, podría ser diputado por Lima en una bancada muy regional y menos orgánica que la naranja y la celeste. Tendrá al grupo castillista (el hermano José Mercedes Castillo es su senador más votado, además de la cuñada Yennifer Paredes, diputada más votada por Cajamarca), además de inexperimentados amigos de Pedro, a cabalidad, a disidentes de Perú Libre como Silvana Robles y Jaime Quito; a su propio entorno, a grupos e independientes varios. Dependerá de su muñeca y no del sombrero mágico castillista mantener la organicidad de semejante pelotón.
Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, no será congresista, pero es fundador de su partido y no tiene, que sepamos, otra alternativa que atenerse a su trabajo político con él, al igual que Keiko. Me lo confirmó su candidato número 1 al Senado nacional, Flavio Figallo, de esta forma: ?Lo que queremos es construir un partido y ?Coco? (Jorge Nieto) estará allí, con nosotros, reuniéndonos en el local del partido en el Paseo Colón o por Zoom, con las dos bancadas, Senado y diputados?.
Ricardo Belmont Cassinelli, candidato de Obras, tuvo un buen resultado personal, sorprendente teniendo en cuenta lo discreta y errática de su campaña, pero apenas se cerró la contienda y aparecieron las primeras proyecciones que lo dejaban fuera de la segunda vuelta, tiró la toalla. ?Me voy, terminó mi pelea?, dijo en TV Perú y añadió supuesta información de inteligencia sobre amenazas a su integridad. Con tales palabras y actitud, podemos apostar a que se desentenderá de su gente, donde quien más destaca como hombre de partido y de experiencia es Daniel Barragán.
El caso de Alfonso López Chau, el líder fundador de Ahora Nación (AN), sería similar al de Nieto, pero con una razón adicional: es el candidato número 1 al Senado nacional. Allí estará de todos modos. El desempeño de sus listas, al revés que Belmont, ha sido mejor que el suyo. Tiene al diputado más votado por Lima, Harvey Colchado, seguido de cerca por Indira Huilca y también tiene en Lima a Jair Manrique, un ingeniero petrolero y digital, que tenía el número 27, pero pescó votos con su aura de ?geek? con estudios en el legendario MIT. Es una de las mayores sorpresas del voto preferencial. En el Senado, López Chau estará acompañado por Jaime Delgado, experto en defensa del consumidor, la repitente Ruth Luque y la ex primera ministra de Castillo, Mirtha Vásquez. Es aún una incógnita si País para Todos saltará la valla.
Bicameralidad recuperada, consenso en la sociedad civil para cerrar el caño a la iniciativa de gasto congresal (herramienta básica del populismo congresal) al que se suma FP, candidatos presidenciales convertidos en parlamentarios, reelección más o menos selectiva, una nueva bancada de académicos como la del Partido de Buen Gobierno, renovación parcial de las bancadas naranja y celeste, variedad de izquierdas que eliminaría bloqueos perniciosos, adiós al voto de confianza de los Gabinetes; valga todo este paquete para no pronosticar que este Congreso será peor que el actual.<FFFC>