Un acta de la contraloría detalla deficiencias en la logística de la ONPE durante las elecciones del 12 de abril, como registros informales y cambios en el cronograma. La fiscalía investiga responsabilidades tras estas fallas.
En medio de unas elecciones caracterizadas por la tardanza en la llegada del material electoral a los locales de votación y una serie de cuestionamientos a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), salió a la luz un documento clave para esclarecer por qué habrían ocurrido estas negligencias. El Comercio tuvo acceso a un acta de intervención de la Contraloría General de la República que revela situaciones no regulares durante el proceso logístico de la entidad.
Dicha intervención fue realizada el mismo día de las elecciones, el 12 de abril, a las 12:25 p.m., en las instalaciones de la ONPE en Lurín, mientras la ciudadanía se encontraba molesta y confundida debido a que no sabía por qué el material electoral tardaba en llegar.
?Las observaciones?
Los auditores de la contraloría que lideraron esta visita fueron César Wildor Ordóñez Enríquez y Percy Euler Torres Corzo. Uno de los aspectos que más llamó su atención fue que la información sobre las salidas de vehículos y horarios no se registraba mediante algún mecanismo formal, sino a través de un grupo de WhatsApp entre personal de seguridad y funcionarios.
?Se solicitó al personal de seguridad el registro del último vehículo que salió del local. El personal de seguridad manifestó que él se encargaba de realizar un registro fotográfico de las unidades vehiculares que salían y las enviaba a un grupo de WhatsApp de funcionarios de la ONPE?, se lee en el acta.
Los auditores entrevistaron a los funcionarios Juan Antonio Phang Sánchez e Hilda Elizabeth Otoya Alvarado. Solicitaron el detalle de los vehículos y los horarios en que salieron del local de Lurín con dirección a los locales de votación. Los funcionarios señalaron que no tenían un reporte de los vehículos ni de los horarios, sino que toda la información se compartía en dicho grupo de WhatsApp que tenían con el personal de seguridad.
Además, se informó que el cronograma de transporte fue modificado el día previo, pero no contaba con una aprobación formal al momento de la revisión. ?Se solicitó el sustento y/o justificación documental de la modificación del cronograma inicial del transporte del material electoral del centro de Lurín a los locales de votación. Los funcionarios alcanzaron correos electrónicos de coordinación de fecha 10 de abril del 2026 a las 12:48 p.m. con la programación de carga del material electoral?.
Posteriormente, ?alcanzaron el cronograma modificado con horarios de salida desde las 7:30 p.m. hasta la medianoche del 11 de abril del 2026, el cual habría sido elaborado el mismo 11 de abril del 2026 al mediodía; sin embargo, mencionaron que este cronograma no estaría aprobado?. Esto habría generado demoras en la organización de paquetes y embalajes para el despacho de equipos correspondientes al área de Gestión de Material Electoral.
?De acuerdo con la programación inicial, se contaba con 217 unidades vehiculares para el despliegue de material electoral y 217 unidades vehiculares para el despliegue de equipos informáticos. Se utilizaron adicionalmente unidades vehiculares de contingencia, sin precisar la cantidad total de estas unidades?, indicaron.
Por otro lado, el equipo de la ONPE aseguró a la contraloría que parte del material electoral y equipos informáticos fueron devueltos al local debido a mesas de sufragio que no llegaron a instalarse, lo que, como se evidenció ese día, poco a poco fue agravándose hasta que ciudadanos se quedaron sin votar el primer día de las elecciones.
Este Diario se contactó con la ONPE para solicitar sus descargos. Sin embargo, hasta el cierre de esta nota no se obtuvo ninguna respuesta. <FFFC>