Propuesta sobre mecanismo para buscar a nuevo secretario general "encendió" comisión del Senado
Algunos congresistas cuestionaron la fórmula sugerida, bajo el argumento de que los requisitos definidos parecen propiciar, en los hechos, un eventual regreso de Raúl Guzmán al cargo.
Aquel punto de la tabla de la sesión del martes de la Comisión de Régimen Interno del Senado parecía, en cierto modo, "rutinario". El propósito era revisar una propuesta elaborada en la propia Cámara Alta sobre el proceso para nombrar al nuevo secretario general de la corporación.
El secretario general es el funcionario de mayor rango en el Senado y su remuneración figura entre los "supersueldos" del Congreso: $16,2 millones bruto.
Hasta el 10 de marzo pasado, el puesto lo ocupó Raúl Guzmán, exfiscal del Ministerio Público. El abogado ejerció esta tarea desde abril de 2019, cuando fue escogido a través de un concurso público.
La salida de Guzmán en marzo fue de cierto modo "empujada" por el entonces presidente del Senado, Manuel José Ossandón (RN). En síntesis, el senador defendió la tesis de que el período del exfiscal terminaba ese día y que no correspondía votar "automáticamente" -en sala- su reelección, como pretendían algunos legisladores.
En los pasillos de la Cámara Alta sostienen que la permanencia de Guzmán era apoyada, entre otros, por congresistas del PS.
Difícil relación
Ossandón y Guzmán tuvieron una relación compleja mientras ambos ejercieron sus cargos. Por diferencias de estilo y carácter, pero principalmente, porque el senador cuestionó diversas gestiones del hoy exsecretario general.
Ossandón criticó, por ejemplo, en su momento algunas contrataciones o promociones que habría impulsado Guzmán cuando se desempeñaba como secretario general.
Incluso cuando el abogado ya se había ido del puesto, el senador RN formuló en el hemiciclo una denuncia que "salpicó" a Guzmán. En síntesis, habló de una supuesta falsificación de un documento que abordaba el orden de sucesión para suplir el cargo que desempeñaba el expersecutor.
La propia Cámara Alta, sin embargo, emitió después un pronunciamiento en el que descartó alguna anomalía en el despacho del oficio presuntamente irregular, lo que, en los hechos, validó el papel de Guzmán en ese trámite.
Las tiranteces entre Ossandón y Guzmán eran conocidas en la Cámara Alta. Donde los senadores y los propios funcionarios terminaron "abanderizándose" por uno o por el otro.
Sotto voce , los empleados relataban que las dificultades entre el senador y el alto funcionario llegaron en su momento a tal punto de que en una oportunidad una reunión entre ambos terminó con la "voz alzada".
Esos desencuentros se daban, a pesar de que por la mecánica del trabajo legislativo, Ossandón y Guzmán debían sentarse, por ejemplo, uno al lado del otro, en la testera del Senado, durante las sesiones de sala.
El borrador que agitó las aguas
Hoy el puesto de secretario general está vacante y lo ejerce de modo interino Julio Cámara, abogado secretario jefe de comisiones. Pero en algún minuto los senadores deben nombrar a alguien en propiedad.
En ese punto estuvo precisamente puesto el foco de una parte de la sesión de Régimen Interno del martes.
Durante el encuentro -liderado por la presidenta de la Cámara Alta, Paulina Núñez (RN), quien encabeza esa comisión- fue presentada una propuesta para convocar a un concurso público externo destinado a proveer el cargo de secretario general.
Entonces partieron las complicaciones. Esencialmente, porque a algunos de los senadores les parecieron "llamativos" ciertos requisitos establecidos para la postulación, así como algunas definiciones vinculadas con el futuro nombramiento en sí mismo.
Así, unos criticaron que se busque fijar un quórum especialmente bajo para elegir al próximo secretario general (22 votos en la sala), tomando en cuenta que la designación de otros funcionarios de menor rango -como el abogado secretario jefe de comisiones o el prosecretario- exige 33 respaldos.
"Se ponen menos restricciones para nominar al funcionario más importante de la Cámara Alta", censuró, fuera de micrófono, un senador, sobre el documento analizado en Régimen Interior.
El mismo borrador sugiere pedir para el cargo de secretario general una experiencia en años más baja que la solicitada para el prosecretario, que es el segundo funcionario en la línea de mando de la institución, o sea subalterno del primero.
"En otras palabras, para el prosecretario se necesita una vasta experiencia, no así para su superior, el secretario general", cuestionó el mismo legislador.
¿Perfil "a la medida"?
El mecanismo expuesto ante la comisión propone también otro requisito que concitó igualmente atención entre algunos legisladores: que el secretario general haya supervisado o dirigido equipos de al menos 10 personas. Eso dejaría automáticamente fuera de carrera a los abogados secretarios de comisión del Senado, naturales aspirantes al puesto de secretario general, quienes tienen solo a tres personas bajo su mando.
En los pasillos de la Cámara Alta aseguran que los términos de la propuesta dada a conocer en Régimen Interior "indignó" a algunos de los legisladores presentes.
Más que nada, porque algunos vieron en ella una posible "jugada" para allanar el camino a un eventual regreso de Raúl Guzmán al puesto de secretario general.
Entre los senadores de Régimen que habrían expresado reparos al borrador se contaron, según las mismas versiones, Yasna Provoste (DC), Pedro Araya (PPD), Manuel José Ossandón (RN), Ignacio Urrutia (P. Republicano) y Claudia Pascual (PC). Juan Luis Castro, de la bancada (PS), también habría expresado dudas. Lo mismo que el vicepresidente Iván Moreira (UDI).
Fecha El anterior secretario general del Senado, Raúl Guzmán, finalizó su período el 10 de marzo.