El directorio de la autoridad monetaria resolvió ayer por unanimidad frenar con los recortes de la tasa de interés de referencia y dejarla en 5,75%.
El directorio del Banco Central (BCU) resolvió ayer por unanimidad frenar con los recortes de la tasa de interés de referencia, es decir "el precio del dinero", y mantenerla en 5,75%. El Central había bajado su Tasa de Política Monetaria en las anteriores siete reuniones del Comité de Política Monetaria (Copom). El BCU sopesó que si bien la inflación está en 2,94% en 12 meses a marzo (y viene alejándose de la meta de 4,5%), la inflación subyacente (que excluye precios de frutas y verduras y tarifas) se "aceleró" y que la actividad (el otro factor que podía generar una baja de la tasa) da "señales de mejora". A esto se suma el impacto de la guerra en Medio Oriente, algo que ya había tenido en cuenta en el cónclave anterior del Copom en marzo pasado.
El comunicado del Copom tras la reunión de ayer recordó que "en marzo, la inflación descendió a 2,94%, principalmente como consecuencia de la caída de los precios de frutas y verduras, situándose en torno al piso del rango de tolerancia" (de entre 3% y 6%)".
"La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles y los rubros administrados, se aceleró hasta 3,5%. Los indicadores de actividad económica muestran señales de mejora en el primer trimestre de 2026, impulsadas por el consumo privado", apuntó el Central.
Esto y los efectos de la guerra en Medio Oriente son los factores detrás de la decisión del BCU de frenar con los recortes del "precio del dinero".
De hecho, el Central señaló que "el escenario internacional luce especialmente incierto, con una volatilidad inusual en las monedas y en el precio de las materias primas"
Apuntó a que "el precio del petróleo se mantiene por encima de los niveles previos al inicio del conflicto y se incrementan los costos logísticos, lo que genera presiones inflacionarias a nivel global".
Con presiones al alza en los precios (que se constatan en que la inflación subyacente se aceleró) ya no se justifica para el BCU bajar la tasa de interés para que la inflación vuelva a la meta de 4,5%, y a ello se suma más presiones por el lado del conflicto bélico en Irán. Tampoco, según la argumentación del Central, se justifica otro recorte de tasas para apuntalar la actividad ya que los indicadores muestran "señales de mejora".
Además, el BCU remarcó que las expectativas de inflación están ancladas, lo que también va en línea de mantener la tasa de interés. "Las expectativas de inflación continúan alineadas con la meta en el horizonte de política monetaria (siguientes 24 meses), tras un lapso relevante desde el inicio del conflicto en Medio Oriente: los analistas y los operadores primarios se mantuvieron en la meta de 4,5% anual, mientras que las empresas permanecieron estables en 5%", explicó el comunicado.
"Las proyecciones del Banco Central muestran que la inflación enfrentará presiones al alza durante el próximo año, manteniéndose dentro del rango de tolerancia y convergiendo a la meta en el horizonte de política monetaria", añadió la autoridad monetaria como justificación de su decisión, en el sentido que el escenario de inflación a la baja cambió.
"El Copom valoró que la materialización de mayores presiones inflacionarias provenientes del contexto global dependerá de la persistencia y profundidad del conflicto, así como de la reacción de las principales variables. En este marco, la política monetaria con las expectativas ancladas en la meta y la inflación en el piso del rango de tolerancia se encuentra en una posición sólida para enfrentar estos riesgos inflacionarios", dijo el comunicado.
En resumen, lo que la autoridad monetaria argumenta es que el escenario cambió respecto a las reuniones anteriores del Copom: de un riesgo de inflación por debajo de la meta (y una economía enfriada) a "riesgos inflacionarios" (y una actividad con "señales de mejora").
"En este contexto dinámico y volátil, el Banco Central continuará realizando un monitoreo permanente del entorno internacional y de sus implicancias para la evolución de la inflación y sus expectativas, y adoptará las próximas decisiones de política monetaria en función de dicha evaluación", concluyó el comunidado.
Incluso, con estos argumentos, el Central podría en las próximas reuniones del Copom (la siguiente es el 30 de junio) empezar a subir la tasa de interés para que deje de ser "expansiva" y pase a terreno "neutro".
¿Qué implica esta decisión del Banco Central sobre "el precio del dinero"?
El Central considera que una tasa real de 2,5% es "neutra" por lo que por encima de ese nivel, la política monetaria será "contractiva" y por debajo de ese nivel "expansiva".
Con expectativas de inflación de 4,66% (promedio de analistas, operadores de mercado y empresarios) más una tasa real neutra de 2,5%, el "precio del dinero" que sería neutro es de 7,16%. Así, la actual tasa de referencia de 5,75% es claramente "expansiva".
Para verlo de otra manera: actualmente la tasa de interés de referencia real es de 1,09% (5,75% de tasa nominal menos 4,66% de promedio de expectativas de inflación a 24 meses).
La tasa de interés de referencia del BCU marca el "precio del dinero". Así señaliza lo que les cuesta a los bancos hacerse de liquidez (pesos uruguayos en este caso). Luego los bancos toman como referencia esa tasa para determinar la que cobran a empresas y personas por los créditos que otorgan. Al quedar estable en 5,75% la tasa de referencia del BCU, el costo del crédito en moneda nacional debería mantenerse.
Una tasa "expansiva", como en este caso, en teoría no promueve el ahorro y lo que busca es fomentar el consumo, es decir que las empresas y familias tienen incentivos a gastar esos pesos de forma de dinamizar la actividad (que en 2025 creció 1,8%, pero en el segundo semestre estuvo prácticamente "planchada"). Aunque en los hechos, esto es más complejo e inciden otros factores.
El efecto en el dólar
A su vez, esto tiene efectos sobre el precio del dólar. Una tasa expansiva en pesos, en teoría propicia una mayor demanda de dólares (porque para los inversores es más atractivo posicionarse en esa moneda que en la local) impulsando el valor de la moneda estadounidense hacia arriba.
Aunque esto depende de otros factores, como por ejemplo las decisiones de la Reserva Federal (Fed, el banco central) de Estados Unidos que también estaba en un ciclo de baja de tasas (lo que impulsa hacia abajo "el precio del dinero", es decir del dólar), pero ya en marzo por segunda reunión consecutiva las mantuvo.
A ello se suma que la guerra en Medio Oriente genera incertidumbre en los inversores que suelen ir al dólar como refugio (y por ende impulsan su cotización al alza como ocurrió en marzo, algo a lo que Uruguay no fue ajeno).