Sabastian Sawe, el keniano que reescribe la historia del maratón
En Londres, el deportista de 31 años detuvo el reloj en 1h 59:30 tras los 42K. "Es un día soñado para mí", dijo el corredor tras el hito que también fue aplaudido por los protagonistas del maratón de Santiago.
A kilómetros de distancia y horas antes de la carrera en Santiago, el maratón vivía un golpe histórico en Londres. El keniano Sabastian Sawe dejó boquiabiertos a todos y quebró la gran barrera de las dos horas.
Con un ritmo demoledor (2:49 en promedio por kilómetro y 59 minutos para la segunda mitad de carrera), Sawe, de 31 años, marcó el asombroso tiempo de una hora, 59 minutos y 30 segundos.
"Es un día histórico para mí, un sueño. Empezamos la carrera muy bien y cuando nos acercábamos al final me sentía muy fuerte. Creo que mis rivales me han ayudado mucho a batir el récord. Cuando vi el tiempo me emocioné, todo lo que he trabajado los últimos meses se ha transformado en un gran resultado", expresó Sawe, quien ganó el año pasado en Londres y que era apuntado por los expertos como el candidato a lograr el hito.
"Sawe batirá el récord y correrá bajo las dos horas. Necesita tiempo y crecer adecuadamente, pero está listo", decía hace un tiempo Eliud Kipchoge, quien corrió en 1h 59:40 en 2019, aunque en condiciones no homologadas, por lo que no se validó.
No fue el único: tras Sawe llegó el etíope Yomif Kejelcha, que hizo 1h 59:41.
"Se esperaba que sucediera pronto, pero lo que es totalmente sorprendente es que sean dos personas las que lo logren", aplaude el maratonista Gonzalo Zapata. "Hace tiempo que estaban todos en esta lógica, era uno de los íconos atléticos que no se había roto. Estuvimos muy cerca con Kiptum en 2h 00:35. También sorprendió porque se esperaba que fuera más paulatino, pero fue más de un minuto la diferencia con el récord mundial", añade.
"Es impresionante. Es historia para el maratón, para el atletismo y para la humanidad", elogió Hugo Catrileo, quien de todas formas aseguró que el hito no es tan inusual: "Se está poniendo cada vez más atención en este grupo de corredores que son de la élite mundial, los cuidan más y trabajan más en otros detalles".
"Es la tendencia", concuerda el récordman chileno Carlos Díaz. "Se está perfeccionando la forma de entrenar, hay mucha más tecnología a nivel de ropa, de zapatillas, todo va mejorando día a día", explica.
Sawe encontró en el atletismo una forma de evitar el arduo trabajo en los campos de maíz, donde lo hace su padre, Simion. Gracias a su madre, Emily, el joven Sabastian encontró en las carreras un escape, aunque no le fue muy bien. "Al principio no tuve mucho éxito. Con el tiempo, empecé a entrenar más en serio, me uní a un campamento de entrenamiento y finalmente conseguí a un patrocinador, lo que me ayudó a centrarme por completo en el atletismo. Requirió paciencia y perseverancia", recordó cuando recibió el premio de World Athletics el año pasado como el mejor corredor fuera de estadios.
La marca, además, desata una serie de peleas en varios niveles. "Entre Chicago, Berlín y Londres disputan el honor de tener el récord mundial. Ese es un tema: ¿cómo atraer talentos y darles los incentivos necesarios para que hagan el récord ahí?", pregunta Zapata, quien también considera la pugna entre marcas: Sawe, atleta de Adidas, fue felicitado lacónicamente por Nike en redes sociales: "Bien hecho", posteó.
Y también está la lucha entre países. Kenia dio el golpe sobre sus clásicos rivales, Etiopía y Uganda. Su compatriota Cornelius Chepkok, ganador en Santiago, festeja con cautela, pero pone la nueva meta: "Es posible que llegue a correr incluso bajo la hora y 56".
"Los países africanos se quieren destacar por ser los mejores, porque con eso traen gente que entrene y potencian su turismo. Lo mismo las marcas, que buscan posicionar su equipamiento como de performance ", dice Zapata.