O'Higgins se ilusiona en la Copa Sudamericana
Con goles de Sarrafiore y González, el equipo de Lucas Bovaglio superó a Boston River y quedó como exclusivo escolta de Sao Paulo.
El gol de Martín Sarrafiore, latigazo al primer palo de Bruno Antúnez cuando el partido recién comenzaba, solucionó buena parte de los problemas que podía enfrentar O'Higgins. Si Boston River pensaba refugiarse, maniatar y desesperar, el derechazo del buen volante celeste cambió todos los planes en Rancagua.
A partir de ahí, con los uruguayos arriesgando más de lo que hubiesen imaginado, se vio un partido abierto. Con poco tránsito en el mediocampo y ataques vertiginosos. Por momentos fue golpe a golpe, con acciones en ambas áreas, aunque de jugar a jugar O'Higgins siempre se vio más criterioso.
Bryan Rabello y Arnaldo Castillo estuvieron cerca de aumentar, pero el primero encontró los reflejos de Antúnez y el segundo cabeceó desviado; en el campo contrario, Omar Carabalí se estiró al máximo para dejar en el córner un remate de Yair González.
Poca historia tenía el segundo tiempo cuando Sarrafiore, de nuevo, se transformó en fundamental: corrida por el pasillo izquierdo, centro al palo opuesto y aparición de Francisco González para sentenciar el partido.
Boston River no tuvo reacción futbolística. El equipo que durante varios pasajes del lapso inicial dejó buena impresión fue presa de la impotencia y la desesperación. Registró dos expulsados, aunque la segunda, de Jairo O'Neil, evidenció la inmensa frustración: el lateral no aguantó una burla futbolística de Martín Maturana y lo golpeó por atrás.
"Estamos haciendo un esfuerzo muy grande, peleando en todos los frentes. Nos sentimos bien, con confianza", expresó Sarrafiore.