Miércoles, 29 de Abril de 2026

PSG 5 - Bayern Múnich 4: ¡una oda al fútbol!

ColombiaEl Tiempo, Colombia 29 de abril de 2026

Pablo Romero - redactor de el tiempo@PabloRomeroET
Hay partidos para el recuerdo, partidos dignos de los libros

Pablo Romero - redactor de el tiempo@PabloRomeroET
Hay partidos para el recuerdo, partidos dignos de los libros. Partidos que recuerdan la belleza del fútbol ofensivo. PSG contra Bayern Múnich fue una batalla al ataque de dos ejércitos con lanzas y escudos dispuestos a todo. Ambos fueron al frente como si hubieran apostado antes a ver cuál hacía más goles, y al final fue un 5-4 a favor del equipo parisino en la ida semifinal de la Champions, una victoria que es mucho y no es nada: le hizo cinco goles al Bayern y no lo mató. Luis Díaz tuvo otra faena. Otra vez fue decisivo. Fabricó un penalti y anotó un golazo de esos que entran en su lista de los goles especiales. Bayern quiso conquistar París con todo su poderío y se fue derrotado, pero dejó pólvora en la cancha. Cuando el partido aún era joven y ni los más confiados se imaginaban ese vendaval de goles, apareció el colombiano. Hizo una cabalgata de lado a lado. Luego, cuando la pelota volvió a sus pies y ya iba a rematar, fue derribado. Penalti. Kane pateó con la serenidad de los iluminados. 0-1 en 17 minutos. El Parque de los Príncipes quedó congelado. Sus hinchas pudieron presentir lo peor. Pero esta no iba a ser una noche para las lágrimas parisinas. La reacción fue monstruosa. El campeón de Europa sacó el pecho y todo su arsenal. El impronunciable Kvaratskhelia puso el empate 1-1 en 24 minutos, muy rápido, remató a un ángulo y Neuer quiso, pero no pudo. João Neves se encargó de ampliar la cuenta. El campo de juego era un campo sin trincheras donde nadie quería defender, todos querían atacar. Con esos ataques no hay tiempo ni para pensar, solo hay que actuar, reaccionar, ir y volver, sin descanso. Justamente descanso era lo que se acercaba cuando Olise hizo su aparición y clavó el 2-2 en 41 minutos. Sin embargo, en ese primer tiempo vertiginoso, entre dos equipos que sacaban chispas, aún quedaba algo más. Dembélé anotó de penalti el tanto de la ventaja parisina, 3-2. Así se fueron a los vestuarios. De allí volvieron como si volvieran a empezar, como si fueran 0-0. PSG quería más goles y los encontró, otra vez con Kvaratskhelia, empeñado en exigir al narrador, y luego con el propio Dembélé, un remate al palo y adentro. ¿Mataba el PSG? Por momentos parecía que el campeón de Europa vengaba todas las pesadillas que el Bayern le ha propinado a tantos rivales, pero no. Upamecano se encargó de acortar las distancias con un cabezazo. Un 5-3 ya no parecía tan grande ni tan injusto. Adelante, Lucho Díaz tramaba algo. Que una pelota dócil llegara a sus pies para hacerla candela y mandarla a la red. Iban 68 minutos. El público de París anhelaba el final ya. Que alguien marque al colombiano, clamarían los más desesperados. No hubo caso. Lucho recibió el pase largo de Kane, bajó la pelota como si fuera suya, como si le perteneciera de toda la vida, Marquinhos ya estaba vencido y desorientado, Lucho enganchó para terminar de confundirlo, tenía el control de la bola y de la situación, vio el resquicio y acomodó el disparó a un ángulo. Su festejo estuvo contenido, el VAR revisaba si había un fuera de lugar previo, Lucho decía con el dedo que no, que estaba lícito. Luego, el veredicto fue a su favor. Gol, golazo, 5-4. Qué partidazo. De esos que uno no quiere que se acaben. Queda el juego de vuelta. PSG hizo lo mejor que podía y sin embargo no liquidó al Bayern...
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela