El Picapiedra, que abría el torneo de Primera División Amateur este sábado, consiguió aplazar la fecha límite y postergó el partido a la espera de que Foster Gillett se encargue de los adeudos.
Golpeados por la situación deportiva y financiera del club, los hinchas de Rampla Juniors se aferraban a la idea de volver hoy a su querido Estadio Olímpico para ver jugar a su equipo. Así estaba estipulado según la fijación de la primera fecha de la Primera División Amateur que, de hecho, se pondría en marcha con el partido entre el Picapiedra y Mar de Fondo.
Sin embargo, como si vivieran en un déjà vu constante, las deudas hacen que la participación del equipo del Cerro no esté garantizada.
Después de perder la categoría en la Segunda División Profesional en diciembre del año pasado y que en marzo la Justicia entendiera que debía estar controlado judicialmente ante una situación de insolvencia, la histórica institución vuelve a tener las horas contadas a la espera de que el empresario estadounidense Foster Gillett, quien arribó al club en 2025 y lo llevó al descenso, pague las deudas.
Los Picapiedras debían U$S 650.000 correspondientes a reclamos por adeudos y, para poder comenzar su participación en la "C", saldaron una parte, pero debían pagar U$S 450.000 antes del 1° de mayo para poder competir.
El pago no se realizó en tiempo y forma luego de que el empresario acusara unos supuestos problemas personales, pero Rampla logró estirar el plazo, por lo que tendrá tiempo para pagar hasta el martes. En este contexto, el encuentro ante Mar de Fondo se postergará y, de abonar el monto exigido, se jugará el próximo miércoles a las 15 horas en el Olímpico.
Pese a no concretar la transferencia, Foster Gillett se habría comprometido a saldar las deudas. Según confesó Gastón Tealdi a Ovación, Ignacio Alonso, presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) e hincha reconocido del equipo, mantuvo contactos con el gerenciador durante las últimas horas y le trasladó su intención de cumplir su acuerdo.
"El empresario habló con (Ignacio) Alonso y se comprometió a pagar antes del martes. Le dijo que había tenido algunos problemas para enviar (el dinero), pero en eso estamos hoy", expresó el presidente administrativo de Soriano SAD, la sociedad que administra el activo deportivo del Picapiedra.
Tealdi también explicó cómo es que el club consiguió aplazar el ultimátum para el pago, amparándose en el Artículo 58 del Reglamento, votado por los clubes de la categoría.
"Yo firmé un convenio para posibilitar que se pudiera postergar el partido para el miércoles. Los clubes votamos darle esa facultad hace un par de semanas", añadió.
Mientras aguardan por ello, Rampla continúa inmerso en una crisis, entre el desgaste y la incertidumbre a los que se expuso durante 2025. El club confía en la palabra y en que el estadounidense cumpla su compromiso aún le quedan 29 años de contrato, al igual que lo hizo el año pasado pese a los malos resultados.
"Él ha puesto más de 2.000.000 de dólares en Rampla. El año pasado pagó 650.000 adeudados para que el club pudiera competir y luego más pagos durante el año", había expresado días atrás Tealdi. Nuevamente, esperan por Foster.