BBVA impulsa en Uruguay su unidad Global Wealth, con foco en banca privada y clientes de alto patrimonio. Crece a doble dígito, con mayor personalización, gestión discrecional y diversificación.
El head de Asset Management & Global Wealth del BBVA, Jaime Lázaro, vino a Uruguay, luego de pasar por Argentina y Chile, para hacer seguimiento de la puesta en marcha de los planes del bancoy tomar nota del respaldo que necesitan del holding. En 2025, el BBVA creó una unidad de Global Wealth en el país para atender a clientes de altos patrimonios locales y de la región.
Lázaro, en entrevista con El País, habla sobre los resultados de esta unidad, los nuevos comportamientos y tendencias que incluyen un aumento en la personalización, un mayor interés en la gestión discrecional y un enfoque integral no solo al cliente sino a los grupos familiares.
Asimismo, el ejecutivo señala que los clientes están diversificando sus inversiones hacia mercados privados y buscando oportunidades temáticas relacionadas con, por ejemplo, Defensa e inteligencia artificial. Aunque la sostenibilidad no es tan demandada como hace algunos años, sigue siendo un criterio esencial en las decisiones de inversión del banco. Lo que sigue es un resumen de la entrevista.
¿Cuál es el objetivo de su viaje a Uruguay?
Transmitir y fortalecer la oferta no financiera del banco. Y vamos a fortalecer el posicionamiento de BBVA como un gran banco global que sabe hacer banca privada. Parte de la visita es alinear a los países, también a Uruguay, hacia este objetivo y hacerlos partícipes del proyecto. Hemos construido muchas cosas que necesitamos poner en valor para los clientes y reforzarlo con un posicionamiento específico.
¿A qué se refiere?
Nuestras bancas privadas son potentes, pero queremos articular más al banco local con la oferta offshore del grupo, donde el eje de la relación sea el banquero local y los clientes en cualquiera de los países donde estamos, para que tenga acceso a toda nuestra oferta. Que se articule de una manera más contundente. De hecho, nuestra fortaleza son las bancas privadas locales, porque han venido competidores internacionales que tratan de entrar a los países para hacer banca offshore y les cuesta mucho trabajo. Entonces, articular nuestra fortaleza con una oferta offshore potente, con el banquero local como eje de la relación, tiene mucho sentido.
¿Cuál va a ser la estrategia para hacerlo?
Estamos construyendo una marca paraguas para todo el mundo de clientes de alto valor, vamos a homologar los nombres de los segmentos, la iconografía, los colores, producir material centralmente para distribución en todos los países, y a tener una oferta de valor contundente y diferenciada entre los diferentes segmentos para que el cliente perciba que la posibilidad de ir incrementando su relación con este banco también trae beneficios en la medida en que puede ir pasando de un segmento a otro. Queremos que se vincule toda la oferta de banca privada del grupo como de un solo banco, independientemente de si tú tienes tus cuentas en Uruguay, Suiza, Miami, España, etcétera. La marca paraguas va a ser "Global Wealth".
¿Cuándo van a salir con el mismo nombre en todos los países?
Esto lo estamos apenas construyendo, pero deberíamos salir hacia fines de este año, de a poco, con el mismo nombre, porque hoy en algunos lugares se llama "banca privada", en otros "banca patrimonial" y en otros sí se habla de "Global Wealth". Quizás el primer país en que esto salga sea Colombia.
El otro motivo de su viaje, según comentó, es fortalecer la oferta no financiera, ¿qué abarca?
Incluye alianzas con universidades, donde damos cursos a, por ejemplo, a familias empresarias sobre cómo debe ser la transición generacional, o a los hijos de clientes sobre temas de inversión. Tenemos una asociación para que los clientes cuenten gratis con una segunda opinión médica, los ponemos en contacto con nuestros socios y ellos ven quién es el mejor especialista del mundo que les pueda ayudar con el padecimiento que sufren. También tenemos eventos de arte, conciertos, visitas privadas a museos en España, boletos para ver al Real Madrid y el torneo de tenis de Madrid. En fin, muchas cosas que van más allá del portafolio de inversión.
¿Cómo les está yendo con la unidad de Global Wealth en Uruguay?
En Uruguay, seguimos trabajando en dos líneas: la de fortalecer la banca privada local, para que los clientes sepan que en BBVA es donde mejor los van a atender, tanto en lo local como su vinculación con el mundo offshore, que puede ser España, Suiza, Estados Unidos. Y también para que el propio Uruguay sea un centro offshore, o sea, un destino de diversificación internacional para clientes del grupo cuya sede es otro país. La parte que tenía que hacer Uruguay ya está hecha. Ahora estamos en los procedimientos de aprobación de comités, justificación del negocio y de estructuras jurídicas, porque luego hay que firmar acuerdos entre países, y todo eso está del lado de España para echarlo a andar. Es decir, esos procedimientos son necesarios para que esto fluya con las otras sedes internacionales del banco.
¿Qué resultados concretos han tenido en Uruguay este año?
Nos ha ido muy bien, porque logramos poner en valor la experiencia de atender un segmento de alto valor con una oferta específica, con un modelo de atención diferencial, y yo creo que los clientes del segmento perciben esto. Entonces, hemos tenido muy buen crecimiento, no solo en Uruguay sino en todas las geografías. En Uruguay, el cierre anual de 2025 estuvo cerca de 2.050 millones de euros de activos en gestión de clientes de alto valor del mundo (global wealth y Premium). Y en solo dos meses, se llegó a los 2.300 millones de euros, que es el dato de febrero de 2026. El aumento interanual, de febrero de 2025 a febrero 2026, ha sido 12%.
¿Eso es mucho más que el promedio de la industria mundial, verdad?
Sí, crecer a doble dígito es muy bueno. Uruguay está funcionando de maravilla. La industria de la banca privada crece alrededor del 7% a nivel mundial al año, o sea, que Uruguay crezca al 12%, es bastante por arriba.
¿Cuáles son las tendencias en cuanto a los portafolios?
Con las nuevas tecnologías, podemos llevar la personalización en gestión de portafolios a muchísimos más clientes. Esto democratiza los beneficios de una gestión de patrimonio integral. Y lo que estoy viendo es que los clientes se recargan cada vez más en la figura de la gestión discrecional a nivel mundial, es decir, le delegan al banco la gestión del portafolio. El cliente pone ciertas restricciones o política de inversión, y el banco hace la gestión sobre eso. Y la gestión discrecional de carteras permite el escalamiento, porque el cliente no tiene que estar aprobando cada operación, sino que establece el marco donde el banco puede gestionar, por lo que resultan portafolios prácticamente hechos a la medida. Además, el cliente está empezando a percibir más segmentos que antes eran solo para clientes muy ricos. Otra cosa que estamos haciendo, que no sé si es una tendencia, es atender al grupo familiar, o sea, salir de ver al cliente solamente como un individuo y dar una atención integral a la familia.
¿Cuáles son las áreas preferidas de inversión en este momento?
Hay una mayor inversión de los clientes en mercados privados, tanto private equity (capital privado) como private debt (deuda privada), infraestructura, real estate (inmobiliario). Están invirtiendo más en los mercados privados por descorrelacionar de los mercados públicos, por encontrar primas de rentabilidad a más plazo pero con otras primas de rentabilidad en ese mercado. Antes, había un poco de temor participar en private markets, pero ahora los clientes los están incorporando más en las carteras. Generaciones más jóvenes, incluyen criptomonedas en los portafolios. Por ejemplo, en Suiza llevamos ya más de tres años donde se puede custodiar y operar criptomonedas. También se buscan más ciertas inversiones temáticas. O sea, los clientes quieren exposición a ciertas cosas que están pasando en el mundo, como, por ejemplo, están preguntando por soluciones de inversión en Defensa, queriendo participar del beneficio de que Europa tiene que subir 5% su gasto en Defensa con respecto al PIB. También quieren tener exposición a la inteligencia artificial. Otro tema es sostenibilidad, que, desde el punto de vista de demanda de inversiones no está tan caliente como hace unos años, porque últimamente ha tenido más empuje las energías tradicionales. En América, desde Estados Unidos hasta la Patagonia, la presión regulatoria sobre la sostenibilidad es menor que en Europa, pero igual, en todas las decisiones de inversión del banco, está el tema de sostenibilidad, porque lo consideramos imprescindible para los clientes.
¿Cómo incide la incertidumbre mundial, por los aranceles y las guerras, en el mundo de las inversiones de alto perfil?
En el banco contamos con modelos tácticos cuantitativos que nos permiten hacer ajustes tácticos a lo largo los ciclos de 5 años para ajustar los temas de volatilidad, por ejemplo, si hay que tomar una decisión más drástica de reducir riesgo en un momento dado, o al revés. Y esos modelos han probado ser muy efectivos en todos los países. Con eso se construyen las carteras. Los responsables de inversiones de Uruguay forman parte de este comité global, donde se establece esta estrategia, y con base en eso construimos las carteras de nuestros clientes.