‘Nuevas startups deberán ser más visibles’: Impacta
En medio de un ecosistema emprendedor que atraviesa una fase de ajuste y maduración, el capital de riesgo (venture capital) en América Latina comienza a mostrar señales de recuperación
En medio de un ecosistema emprendedor que atraviesa una fase de ajuste y maduración, el capital de riesgo (venture capital) en América Latina comienza a mostrar señales de recuperación. Así lo afirmó Miguel Vanegas Torres, venture partner de Impacta VC en Colombia, en entrevista con Portafolio, quien destacó el creciente interés por respaldar emprendimientos con propósito, capaces de resolver problemas estructurales y generar impacto en la calidad de vida de las personas. Ante la nueva realidad del mercado, Vanegas explicó que sectores como el fintech y los modelos basados en inteligencia artificial concentran buena parte de las oportunidades de inversión, impulsados tanto por brechas históricas en la región, así como por la evolución del talento. ¿Cuál es la apuesta
de Impacta VC? El ecosistema de venture capital en el país viene tomando cada vez más relevancia, por eso seguimos impulsando a emprendedores con propósito que, a través de sus compañías, generan un impacto directo y profundo en la calidad de vida de las personas. Colombia, sin duda, es un mercado clave dentro de esta estrategia, lo cual se refleja en nuestro portafolio con compañías como Muta, Quipu y Carryt. ¿Qué está impulsando
el interés de los fondos? Latinoamérica presenta desafíos que no existen en otros mercados más desarrollados. Es precisamente en este contexto donde el foco de las startups puede aplicarse a problemas reales en industrias que aún muestran alta fricción y resistencia a la adopción tecnológica. ¿Cómo ve la evolución
del ecosistema ? El emprendedor colombiano se caracteriza por su resiliencia y su capacidad de adaptarse a las limitaciones de capital en la región. En general, hemos visto una reducción en los flujos de dinero hacia este asset class (clase de activos). Lo que históricamente ha sido una necesidad en Latinoamérica, mantener unit economics saludables y enfocarse en la rentabilidad, hoy tiene más sentido que nunca. ¿Cómo ve a las
startups en Colombia? En términos de madurez, hemos pasado del entusiasmo inicial a una fase de consolidación. Hoy vemos fundadores más resilientes, muchos de segunda generación, enfocados en construir negocios con propósito y rentabilidad real. Según el Venture Capital Efficient Index (VEI), Colombia se posiciona entre los ecosistemas más maduros de la región, solo por detrás de Chile, Brasil y Urugay. ¿Cuáles son los sectores con más oportunidades ? El sector fintech históricamente ha sido uno de los más dinámicos en nuestro país, y continúa siendo el que presenta las mayores oportunidades. Esto impulsado por la falta de inclusión financiera, la alta concentración de los servicios financieros en pocos actores y las ineficiencias en el mercado. Por otro lado, los modelos respaldados en IA tienen un potencial enorme. Con pocos recursos, los equipos emprendedores han conseguido construir proyectos de talla mundial. ¿Qué brechas
persisten en Colombia? Es fundamental fortalecer la certeza jurídica para aumentar la confianza en el ecosistema, así como dar mayor visibilidad a la nueva generación de emprendedores y emprendedoras de talla mundial. ¿Qué debe tener un emprendimiento? Más allá de una base tecnológica sólida, es fundamental que la compañía tenga la capacidad de construir confianza a través de una narrativa coherente entre sus acciones, su enfoque y su propósito. ¿Cómo ha cambiado el perfil del emprendedor? El cambio más relevante ha sido de mentalidad. Hoy, el fundador latinoamericano se percibe capaz de construir compañías globales, con la capacidad de influir o reinventar industrias. Este cambio de mentalidad ha sido clave para que firmas globales tengan interés de respaldar compañías en la región. ¿Cómo proyectan el 2026 para venture capital? Desde 2025, la industria de venture capital en la región ha entrado en una fase de recuperación temprana, y todo indica que 2026 será un año positivo, como ya reflejan los datos del primer trimestre. Este contexto está generando un efecto de concentración: los fundadores que ejecutaron bien en el ciclo anterior son quienes hoy están capturando el capital que vuelve a fluir hacia la región. Por ello, las nuevas startups deben entender que ser buenas ya no es suficiente; también es imprescindible ser visibles.