La firma uruguaya impulsa un modelo de asesoramiento fiduciario enfocado en transparencia y visión de largo plazo
Guerras, volatilidad y sobreinformación financiera parecen haber instalado una sensación permanente de incertidumbre. En ese escenario, Nantas, la firma uruguaya de asesoramiento financiero, sostiene una postura diferente a buena parte de las prácticas habituales de la industria: invertir bien no implica reaccionar constantemente ni perseguir oportunidades de corto plazo.
Para Rodrigo Cancela, Founder y CEOde Nantas, los mercados siempre convivieron con incertidumbre, aunque cambien los eventos y los titulares. "En momentos de tensión geopolítica o volatilidad, nuestro foco no pasa por intentar adivinar qué va a hacer el mercado la próxima semana o el próximo año", afirmó.
Según explicó, la firma prefiere construir portafolios robustos antes que depender de pronósticos. "Muchas veces las mayores caídas y recuperaciones ocurren muy cerca entre sí", señaló. Bajo esa lógica, hay pilares como la diversificación global, la disciplina, los costos bajos y la visión de largo plazo, que permanecen inalterables.
Transparencia y modelo fiduciario
Uno de los diferenciales que Nantas busca posicionar es su modelo de asesoramiento fiduciario, todavía poco extendido en Uruguay. "Para nosotros significa algo bastante simple: sentarnos del mismo lado de la mesa que el cliente", resumió su CEO.
El ejecutivo sostuvo que gran parte de la industria financiera estuvo históricamente más enfocada en vender productos que en asesorar de manera independiente. En contraste, Nantas trabaja bajo un esquema de honorarios explícitos y asegura no recibir comisiones ocultas ni incentivos por recomendar determinados productos financieros. "Cuando los incentivos están mal alineados, tarde o temprano el cliente lo termina pagando", afirmó.
Para la firma, ese modelo cambia también el vínculo con las personas. "El foco deja de estar en 'la inversión del momento' y pasa a estar en planificación financiera y construcción patrimonial de largo plazo", agregó Rodrigo.
Menos especulación, más planificación
La filosofía de inversión de la empresa parte de la idea de que el portafolio es una herramienta dentro de un plan financiero más amplio. Juan Martín Rodríguez, Partner y Head of Wealth, explicó que el proceso comienza mucho antes de definir en qué invertir. "Primero buscamos entender la visión del cliente y transformarla en metas concretas. A partir de ahí analizamos aspectos patrimoniales, familiares, impositivos y sucesorios", detalló.
Según Juan Martín, recién después de esa etapa surge la asignación de activos, con una fuerte inclinación hacia compañías globales y una estrategia diversificada. Para el asesor, intentar "ganarle al mercado" mediante operaciones constantes suele ser contraproducente. "La evidencia histórica es muy clara. Para la enorme mayoría de los inversores, intentar anticipar mercados o entrar y salir constantemente termina destruyendo valor", explicó.
"Preferimos capturar el retorno de los mercados globales de forma diversificada y con bajos costos, en lugar de depender de pronósticos de corto plazo", agregó.
El peso de las emociones
Ambos especialistas coinciden en el impacto que tienen las emociones en las decisiones financieras. "Cuando los mercados caen, muchas personas sienten que 'hacer algo' es sinónimo de protegerse. Pero muchas veces el verdadero riesgo está justamente en reaccionar", explicó Juan Martín.
El economista sostuvo que muchas veces el acompañamiento profesional cobra más valor en los momentos de mayor estrés e incertidumbre para el inversor. "El desafío aparece cuando entran en juego las emociones, el estrés o el corto plazo. Ahí es donde el acompañamiento profesional cobra valor", sostuvo.
Rodrigo coincide en que el exceso de información puede jugar en contra. "Hoy hay más información que nunca, pero no necesariamente más claridad", afirmó. A su juicio, la exposición constante a noticias, redes sociales y promesas de resultados rápidos empuja con frecuencia a tomar decisiones apresuradas. "Invertir exitosamente suele ser mucho más simple y mucho menos emocionante de lo que parece", señaló.
Diversificación y largo plazo
La diversificación internacional es otro de los pilares centrales del enfoque de Nantas. Según Rodríguez, para los inversores latinoamericanos esto resulta especialmente relevante porque muchas veces su patrimonio ya está concentrado en el país donde viven o generan ingresos. "La diversificación global implica no depender de un país, una moneda o una empresa. La idea no es evitar todos los eventos negativos, sino que ninguno tenga la capacidad de destruir el plan", explicó.
Más allá del rendimiento de una cartera, ambos coinciden en que el verdadero valor del asesoramiento está en ayudar a las personas a tomar mejores decisiones financieras a lo largo del tiempo. "La tranquilidad no significa prometer que los mercados no van a caer. Significa que el cliente entiende por qué está invertido y qué decisiones no debería tomar bajo presión", resumió Juan Martín.
"El mundo siempre pareció incierto en tiempo real. Y probablemente siempre lo va a ser. Pero al mismo tiempo, las empresas siguen innovando y la economía global sigue avanzando", concluyó Rodrigo.